Josep Maria Jové, el que fuera secretario general de la consejería de Economía y Hacienda de la Generalitat, fue detenido por la Guardia Civil la mañana del 20 de septiembre cuando salía de su casa, por orden del Juzgado de Instrucción número 13, y ha sido considerado el centro de la maquinaria para llevar a cabo la consulta ilegal. A este taimado caballero se le ha intervenido una agenda que resultará clave para entender el gran engaño que ha supuesto el proyecto separatista, según se desprende del informe que tiene en su poder el juez Juan Antonio Ramírez Sunyer, que investiga los preparativos del 1-O.

La famosa “agenda grande de color negro de tamaño medio con la inscripción Moleskine”, intervenida al militante republicano, el siempre atento, pulcro, meticuloso y servicial funcionario Jové, desgrana de forma cruda y minuciosa la famosa “hoja de ruta del procès”, en las que de forma impúdica y vergonzosa desgranan las mentiras de un proyecto que ha llevado a Catalunya al borde del enfrentamiento civil, explican las luchas cainitas por el poder de una clase dirigente separatista untada por el 3% de la corrupción, decora con pulcritud la desconfianza entre los restos de Convergència y ERC y entre ellos con las juventudes carlistas camufladas en un proyecto revolucionario que se llama CUP. La agenda servirá de base ampliar la investigación a toda la cúpula independentista del proceso soberanista. Parece una película de mafiosos, en el que el descubrimiento casual de una agenda conduce a la cárcel a una banda de gánsteres.

Siempre he creído que este proceso rupturista era una comedia de enredo que terminaría en tragedia griega

Siempre he creído que este proceso rupturista era una comedia de enredo que terminaría en tragedia griega. Y sigo pensando lo mismo. Ahora nos encontramos en la parte de la ópera bufa, previa a la generación de frustración que puede ser la antesala a la violencia. En esta obra inspirada en una payasada indigna aflora la frustración extendida entre los dirigentes nacionalistas: «Un referéndum no pactado no tiene sentido. Ya lo hemos hecho», frases escatológicas dignas de una comedia: «Nos comeremos toda la mierda. No haremos de palmeros», o bien reproches entre aliados; «El 9-N salió bien porque lo lideraban Mas», «Ahora os toca a vosotros. Os ayudaremos pero proponéis vosotros», «Nos hemos de repartir medallas y marrones y queremos que eso quede claro».

En definitiva, una enorme improvisación jugando con los sentimientos nacionalistas. Peligrosa gasolina que quemó Europa en los años 30 y que nos amenazan de encender de nuevo. Ayer tuve la ocasión de escuchar en directo a Manuel Valls y afirmaba que, si cae Cataluña, cae Europa del lado del populismo y el nacionalismo. Peligro mortal para la democracia.

La agenda de Jové, amenaza a Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, a las ex portavoces de Junts pel Sí y la CUP en el Parlament, Marta Rovira y Anna Gabriel; al ex president Artur Mas; al hombre de confianza de Junqueras en Economía, Josep Lluís Salvadó, a los ex consellers Josep Rull, Raül Romeva, Jordi Turull y Neus Munté a la presidenta del Parlament Carme Forcadell y a los líderes separatistas presos Jordi Sánchez y Jordi Turull, sin olvidar al inefable Carles Viver Pi i Sunyer, que furea flamante presidente del Consejo de Transición. El juez Pablo Llarena, que investiga al Govern, ha reclamado a la Guardia Civil que practique diligencias para determinar si hubo un concierto entre CDC, ERC y las asociaciones ANC, Òmnium, así como la MAI (Asociación de Municipios para la Independencia) en la estrategia por la independencia.

En la agenda Moleskine del ínclito Jové, describe una conversación de un dirigente convergente a un republicano: «Nosotros hicimos el 9-N y vosotros dijisteis que era una mierda. Ahora os toca a vosotros». El proces de mierda está siendo investigado, pero esto será largo, muy largo.