Pocas veces se puede ver a un partido tan machacado por los casos de corrupción como ha ocurrido ahora con el PP de Madrid. La Operación Lezo ha sido la puntilla de otros dos escándalos como Gürtel o Púnica, que han generado un negocio para los corruptos de 656 millones de euros.

Aparentemente, esta sobre exposición mediática debería haber laminado al PP. Sin embargo, el partido conservador mantiene opciones para repetir el triunfo electoral que logró hace dos años, o incluso ampliarlo.

Hoy dos diarios nacionales publican encuestas sobre lo que ocurriría en la Comunidad si se celebraran elecciones. Los sondeos se llevaron a cabo en el punto álgido de la Operación Lezo.

En la publicada por El País, el PP pierde 12 escaños (pasaría de 48 a 36). En la de La Razón el PP no sólo no pierde, sino que ganaría 3 asientos en la Asamblea hasta situarse en 51.

En apariencia, las dos encuestas son totalmente diferentes, pero si se analiza el espectro ideológico de los votantes, la cosa cambia. El trasvase de votos del PP en la de El País va íntegramente a Ciudadanos, que pasaría de 17 a 31 escaños. Es más, sumados los escaños de ambos partidos se alcanzaría la cifra de 67; es decir, dos más de los que suman en la actualidad.

A pesar de la ‘Operación Lezo’, el centro derecha en Madrid amplía su ventaja sobre la izquierda y Cifuentes refuerza su liderazgo

En la encuesta de La Razón no hay trasvase a Ciudadanos (que tan sólo subiría 1 escaño), pero la suma de ambos alcanza los 69 asientos en la Asamblea; es decir, cuatro más de los que tienen ahora.

Se puede dudar de uno u otro sondeo, pero el denominador común es difícilmente cuestionable: la izquierda no saca rédito a la corrupción en Madrid. En todo caso, sólo Ciudadanos se beneficiaría.

Hay otro elemento común entre ambos trabajos demoscópicos: el reforzamiento de la figura de Cristina Cifuentes, que aparece como la política más valorada de la Comunidad.

En principio -la presidenta podría adelantar los comicios- quedan más de dos años para que se celebren las próximas elecciones autonómicas. Partiendo de la base de la popularidad que atesora Cifuentes y del hecho de que los votos del PP se hayan ido a un partido ideológicamente próximo, las posibilidades de que los conservadores pudieran ganar con un amplio margen en Madrid son bastante elevadas.

¿Significa eso que los madrileños no castigan la corrupción? No. Lo que significa es que no ven que ni el PSOE ni Podemos representen una mejor alternativa.

Según el sondeo de El País, el partido de Pablo Iglesias le comería un buen bocado -el soñado sorpasso– a los socialistas (pasaría de 27 a 35 escaños, mientras que el PSOE perdería 10: de 37 a 27). No obstante, los socialistas están pagando ahora el precio de su falta de liderazgo y de su división interna. Es de esperar que esa situación se corrija y que el PSOE recupere parte del terreno perdido. En todo caso, la lucha por el poder en Madrid -de momento- no se va a dirimir por el número de imputados o encarcelados del partido que gobierna.