Cada uno de los miembros de la Comisión Europea ha de superar un examen ante las comisiones específicas del Parlamento Europeo. No es un mero trámite. Tiene la prueba una parte escrita y otra oral. Este lunes Josep Borrell, aspirante a ser Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad de la UE en la comisión Von der Leyen, ha defendido su candidatura con aplomo y convicción. Borrell ha anunciado que como jefe de la diplomacia europea su primer viaje será a Kosovo.

Borrell ha reconocido que su cartera afronta una «misión imposible». Más aún cuando los Estados han de decidir por unanimidad, de ahí que defienda la mayoría cualificada. Aboga por que se vaya aplicando en algunos asuntos como las misiones de paz, y que el objetivo final las decisiones se adopten por mayoría cualificada «cuando llegue el momento».

Ha sido el eurodiputado conservador Arnaud Danjean quien ha destacado cómo las competencias de esta cartera de Política Exterior y de Seguridad parece como una «misión imposible», de modo que le ha pedido que enumere sus prioridades.

El todavía ministro español de Exteriores ha reconocido que efectivamente parece una misión imposible. Ha subrayado que, como jefe de la diplomacia europea, no será quien diga lo que hay que hacer sino que su labor consisten en lograr consensos.

«Hemos de desarrollar más capacidades, pero no podemos estar en todas partes… En cuanto a prioridades es arriesgado pero empezaría con los Balcanes y las fronteras orientales de Europa. También Libia, no tenemos una política apropiada a nivel europeo». La visita a Kosovo refleja cómo será su prioridad esta zona de Europa.

En primer lugar, ha defendido el papel de la Unión Europea en acción exterior, la relevancia de la UE como actor internacional. «La UE es un socio fiable en derechos humanos. Voy a velar para que figure la cláusula sobre el cumplimiento de los derechos humanos».

La primera pregunta del panel ha sido sobre Venezuela, y la ha realizado el popular Antonio López-Istúriz. Josep Borrell ha elogiado la labor de su antecesora, Federica Mogherini, y ha asegurado que el objetivo en Venezuela es que se celebren elecciones presidenciales libres.

Mano tendida con Venezuela y Cuba

También ha insistido sobre Venezuela el eurodiputado de Vox Hermann Tertsch. «No apoyaremos sanciones colectivas contra el pueblo. Sí acciones individuales contra personas con quienes haya cargos, como los implicados en la muerte del capitán Acosta. Estamos trabajando para conseguir la única solución posible, una salida negociada entre venezolanos. No es solo Cuba quien está ahí. Hay otros países».

En relación a Cuba ha destacado cómo las medidas de aislamiento con Cuba aplicada por la UE fracasaron. «Por Cuba ha pasado todo el mundo, hasta el Papa, Obama, el presidente de la República Francesa… El único que no ha ido todavía es el jefe de Estado de España», ha declarado. «Cuba no respeta las libertades democráticas. Pero creo que es mejor una política de contacto, que no un aislamiento que ya sabemos que no ha conducido a nada».

En respuesta al eurodiputado verde, Reinhard Bütikofer, ha defendido que se mantengan las sanciones contra Rusia «mientras Moscú no cambie su comportamiento con Crimea». A su vez, la UE ha de comprometerse en el diálogo con Rusia. De Rusia ha señalado que «nos debe preocupar las campañas de desinformación que se lanzan desde servidores que están en territorio ruso. Atenta a la salud democrática de nuestros países».

Ha señalado que las sanciones no son el único camino en la relación con Rusia. No se ha pronunciado a favor de que todos los países de la UE adopten la Ley Magnitsky. Esta ley, que Estados Unidos adoptó en vanguardia, supone la aplicación de sanciones a quienes violen los derechos humanos. Lleva el nombre de Serguei Magnitsky, abogado defensor del inversor Bill Browder, que murió en una cárcel moscovita tras un año entre rejas, acusado de fraude fiscal.

Cuestiones más espinosas

Las preguntas más espinosas han versado sobre el uso de información privilegiada, en relación con la sanción de la CNMV en la venta de acciones de Abengoa. Ha dejado claro que solo se desprendió del 7 por ciento de las acciones, y dejó que perdiera valor el resto. Llegó a perder unos 300.000 euros.»No parece un uso muy favorable de la información privilegiada». Ha añadido que venderá las acciones que aún tiene en Iberdrola para evitar cualquier suspicacia.

