Los muertos salen de sus hoyas para festejarse o saludarse, un poco como Sánchez y Biden agarrándose o sosteniéndose por sus brazos desbisagrados. Yo creo que tanto muerto festivo pega más que nunca en este fin del mundo de inflación, desabastecimiento, crisis de gobierno, crisis entre poderes, PIB parado como la estufa, estados de alarma ilegales y presupuestos fantasmas. Estos muertos discotequeros, estos zombis mechados de cucarachas y dulce, estas novias cadáveres con el cuerpecito como una marimba del amor, esta chirigota de cementerio, este Frankenstein con cesta de chuches, podrían ser el Gobierno y sus socios, o todos los españolitos que vamos entre el truco, el trato, la corbata de horca y la diadema de hacha. Yo no soy ni dejo de ser de Halloween, pero me doy cuenta de que el Gobierno en Halloween es simplemente el Gobierno, como la familia Addams en Halloween es simplemente la familia Addams.

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