El Partido Comunista Chino se ha reunido en el encuentro más importante de los últimos cinco años. En este cónclave Xi Jinping y el Comité Central han consolidado su posición al frente de los 95 millones de miembros que integran el mayor partido político del mundo. Han corregido las decisiones tomadas este último año, y han sentado las bases de lo que será el próximo congreso nacional, donde se elegirá una nueva dirección, aunque posiblemente no un diferente secretario general.

Esta semana se ha celebrado la VI Sesión Plenaria del Comité Central del Partido Comunista de China, elegido durante el XIX Congreso Nacional del PCCh en 2017. La sexta sesión se considera la más importante porque los congresos nacionales son cada cinco años, y la sexta es la que sirve de revisión de todo lo logrado hasta el momento, y la que marca el rumbo al siguiente congreso nacional. En este caso, el XX Congreso Nacional del PCCh, que se ha anunciado que tendrá lugar durante la segunda mitad de 2022.

Esta VI sesión plenaria, sin embargo, ha marcado un antes y un después, quizás porque es la que ha coincidido con el año del centenario del Partido Comunista de China, y la retórica histórica ha tenido especial relevancia. 

En esta sesión plenaria, dirigida por el Buró Político del Comité Central, y por tanto por Xi Jinping como secretario general, e integrada por 197 miembros titulares y 151 suplentes, se ha discutido sobre la historia centenaria del comunismo chino, organizado en el partido, como también la necesidad de seguir avanzando en el pensamiento de Xi Jinping.

Si hacemos fact-cheking, vemos titulares en medios que señalan que Xi Jinping ha conseguido perpetuarse gracias a esta sesión plenaria. No es cierto porque fue en 2018 cuando se eliminó a través de una reforma constitucional la limitación de mandatos. Y tampoco ha sido en esta sesión plenaria cuando el pensamiento del secretario general ha llegado a ser valorado como el Mao o Deng. Fue en 2017 cuando el pensamiento de Xi Jinping, y su nombre, fueron incluidos en la ideología del Partido Comunista Chino durante el XIX Congreso Nacional por el Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China.

El socialismo con características chinas para una nueva era, conocido como el pensamiento de Xi Jinping, se ha consolidado como un aporte más a la ideología comunista»

El socialismo con características chinas para una nueva era, conocido como el pensamiento de Xi Jinping, se ha consolidado como un aporte más a la ideología comunista. Sumándose así a los aportes ideológicos de los presidentes: Mao Zedong, quien consolidó el socialismo con características chinas; Deng Xiaoping, y su proceso de reforma y apertura; Jiang Zemin, y la teoría de la triple representatividad; Hu Jintao, y su concepción científica del desarrollo; y ahora se suma Xi Jinping y sus apuntes ideológicos. 

Durante la sesión también se ha insistido en seguir avanzando para consolidar el liderazgo del Partido Comunista de China como mecanismo para mejorar las condiciones de vida del pueblo, como también para estrechar los vínculos entre pueblo y partido. A través de un repaso histórico de sus orígenes, se ha argumentado que el camino de la independencia del pueblo chino lo ha garantizado siempre el partido, y, por lo tanto, reforzar el partido es reforzar el pueblo.

Aun así, la sexta sesión plenaria ha hecho hincapié en recuperar y recordar que se tiene que seguir profundizando en las «cuatro integridades”, que son: construir una sociedad moderadamente próspera, profundizar en la reforma económica, gobernar de acuerdo con la ley, y gobernar de manera integral y estricta el Partido Comunista de China.

La idea de volver a unir el Partido con el Estado sigue recibiendo apoyos. Así se ha recordado ese viejo precepto maoísta: si el Partido Comunista de China se separa de las masas no estará cumpliendo con su deber. Y por lo tanto se debe seguir firmemente con aquella celebre máxima que llevaba el primer ministro Zhou Enlai escrita en la solapa: «Servir al pueblo». En este caso, el partido muestra la pluralidad social y étnica del país, al señalar que tiene que servir a todas las etnias y conducirlas al mismo tiempo para superar adversidades.

El Comité Central del Partido también se ha dirigido a las Fuerzas Populares de Liberación, las fuerzas armadas chinas, recordando que ha sido el PCCh quien ha impulsado la modernización de la defensa nacional, del Ejército, y que este debe seguir los principios revolucionarios del partido, citando que la función que tienen es impulsar una vida holgada para el pueblo y la prosperidad de China.

Así pues, podemos afirmar que esta Sexta Sesión Plenaria del Comité Central ha servido para consolidar el papel del partido en la sociedad, como también para incrementar el de su papel en el Estado, incluso compartiendo los mismos órganos disciplinarios como consecuencia de la última reforma legislativa para combatir la corrupción y el soborno. 

Sobre el rol de las Fuerzas Populares de Liberación, siguen y seguirán por encima de todo las directrices del PCCh, tal como estableció Mao Zedong en 1949 al proclamarse la República Popular. Como ya antes durante la Larga Marcha, en su recuperación de los valores y principios del partido comunista pre-1949, en lo que Xi llamó la recuperación del espíritu de Yan’an, se ha destacado la cultura de masas. 

De cara al que será el XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, en la segunda mitad de 2022, podemos esperar varias cosas que han ido saliendo en esta Sexta Sesión del Comité Central: 

La visión del partido sobre la ecología y crecimiento, recogida en el llamado «espíritu del bosque de Saihanba», la consolidación de los principios fundamentales marxistas-leninistas del partido, y su cultura de masas, que Xi estableció en el «espíritu de Yan’an». 

A diferencia de sus antecesores, el pensamiento de Xi Jinping no está vinculado a una gestión técnica diaria, sino que su principal idea es establecer una nueva China en el futuro

Como también el superar adversidades de manera firme y consolidar el papel del partido en ellas, con el «espíritu de la nueva Larga Marcha», también creado por Xi Jinping. A diferencia de sus antecesores, el pensamiento de Xi Jinping no está vinculado a una gestión técnica diaria, sino que su principal idea es establecer una nueva China en el futuro. 

2049 será la nueva fecha importante. Es cuando tendrá que nacer la nueva China, cien años después de la proclamación de la República Popular en Tiannanmen. Es dentro de veintiocho años que está puesta la mirada de Xi Jinping, y también la del Partido Comunista de China. 

Y es desde hoy, el día después de que finalice la Sexta Sesión Plenaria del Comité Central, hasta dentro de un año, cuando se celebrará el XX Congreso Nacional del PCCh, que deberemos observar todos los debates que surjan, pues serán los que se discutirán entonces, y marcarán la política china durante los siguientes cinco años. 


 Guillem Pursals es politólogo, Máster en Seguridad, especialista en conflictos, seguridad pública y Teoría del Estado.