De lo único que Pedro Sánchez se ha abstenido es de aplaudir a Antonio Hernando. Y no será porque no hayan merecido admiración los malabarismos del portavoz del PSOE lanzando al aire hasta tres y cuatro contradicciones a la vez.

Ha recordado Hernando a Mariano Rajoy que el Gobierno del PP subió el IVA cultural, que ha hecho cruentos recortes en Sanidad, que se ha olvidado de los estudiantes, los pensionistas, los refugiados y no sé cuántas cosas más.

Tras enumerar todas las razones por las que Rajoy no merece ser presidente, Hernando ha detallado por qué sí

Y tras enumerar todas las razones por las que Rajoy no merece ser presidente, ha detallado por qué sí. Básicamente se resumen en una: el malmenorismo. Una fuerza que vale, como el vinagre, para todo. Lo mismo aliña una ensalada que limpia suelos que evita terceras elecciones. 

“Usted no tiene ni nuestra confianza ni nuestro apoyo” , ha dicho Hernando justo antes de dárselo. “Usted no es el presidente que España necesita”. Ni siquiera ahí ha aplaudido Pedro Sánchez, que mientras hablaba el que fuera su número dos sólo levantaba la vista del móvil para mirar al techo. Tal vez buscando los únicos disparos visibles en la Cámara. Los metafóricos no dejan marca.  

El malmenorismo vale, como el vinagre, para todo: lo mismo limpia suelos que evita terceras elecciones

Y mientras Hernando recuerda en los pasillos a sus diputados que cumplan la disciplina de partido y el sábado se abstengan para hacer a Rajoy presidente del Gobierno, en la tribuna le dice al candidato que les sobran los motivos para que no cuenten con ellos para gobernar. ¡Más difícil todavía!

También ha querido insistir Hernando en sus malabarismos que «la ciudadanía no va a olvidar que Podemos impidió un gobierno socialista». Y a continuación ha confiado en que el tiempo les dé la razón y se olvide de que el PSOE se lo va a dar al PP. 

Luego Rajoy ha subido a dar la réplica y ha chafado la diversión neutralizando el número de Hernando. Si el PSOE no facilita la gobernabilidad a partir de mayo, el PP tiene el botón rojo de la convocatoria de elecciones. Y es que el mismo argumento de la responsabilidad de Estado que lleva al PSOE a apoyar su investidura, según Rajoy, podría servir para que evitaran «el riesgo de una legislatura estéril». Es lo malo del malmenorismo, que vale para todo.