El silencio como sonido del alma es quizá la única manera de expresar el impacto que produce en niños y adolescentes encontrarse con la muerte de frente a la salida del concierto de su artista favorita. Las palabras no bastan. Andy Burnham, alcalde de Manchester, la última ciudad que se suma a la lista negra de objetivos terroristas, calificó de «acto diabólico» el atentado cometido por un suicida en el Manchester Arena el lunes por la noche. «Lo que sentimos es sorpresa, ira y dolor. Estamos de duelo pero somos fuertes». Murieron 22 personas, entre ellas varios niños, y hay 59 heridos, entre los asistentes a la actuación de su ídolo, la cantante estadounidense Ariana Grande.

Esta vez el objetivo ha sido el futuro de Europa: adolescentes y niños que, tras dejarse mecer por la música, iban camino ya de casa, sin saber que los artífices del terror les habían puesto en su punto de mira. Un hombre hizo detonar un explosivo de fabricación casera en la entrada del Manchester Arena, una vez finalizado el concierto, al que habían asistido unas 21.000 personas.

El jefe de la policía de Manchester confirmó que se trata del «suceso más horrible» al que había hecho frente jamás la ciudad. Es el atentado más mortífero registrado en el Reino Unido desde julio de 2005, cuando fallecieron 52 personas. El 22 de marzo un británico convertido al islam perpetraba un atentado a las puertas de Westminster. Primero arrolló a tres personas y luego apuñaló a un policía a las puertas del Parlamento. El nivel de alerta es alto, con unas elecciones generales a tres semanas vista, y se mantenía así por el riesgo de ataque. Todos los partidos han suspendido sine die sus actos de campaña electoral.

«El objetivo es altamente simbólico, un concierto de una cantante que a ojos de los yihadistas puede resultar provocadora. Además, estadounidense. Con jóvenes como asistentes. Las posibilidades de provocar un gran impacto son grandes y por ello eligen actuar así. Está perfectamente planificado y encaja con su estrategia en el ámbito europeo», afirma el coronel Pedro Baños, experto en terrorismo yihadista y autor del blog geoestratego.com.

Baños no descarta la vinculación con la campaña electoral, debido a que el Brexit se articuló en torno a un mensaje contrario a la emigración. «Se trata de fragmentar la sociedad, sea como sea», agrega el experto.

Está perfectamente planificado y encaja con la estrategia de los yihadistas en el ámbito europeo», dice Baños

El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó a los que han orquestado este atentado «perdedores», porque la palabra «monstruos» les gustaría, y la primera ministra británica Theresa May, que encabezó una reunión del comité de emergencia Cobra, calificó de «demoledor» el atentado, planificado contra niños «para causar el mayor daño».

El ministro francés del Interior, Gérard Collomb, aseguró que lo que ha sucedido en Manchester «muestra cómo la amenaza terrorista afecta a todos los países de nuestro continente» y añadió: «No cederemos ante el terror».

«La estrategia del terrorismo yihadista es golpear el corazón de Europa, más aún cuando está perdiendo la batalla sobre el terreno en Oriente Próximo. Sus publicaciones llevan tiempo animando a sus seguidores a hacerlo con el objetivo de dividir a la sociedad europea. Aunque parezcan acciones individuales, no lo son tanto porque suele haber alguna conexión», señala Carola García-Calvo, investigadora en el Real Instituto Elcano de Madrid.

García-Calvo destaca que, si bien ha habido errores de inteligencia en el pasado, también «se han desmantelado planes de atentados que habrían sido letales». Es un avance lento y que ha de afianzarse con un trabajo arduo «en materia de prevención y de desradicalización de quienes han vuelto de luchar con el Estado Islámico», explica la experta. En el Reino Unido habría un millar de personas movilizadas por el califato y unas 5.000 en territorio europeo. En el caso de España se calcula que serían unas 200.

Ninguna sociedad está protegida al cien por cien y  por ello no son descartables otros ataques», afirma Carola García-Calvo

Los expertos apuntan que el riesgo cero no existe. «Ninguna sociedad está protegida al cien por cien y por ello en el actual contexto europeo no son descartables nuevos ataques», afirma García-Calvo, autora del informe Estado Islámico en España, junto con Fernando Reinares.

En una conferencia reciente, bajo el título Yihadismo global: amenaza terrorista y desafío social, Reinares destacaba cómo «en el conjunto de la UE se avanza, desgraciadamente, a paso de grandes atentados». En este sentido la UE ha modificado su directiva sobre terrorismo, y también sobre uso de armas de fuego y control de fronteras. También se han incrementado los recursos para contrarrestar el uso de la propaganda por los yihadistas.

El Brexit supone un nuevo desafío en la lucha contra el terrorismo. «Cambian los términos en la relación con el Reino Unido y es un aliado indispensable para hacer frente a esta amenaza. La salida afectará a la hora de compartir datos», subraya la experta de Elcano, quien destaca que hay que reforzar la cooperación y el intercambio de información, si bien se trata de una amenaza difícil de combatir. «No es algo que se vaya a resolver a corto plazo. La yihad en casa (autores nacidos en territorio europeo), dispuestos a morir, o bien radicalizados fuera, plantean un reto complejo», añade.

Coincide el coronel Pedro Baños con esa visión. «Es muy difícil evitar que un suicida, dispuesto a morir por una causa, logre su propósito. Se controlan los explosivos pero ahora recurren a artefactos caseros, por ejemplo». Para Baños, «si no se soluciona el problema de origen, en Siria, en Irak, no se puede acabar con el terror» que nos acecha.

¿Cómo reaccionar ante esta continua amenaza? El pueblo británico da ejemplo, a juicio de Pedro Baños. «Es muy resilente, como ya lo demostró en la Segunda Guerra Mundial. No se deja vencer por el miedo».

Manchester ha dado un ejemplo de civismo a Europa. Minutos después del atentado, cientos de ciudadanos abrieron sus puertas a los afectados por la tragedia. Con el hashtag #roomformanchester abrieron sus hogares en  una muestra de solidaridad y confianza en el otro que es la mejor arma contra quienes buscan paralizarnos con el terror. Su fuerza nace de nuestro miedo, como dice Olivier Roy en Jihad and Death.  Los corazones de los ciudadanos de Manchester están heridos pero siguen latiendo sin temor.