La Guardia Civil se ha hecho con una prueba documental clave para determinar las eventuales responsabilidades penales por la organización del procés. Se trata de una agenda -tipo moleskine- que los investigadores se incautaron durante el registro de la vivienda barcelonesa de Josep María Jové, número dos de Oriol Junqueras en la Consejería de Economía y Hacienda e imputado en la causa en la que se investigan los preparatorios del 1-O.

  • ¿Qué información contiene esta agenda? Básicamente, anotaciones sobre estrategia política de ERC y posibles pactos con CiU y la CUP -las otras dos formaciones que han apoyado el proceso soberanista- que se podrían fraguar tras las elecciones de 2015 para crear una mayoría parlamentaria que se presentara con una cierta legitimidad para movilizar a la ciudadanía en pos de la declaración unilateral de independencia, dada la negativa del Gobierno a pactar la celebración de un referéndum vinculante.
  • ¿Cuándo arrancan dichas anotaciones? Las primeras ideas están fechadas el 12 de febrero de 2015, meses antes de que se celebraran las elecciones autonómicas (27 de septiembre) en las que se impuso la coalición electoral formada por ERC y el PDecat bajo la denominación Junts pel Sí. La CUP terminó apoyando la investidura tras aceptar los convergentes sacrificar a Artur Mas, inhabilitado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por la organización de la consulta soberanista del 9-N (2014).
  • ¿Se hablaba ya de una república catalana? Sí, al menos desde el 23 de marzo de 2015. Consta una anotación fechada ese día y referida al programa político de los líderes de ERC (Oriol Junqueras y Marta Rovira) en la que se habla de “hacer realidad la república catalana en el marco de la UE” y “llevar a la nación catalana a la independencia”. Era la estación término del proceso: la proclamación en el Parlament de esta nueva forma de gobierno, que duró el tiempo en que el Senado autorizó al Gobierno la aplicación de las medidas al amparo del artículo 155 de la Constitución.
  • ¿Cuáles eran las ideas de partida? La argumentación inicial que detalla el ex alto cargo de la Generalitat en dicha agenda pivota sobre tres ideas: la pretendida independencia sólo se podría conseguir yendo ERC, CiU y la CUP de la mano, sólo Esquerra “rellena el espacio soberanista” con los nuevos guiños y ERC ha conseguido romper el bipartidismo.
  • ¿Por qué es tan importante esta prueba?  Los investigadores dan máxima relevancia a esta agenda porque detalla nombres de políticos y altos cargos catalanes que también habrían participado en el diseño o ejecución del proceso soberanista. Es el caso de la secretaria general de ERC, Marta Rovira, o la portavoz parlamentaria de la CUP, Anna Gabriel. Por sus cargos políticos, ambas formaban parte del denominado ‘comité estratégico’, uno de los dos órganos contenidos en el documento Enfocats. Éste está considerado como la hoja de ruta que ha seguido el movimiento secesionista. Es lo que ha llevado al juez del Tribunal Supremo que investiga a la cúpula independentista por la posible comisión de un delito de rebelión a pedir a la Guardia Civil un informe en el que detalle el papel desempeñado por cada una de las personas que se citan en dicho documento, por lo que no es aventurado pensar que, si mantiene el mismo criterio expuesto en el auto por el que decidió mantener en prisión incondicional a Oriol Junqueras, terminará imputándolas.
  • ¿La CUP tuvo un papel secundario? No, a tenor de las anotaciones de Jové. Éste consigna la celebración de “reuniones de coordinación” con el grupo anticapitalista para plantear una “estrategia común” y buscar un “camino” compartido donde todos se sintieran “cómodos”. “[Es] necesario avanzar en el proceso constituyente, pero necesitamos generar más microrrupturas”, escribe el ex alto cargo en una cita fechada el 31 de marzo de 2016. Son numerosas las referencias a la CUP.
  • ¿Qué otros nombres aparecen? La agenda detalla reuniones o contactos en los que aparecen otros actores del proceso independentista, casos de los ex consellers Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva y Neus Munté; Joan Tardá, portavoz de ERC en el Congreso; el ex integrante de la Mesa del Parlament ya imputado Lluís Corominas; Carles Viver, considerado uno de los cerebros del plan soberanista; el diputado de la CUP Benet Salellas; los politólogos Ferran Requejo y Joan Vintró; el ex gerente de la asociación Òmniun Cultural y secretario del Govern Joan Vidal… Son decenas de nombres que ahora los investigadores tendrán que analizar para determinar si tienen alguna responsabilidad en la preparación del camino a la pretendida independencia.
  • ¿Y el papel del Artur Mas? Como presidente del PDecat, Artur Mas también formó parte aparentemente del citado ‘comité estratégico’ y su nombre figura varias veces en la agenda de Jové, que detalla su presencia -por ejemplo- en una reunión celebrada el 23 de febrero de 2016 a la que también asistieron Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Munté, Romeva, Turull y Rovira. “Pasos a seguir y fases y secuencia”, transcribe la Guardia Civil. La ‘hoja de ruta’ era la que finalmente sólo pudieron ejecutar en parte: aprobación de las leyes de desconexión, declaración unilateral de independencia y elecciones constituyentes. Ello da idea de la minuciosidad con la que la cúpula independentista diseñó todo el proceso y cómo fue supervisando su preparación. Mas también participó en otra cita el 22 de septiembre de ese mismo año en la que abogó por “calibrar” la reacción que podría tener el Estado ante el órdago soberanista y mostraba abiertamente sus dudas sobre la reacción que podrían tener las “grandes empresas del país” ante el nuevo escenario y la necesidad de asegurar el “tráfico financiero” al menos “en los primeros tiempos”.