Apenas lleva 18 días como vicepresidente de la Comisión Europea y Alto Representante para la Política Exterior y Seguridad de la Unión con un ritmo frenético. Josep Borrell asegura que la Comisión Europea que encabeza Ursula von der Leyen va a ser «realista y muy multilateralista».

La ambición sobre la lucha contra el cambio climático sería un buen ejemplo de esta necesidad de que la política europea sea acompañada por lo que hacen los demás. «Nosotros podemos suprimir las emisiones, pero el problema seguiría ahí: el 91% de las emisiones son del resto del mundo». Borrell ha de desarrollar una «intensa diplomacia climática» para que más países se embarquen en el proceso de descabonificación, dada la emergencia climática, en que vivimos.

Sobre Cataluña, ha sido extremadamente prudente, ya que ahora es el jefe de la diplomacia europea, no ministro español de Exteriores. Ha defendido la importancia de la euroorden, aunque habrá de ir reformándose. Y ha puntualizado claramente de cara a la sentencia del jueves sobre el Tribunal de Justicia de la UE que cualquiera que sea la decisión la respetará y la acatará.

«Si hay que reformar la euroorden, se reforma. Es normal. Es un comisario belga. Hay poca experiencia en este terreno. Yo explicaré la experiencia española a la Comisión», ha declarado. «La euroorden es un gran progreso».

Ha insistido: «Lo fundamental en un Estado de Derecho es el respeto a las decisiones judiciales. Los sistemas judiciales han de funcionar con independencia». 

Ni Zapatero ni González

Este miércoles hay debate en el Pleno del Parlamento Europeo sobre la situación humanitaria y la crisis migratoria en Venezuela. El Alto Representante quiere escuchar a los diputados europeos en un momento crucial en Venezuela, y para toda América Latina. Asume que habrá en el Parlamento Europeo diputados «más entregados a Maduro y otros más a Trump».

Según Borrell, que asume que su posición será diferente a cuando era ministro de Exteriores, «hay que buscar una posición común y quizá más proactiva. El Grupo de Contacto para Venezuela se creó a instancias de España. Hemos de ver qué más se puede hacer. Hay que buscar algo para romper el impás que se ha creado. Un año más después de que Juan Guaidó se proclamara presidente estamos como estamos. Necesitamos un análisis realista y unitario».

Constata Borrell que en los últimos cinco años no ha habido ninguna cumbre con América Latina. «Es una anomalía que hay que corregir. Y nadie lo ha echado a faltar», ha subrayado el Alto Representante. La mayor parte de los países de la UE, entre ellos España, han reconocido a Juan Guaidó como presidente encargado de celebrar elecciones libres y justas. Suecia no lo ha hecho porque mantiene que reconoce Estados, no gobiernos.

Como Alto Representante, no se ha querido decantar por la visión que tienen José Luis Rodríguez Zapatero o Felipe González, ex jefes del gobierno españoles del mismo partido que Josep Borrell, sobre la crisis venezolana.

«Hay que ser realista y buscar partenariados. No basta con decir que Maduro se tiene que marchar. Si no se quiere marchar, tenemos un problema. Esto no se arregla con invocaciones a la divinidad».

Lo que no hemos hecho es recurrir a sanciones económicas de tipo masivo, que empeorarían la situación en Venezuela», dice el Alto Representante de la Unión Europea

España ha aplicado las sanciones impuestas por la UE. «Lo que no hemos hecho, ni creo que haya que hacer es recurrir a sanciones económicas de tipo masivo, que empeorarían la situación en Venezuela», ha señalado. Borrell cree que hay que seguir apostando por la labor del Grupo de Contacto.

Sin embargo, Borrell no cree que haya que aplicar medidas contra las familias de los dirigentes chavistas residentes en España.

Puerta abierta a los Balcanes

Los Balcanes será una de las grandes preocupaciones de su mandato. Incluso en su examen ante el Parlamento Europeo anunció Borrell que su primer viaje sería a Kosovo, a donde irá en las próximas semanas, cuando haya gobierno. De hecho, empezó Borrell como Alto Representante en Madrid con su asistencia a la COP-25 el 2 de diciembre. Ha vuelto el pasado domingo y lunes con la cumbre de la ASEM.

«Esa división en los Balcanes hay que subsanarla. Es lo que más directamente nos afecta. Está muy relacionado con la migración y el flujo de demandantes de asilo. Tenemos en la retina las imágenes de 2015 y 2016. Eran personas que huían de una guerra, de la guerra en Siria. Como nos fuimos nosotros en la guerra civil. Ahora estamos en cifras de migración económica básicamente (40.000 al año). A las islas griegas llegan muchos de Afganistán, de Irak y de Irán», ha dicho el vicepresidente y Alto Representante español.

Según Borrell, «las puertas de la UE siguen abiertas para los Balcanes. Incluso para Turquía». El presidente francés, Emmanuel Macron, ha abogado por modificar el proceso de adhesión, ya que el actual no funciona. «Hay que hacerlo más incentivador y más controlable».

De momento se plantea viajar a Ucrania, donde por primera vez hay un alto el fuego. «Es relevante porque hay una persona muerta al día en ese conflicto», ha señalado.

Josep Borrell, que ya fue presidente del Parlamento Europeo, asegura que está feliz entre Estrasburgo y Bruselas. «Estoy encantado de tener esta responsabilidad en esta fase de mi vida. Lo que pasa en España nunca dejará de importarme».