Desde el área de análisis de Mirabaud llevamos meses esperando cierta rotación sectorial en los mercados. Es posible que el agotamiento de ver día tras día, durante muchas semanas, cómo las eléctricas marcan nuevos máximos mientras que las cíclicas y los bancos van mínimo tras mínimo esté creando ilusorios espejismos de ese cambio de ciclo. O quizá no lo sean tanto.

Por mucho que costara anticiparlo con claridad en los meses previos, lo cierto es que el diferencial de múltiplos entre bancos y eléctricas está hoy por debajo del que se marcó durante la crisis de 2008-2009, cuando el mundo «se acababa». Yo, personalmente, nunca pensé que podríamos ver ese ratio en los niveles actuales, pero con el bund tocando los -0,70 puntos básicos, ahí se ha situado.

¿Qué tiene que pasar para que esto cambie? Pues, básicamente, necesitaríamos una mejora macro, sobre todo en el deteriorado sector industrial europeo. Si bien es algo que, al menos en el corto plazo, tiene pocos visos de suceder -debilidad de las carteras de nuevos pedidos, las incertidumbres comerciales, la crisis del sector automoción y las posibles consecuencias del Brexit, que hacen que actualmente no haya ninguna visibilidad para los próximos meses-, tampoco hemos de caer en el excesivo pesimismo.

En las últimas semanas, parece que un Brexit duro inminente es mucho menos probable y las negociaciones comerciales muestran avances

Y, por ver el vaso medio lleno, en las últimas semanas, parece que un Brexit duro inminente es mucho menos probable y las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos se han retomado y muestran algunos avances.

Aunque pueda resultar irónico, las expectativas son tan negativas que la posibilidad de sorprender al alza no es especialmente complicada con unos niveles de actividad industrial tan bajos y, no nos olvidemos, ese potencial acuerdo comercial entre Estados Unidos y China que podría cambiar las previsiones rápidamente. Otro factor a tener en cuenta es que, pese a que la industria no está en su mejor momento, el sector servicios sigue razonablemente fuerte.

Otro factor que tendría que cambiar para ver cierta rotación sectorial sería el mercado de renta fija. Qué duda cabe de que éste también estará vinculado a la macro, pero aquí partimos igualmente de unos niveles de yield negativos que descuentan un escenario, seamos claros, tan desastroso que podría invertirse sin grandes cambios a escala de economía global.

La renta fija descuenta un escenario tan desastroso que podría invertirse sin grandes cambios en la economía global

En las sesiones de las últimas semanas hemos visto que sí se ha producido una leve rotación sectorial. A pesar de que los bancos han tenido noticias no muy positivas con el nuevo paquete de estímulos del BCE y con una posible sentencia sobre el IRPH que deja abierta la puerta a nuevas reclamaciones hipotecarias, el sector se mantiene fuerte.

En paralelo, la reacción del mercado de renta fija a los nuevos estímulos monetarios también parece que está mostrando ciertos signos de agotamiento en los niveles alcanzados, con la pendiente de la curva dando signos de vuelta, lo que estaría marcando un posible cambio de tendencia y, a su vez, ser la señal necesaria para que se produzca la rotación sectorial.

Pero, sobre todo, la actual situación parece, a todas luces, poco razonable. Y cuando las situaciones son poco lógicas siempre revierten. Pueden tardar más o menos, pero se dan la vuelta. Lo dicho: no sé si es sólo un deseo y estoy viendo fantasmas o de verdad se está produciendo cierta rotación sectorial y va a tener continuidad. Habrá que esperar un poquito más para verlo.


Ignacio Méndez es director de Análisis de Mirabaud Securities