Sobre Kosovo, otra cuestión compleja porque España no reconoce su independencia, Borrell ha dicho que su primera visita va a ser a Pristina, capital de Kosovo. Le han preguntado si presionará para que España reconozca a Kosovo. Ha sido claro: «El reconocimiento de Kosovo es competencia de los Estados miembros… No coincidimos sobre el reconocimiento, pero sí estamos unidos en lo que se refiere al compromiso».

«Voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que haya un acercamiento entre Serbia y Kosovo. Si los europeos no podemos resolver nuestros problemas, no nos convertiremos en un poder geopolítico. Si Rusia o China no reconocen a Kosovo, poco importa lo que haga España», ha dicho Borrell. «El statu quo no nos basta».

Como hizo en su célebre mitin en Barcelona el 8 de octubre de 2017, Borrell ha remarcado su creencia en que «las fronteras son cicatrices que la historia ha dejado sobre la piel de la tierra, grabadas a sangre y fuego».

El aspirante a jefe de la diplomacia europea ha defendido que la Unión Europea siga comprometido con el acuerdo nuclear con Irán. EEUU se desbancó hace más de un año y desde entonces las crisis en el estrecho de Ormuz son constantes.

Borrell ha querido ser honesto y, por ejemplo, sobre Edward Snowden, el informante refugiado en Rusia y que reclama Estados Unidos por haber desvelado secretos de Estado, ha reconocido que le falta información para contestar a cuál ha de ser la política de la UE.

Examen escrito y declaración de bienes

El candidato a Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad de la UE ha respondido a las preguntas de los eurodiputados de la comisión de Asuntos Exteriores. También estaban invitadas las comisiones de Desarrollo  y Comercio Internacional.

Al igual que el resto de los comisarios, previamente Borrell respondió a siete cuestiones por escrito. Dos son comunes a todos ellos: una sobre sus competencias, compromiso europeo y su independencia. Otra se refiere a la cartera en concreto.

También ha expuesto por escrito sus planes para mejorar el diálogo interinstitucional y facilitar acuerdos cuando el Consejo sea reacio a lograrlos, así como para mejorar la capacidad de influencia de la UE en su acción exterior.

Perspectiva de género

Por primera vez también han de explicar cómo van a integrar la perspectiva de género. La comisión Von der Leyen, que asumirá el próximo 1 de noviembre, es la primera que es prácticamente paritaria:  14 hombres y 13 mujeres. La maltesa Helena DAlli ocupará la cartera de Igualdad. Borrell, que también será vicepresidente de la Comisión, es el mayor del equipo, con 72 años.

Borrell ha reconocido que en el servicio exterior será difícil llegar a la paridad en este mandato. Alcanzar un 40 por ciento de representación femenina sería un objetivo más al alcance.

Una vez terminada la audiencia la comisión de Exteriores se reúne para evaluar al candidato. Pasa el examen si cuenta con al menos dos tercios de los apoyos a su favor. Si no se alcanzan los dos tercios, puede solicitarse más información y mantener una nueva audiencia.

Siempre suele haber suspensos. Desde que en 2004 se iniciaron las audiencias (hearings) suele haber algún comisario rechazado. En esta ocasión el Parlamento Europeo ha empezado siendo muy duro.

En la fase previa, el examen de sus declaraciones de intereses por parte de la Comisión de Asuntos Legales, han caído el comisario húngaro, Laszlo Trocsanyi, y la rumana Rovana Plumb. También están pendientes de un hilo tras las audiencia el belga Didier Reynders y la francesa Sylvie Goulard.

La conferencia de presidentes de la Comisión enviará sus conclusiones el 15 de octubre a la conferencia de presidentes (compuesta por el presidente del Parlamento y los líderes de los grupos políticos del Parlamento Europeo). El Parlamento Europeo vota el 23 de octubre a la Comisión Von der Leyen en conjunto. El mandato empieza el 1 de noviembre.

Borrell ha anunciado que, en caso de que logre superar el examen, dejará de ser ministro de Exteriores la víspera del 1 de noviembre. «Compartimos una visión del mundo basada en los valores de nuestra civilización. Me comprometo a llevar la iniciativa en esta misión y a coordinarme con los ministros de Exteriores. Será un privilegio acometer esta tarea. Tengo la voluntad de hacerlo».