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El Partido Democrático y 5 Estrellas formarán gobierno con Conte al frente

"Dejamos atrás una época de odio, rencor y miedo", señala Nicola Zingaretti, líder del PD, de centro izquierda

El presidente, Sergio Mattarella, saluda al líder del PD, Nicola Zingaretti, en el Quirinal.

El presidente, Sergio Mattarella, saluda al líder del PD, Nicola Zingaretti, en el Quirinal. EFE

Hay boda en Italia. «Amamos Italia y pensamos que vale la pena probar esta experiencia: vamos a asumir nuestra responsabilidad y así pondremos fin a la época del odio, el rencor y el miedo». Así lo  ha anunciado Nicola Zingaretti, líder del Partido Democrático de Italia, su visto bueno a un gobierno con el Movimiento 5 Estrellas, que encabezará Giuseppe Conte. El líder de 5 Estrellas, Luigi di Maio, ha confirmado que habrá un Conte-bis.

«Será un nuevo principio. Vale la pena intentarlo», ha confirmado Zingaretti, tras reunirse con el presidente, Sergio Mattarella. Di Maio ha destacado que «se han superado los esquemas de izquierda y derecha». El presidente Mattarella, tras esta segunda sesión de reuniones, ha convocado este jueves a Giuseppe Conte al Quirinal para encomendarle formar gobierno.

La última reunión de este miércoles entre los grillini y el Partido Democrático ha sido crucial para superar los últimos escollos. El partido de centro izquierda ha aceptado a Conte como primer ministro, como quería el Movimiento 5 Estrellas. El viceprimer ministro será del Partido Democrático. Después del encuentro de la mañana, el PD ha reunido a sus filas, que han apoyado por unanimidad, salvo la oposición de Matteo Richetti, la coalición con el Movimiento 5 Estrellas.

El ex jefe del Consejo de Ministros del PD Matteo Renzi ha subrayado que lo que está haciendo el partido de centro izquierda es «un acto de servicio al país». Según Renzi, «este gobierno nace sobre la base de la emergencia: evitar que Italia se deslice hacia la recesión».

Cuando resultó derrotado el 4 de marzo de 2018, Renzi renegó de los grillini y se negó en rotundo en cualquier intento de coalición con quienes fueron la formación más votada entonces. Entonces eran unos populistas antisistema peligrosos. Ahora son prosistema en comparación con un Salvini en campaña permanente.

«Odio contra la Liga»

Este matrimonio de conveniencia entre dos fuerzas antagónicas hasta hace apenas un año es un calmante para la Unión Europea. Al menos, de momento, y siempre que no sirva para que la Liga, liderada por Matteo Salvini, siga creciendo. Después de ver a Mattarella, Salvini dijo que los italianos estaban contemplando «un teatrillo de las poltronas».

El líder de la Liga, que se veía ya como primer ministro tras unas elecciones anticipadas, ha señalado que «los italianos están desconcertados por el espectáculo» que están dando el PD y 5 Estrellas. Ha subrayado: «Lo único que tienen en común es el odio contra la Liga. Ya están peleándose antes de empezar a gobernar. Hay que ir a votar».

Salvini ha apuntado también que este coalición nace en el G-7. «Está diseñada lejos para consumar la venta de Italia». Conte recibió el cálido apoyo del presidente Trump este martes.

Los partidos de la derecha italiana han coincidido en sus malos augurios. El líder de Fuerza Italia, el ahora eurodiputado Silvio Berlusconi, ha calificado el escenario como «peligroso». La número uno del posfascista Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni, ha dicho que habrá que volver a las calles en demanda de nuevas votaciones.

Desde que asestó el golpe con la crisis de agosto, la Liga ha perdido apoyo en los sondeos, aunque sigue siendo el partido con más apoyos electorales, un 32%. Sin embargo, son el presidente Mattarella y el primer ministro saliente y entrante, Giuseppe Conte, los más populares, por encima de Salvini, según un sondeo del Corriere della Sera. La mayoría de los italianos, un 44%, preferían otro gobierno y un 33% votar de nuevo.

Conte encabezará el 66º gobierno italiano en los últimos 74 años. Es un gobierno que nace fruto de una espantada hacia adelante de Matteo Salvini, quien dejará de ser ministro del Interior para ser el principal azote de la oposición.

Para sorpresa de muchos Conte ha sido el gran vencedor en este primer combate con Matteo Salvini. Por traición en pleno descanso vacacional, y alentado por su campaña en las playas, Salvini dio por rota la coalición de gobierno con el Movimiento 5 Estrellas y registró una moción de censura contra Conte. Pero el primer ministro se ha desvelado como una figura mucho más florentina de lo que había imaginado Salvini.

En su comparecencia en el Senado, el profesor de Derecho, elegido por Salvini y Di Maio hace un año como jefe del Consejo de Ministros, arremetió contra Salvini a quien llamó «oportunista político». Le hizo responsable de la crisis, que dijo haber provocado «en defensa de intereses particulares y de partido». El líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi di Maio, elogió a Conte como una figura política que Italia debía mantener en primera fila. Así ha sido gracias al apoyo de los grillini.

La alianza habrá de sustentarse sobre bases sólidas y no solo ser un escudo contra Salvini. El líder de la Liga va a recurrir a sus dotes en campaña electoral para librar una lucha infatigable contra el gobierno entrante. Si la coalición no se sostuviera y durara poco tiempo, Salvini sacaría rédito de ese fracaso.

España, mientras tanto, sigue estancada con un gobierno eternamente en funciones. Como dijo en su día el ex jefe del gobierno socialista Felipe González, España se ha italianizado pero sin políticos italianos. Manca finezza. Y sobra todo lo demás.

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