La líder del partido ultraconservador italiano Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni, (Roma, 1977), favorita para convertirse en la primera mujer a cargo del gobierno transalpino, ha lanzado un mensaje en vídeo a Europa en tres idiomas: inglés, francés y español. «Llevo días leyendo en la prensa internacional… en los que se me califica de peligro para la democracia, para la estabilidad italiana, europea e internacional. Leí que la victoria de Fratelli d’Italia llevaría al desastre,a un giro autoritario, a la salida del euro y otras tonterías por el estilo. Nada de esto es cierto», señala Giorgia Meloni, quien culpa al «círculo mediático de la izquierda».

La derecha italiana ha condenado el fascismo hace décadas y las infames leyes antijudías»

Meloni entró en política a los 15 años en el posfascista Movimiento Social Italiano, del que es heredero Fratelli d’Italia, pero asegura que no es ultraderechista, sino que representa una tercera vía conservadora. «La derecha italiana ha condenado el fascismo hace décadas y condena sin ambigüedad la privación de la democracia y las infames leyes antijudías. Condenamos claramente el nazismo y el comunismo», señala Meloni, en el mensaje dirigido a los periodistas extranjeros en Italia.

Fratelli d’Italia sería el partido más votado en las elecciones del 25 de septiembre, con un 24,2%, lo que permitiría a Meloni imponerse frente a sus aliados del bloque conservador, Matteo Salvini, líder de la Liga, que ronda el 14%, y Silvio Berlusconi, con Fuerza Italia, alrededor del 8%, según un sondeo de Quorum/YouTrend. Berlusconi ha anunciado que volverá al Senado. El Partido Democrático lograría el 22,3% y los grillini, cerca del 10%. La izquierda trata de articular una alianza para plantar cara al bloque conservador, pero se está encontrando dificultades.

A quienes temen que Italia pueda perder los fondos de la UE Next Generation si Meloni está al frente del país, tras los últimos 18 meses con Mario Draghi como jefe del Gobierno, Meloni dice en el video: «Niego categóricamente esta absurda narrativa. En este terreno, el gobierno de Draghi podría haber hecho más, pero no pudo hacerlo, no por los Fratelli d’Italia, el único partido en la oposición, sino por una mayoría demasiado heterogénea y pendenciera. Lo mismo que provocó el fin de ese gobierno. Por eso Italia necesita un gobierno cohesionado y con ideas claras, que no sólo no pierda un euro de esos recursos, sino que fomente la inversión y el crecimiento en nuestro país».

La libertad por encima de todo

Fratelli d’Italia ha sido el único partido que rechazó formar parte del gobierno de unidad que hace 18 meses encabezó Mario Draghi, quien fuera presidente del Banco Central Europeo, y una de las figuras políticas italianas que mayor admiración despierta en Europa. Salvó el euro al asegurar en 2012 que el BCE «haría lo que fuera necesario» (whatever it takes) para que saliera adelante la moneda única. Mientras la Liga y Fuerza Italia se sumaron a la coalición con la izquierda (Partido Democrático) y el incalificable Movimiento 5 Estrellas, Meloni se quedó sola en la oposición. Ahora está rentabilizando electoralmente su posición. El gobierno de Draghi cayó en julio después de que la Liga y Fuerza Italia rechazaran seguir adelante con el Movimiento 5 Estrellas, que había dado el primer paso en su ruptura con el primer ministro.

Con la izquierda en el poder, el Estado se ha convertido en enemigo del ciudadano y de las empresas, violando cada vez más las libertades individuales»

En el mensaje, Meloni también recuerda que Italia está gobernada desde hace más de una década por gobiernos que no son resultado de las urnas, sino de acuerdos entre los partidos, lo que a su juicio ha beneficiado a la izquierda. «Se trata de una gran anomalía en el panorama político occidental, ya que en una democracia los que pierden las elecciones suelen pasar a la oposición. En cambio, durante demasiados años en Italia los que pierden las elecciones se encuentran en el gobierno y obtienen resultados muy pobres. En esta década, nuestra nación ha experimentado un declive social y económico sin precedentes, con un progresivo deterioro de las cuentas públicas, de la calidad de vida de los ciudadanos y de la capacidad competitiva de nuestras empresas. Con la izquierda en el poder, el Estado se ha convertido en un enemigo del ciudadano y de las empresas, violando cada vez más las libertades individuales. Sí, la libertad. La libertad es para nosotros el bien más preciado», afirma Meloni.

Recuerda la líder de Fratelli d’Italia cómo ha presidido el Partido Conservador Europeo, y se retrata junto a los tories británicos, los republicanos estadounidenses y el Likud israelí. En España mantiene lazos, aunque no lo cita con Vox. Meloni estuvo en un mitin en Marbella para apoyar la candidatura de Macarena Olona a la Junta de Andalucía. Su contundencia en la defensa de los valores ultraconservadores, en un discurso en español, impresionó a quienes no están familizarizados con sus mensajes. Ha reconocido posteriormente que se malinterpretó el tono que empleó en este mitin.

Nuestra posición en el campo occidental es clarísima, como hemos demostrado al condenar sin ‘peros’ la brutal agresión rusa contra Ucrania»

A su vez, ha querido dejar claro en su mensaje que está del lado de Ucrania de forma inequívoca. «Nuestra posición en el campo occidental es clarísima, como hemos demostrado una vez más al condenar sin peros la brutal agresión rusa contra Ucrania y contribuyendo, desde la oposición, a reforzar la posición italiana en los foros europeos e internacionales. Nuestra idea de Europa es la de una entidad política capaz de representar un verdadero valor añadido para sus ciudadanos, y más capacidad de influir en las grandes cuestiones». Es una posición que se asemeja a la de Ley y Justicia, el partido en el gobierno en Polonia, país que ha destacado por su apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa.

Y concluye Meloni: «¿Qué queremos para el futuro de Italia? Queremos que vuelva a ser esa gran nación, dinámica e innovadora, apreciada en todo el mundo, que contribuyó a hacer grande a Europa. Somos personas leales, honestas y decididas. Y estamos preparados para inaugurar una nueva temporada de estabilidad, libertad y prosperidad para Italia. Le guste o no a la izquierda».