Jair Mesías Bolsonaro está ahora más cerca de cumplir su sueño: vengarse de Lula da Silva y desbancarle del poder. Su primogénito, Flávio Bolsonero, ha sido el ganador en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. Contra todos los pronósticos, ha obtenido el 47,03% de los votos, casi dos puntos más (2,2 millones de votos) que el presidente Lula da Silva con el 45,16%. Los sondeos daban una ventaja similar al presidente. Los Bolsonaro han de esperar hasta el 25 de octubre cuando Flávio y Lula competirán por la Presidencia en segunda vuelta. Flávio Bolsonaro parte como favorito. La ultraderecha se dispone a volver el poder en Brasil.

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Es el resultado más ajustado en una primera vuelta desde 1989, cuando Brasil volvió a las elecciones directas tras la dictadura militar. En 2022, Lula obtuvo cinco puntos más que Jair Bolsonaro. En esta ocasión no podía presentarse porque la Corte Suprema le condenó en 2025 por su intento de golpe de Estado tras esos comicios. Cumple su pena en prisión domiciliaria y no puede hacer declaraciones políticas.

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Por regiones, el senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, se impone en el Norte, el Centro-Oeste, el Sudeste, y Sur. Lula da Silva, que aspira a su cuarto mandato no consecutivo a los 80 años, solo en el Nordeste, donde se ubican Recife, Bahía o Fortaleza, y en el exterior.

El senador debería contar con el apoyo de Romeu Zema (Novo), declarado opositor al PT, y aún puede contar con el respaldo de Ronaldo Caiado (PSD) y Augusto Cury (Avante). De momento, no lo han hecho pero lo que importa es lo que harán sus votantes. La abstención ha llegado al 21%, cuando el voto es obligatorio, salvo para los mayores de 70 años.

La segunda vuelta, la prueba de fuego

Flávio Bolsonaro afirmó que el resultado de la primera vuelta supone "el fin de la era del PT". Volvió a insistir en que solo necesita "un mandato". Desde Brasilia, arremetió contra el presidente: "Lula ya ha disputado siete elecciones presidenciales. Él está preocupado por el poder. Yo estoy preocupado por el futuro de Brasil", dijo el ganador de esta primera vuelta.

Lula, en un discurso pronunciado en São Paulo, reconoció que esperaba haber ganado en la primera vuelta, pero que confía en la victoria en la segunda vuelta porque el bando contrario tiene una "biografía tenebrosa".

"Acabamos de recibir una lección de democracia con el voto del pueblo brasileño. El resultado, a veces, es un poco inesperado. Confieso que esperaba ganar en la primera vuelta. Pero aún nos queda la segunda vuelta, y esa será la prueba de fuego", dijo Lula. "A partir de mañana empieza la campaña. Vamos a convencer al pueblo brasileño de que vuelva a confiar en nuestro proyecto", añadió.

El Partido Liberal, mayor fuerza en el Senado

El Partido Liberal, la formación de ultraderecha de los Bolsonaro, dobló su bancada. Es la fuerza del Senado brasileño, con el control de la tercera parte de la Cámara Alta. El partido que postuló al senador Flávio Bolsonaro a la Presidencia ya era la mayor fuerza en el Senado, con 15 de los 81 escaños, y a partir de 2027 contará con 28, según informa la agencia Efe.

Unidos a sus aliados podrán garantizar o boicotear la gobernabilidad en la próxima Administración, dependiendo de quien venza las presidenciales en segunda vuelta. Entre los nuevos senadores del PL destacan la exprimera dama Michelle Bolsonaro y Carlos Bolsonaro, otro de los hijos del expresidente.

Elección antisistema

Según Eduardo Grin, investigador del Centro de Estudos de Administração Pública e Governo da Fundação Getulio Vargas (FGV), el voto útil se ha impuesto. "Lo que puede explicar la ventaja de Flávio Bolsonaro, no prevista en las encuestas, es que se ha dado una transferencia de votos de los partidarios de los candidatos con menos posibilidades ya han votado como lo iban a hacer en segunda vuelta", explica.

También apunta Grin que es "una elección muy antisistema, algo que estamos viendo en las democracias". Los votantes están castigando al que está en el poder, más allá de su ideología. "Lula pensaba que la comparación de su gobierno con el padre de Bolsonaro jugaba a su favor, pero no ha sido así. Creía que la polarización le podía beneficiar. Pero el antipetismo es mucho más fuerte que lo que creía el presidente. Es un voto antisistema, antipetista, y un voto que refleja la apatía y la falta de esperanza de la población", señala el investigador.

"Hay en la sociedad brasileña un rechazo muy grande al funcionamiento de las instituciones políticas. Hay mucha rabia contra la izquierda porque aquí emerge la sociedad conservadora contraria al pacto social. El discurso a favor de la libertad individual ha pesado más", apunta Grin. Aunque Flávio Bolsonaro no es una gran novedad, no es más de lo mismo. "Hay una gran división: la mitad teme un nuevo gobierno Lula y la otra mitad a otro gobierno Bolsonaro. La mitad rechaza a Lula y la otra mitad a Bolsonaro".

Comenta el investigador cómo la falta de debate público también ha favorecido a Flávio Bolsonaro, ya que el bolsonarismo domina las redes. A su vez, el bolsonarismo ha logrado que el escándalo del Banco Master, que ha salpicado a Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema, afecte a Lula. El Supremo condenó a Jair Bolsonaro. Esta situación se agravó cuando se suspendió el debate tras retirarse Lula e intervenir la Corte para cambiar las normas y que el atril no quedara vacío. De cara a la segunda vuelta, Lula necesita un milagro de la Virgen Aparecida.