El próximo 16 de octubre empieza en Pekín el XX Congreso Nacional del Partido Comunista Chino (PCC), donde los 2.296 delegados de todo el país, electos por los 96 millones de miembros del partido después de un largo proceso de primarias internas, evaluarán la segunda legislatura de Xi Jinping, como también todos los informes del XIX Comité Central del PCC y de la XIX Comisión Central para la Inspección Disciplinaria (CCDI). En el que tal como se informó, habrá 619 delegadas, y 264 delegados pertenecerán a cuarenta grupos étnicos minoritarios.

Este congreso no solamente será importante para decidir el rumbo de China en los próximos cinco años, que serán los de la tercera legislatura de Xi Jinping. Más allá de titulares sensacionalistas, es en la evaluación de la lucha contra la corrupción, el soborno y el propio autocontrol del Partido Comunista de China y de la Administración, como también la evaluación de las tareas de la Comisión Nacional de Supervisión, sobre quizás recaiga toda la fiscalización escrupulosa de la segunda legislatura.

Uno de los hechos más importantes de la primera y segunda legislaturas de Xi ha sido la lucha contra la corrupción, así como también el acabar con la estructura paralela de evaluación y supervisión que existía entre los miembros del partido comunista y los funcionarios del Estado. Por ello se creó la Comisión Nacional de Supervisión, para vigilar al funcionariado a todos los niveles, una estructura que proviene de la Inspección Imperial de la dinastía Qin. 

Sobre la tercera legislatura se ha especulado mucho, incluso se ha afirmado que sería el primer líder después de Mao Zedong en superar los diez años en el poder. Xi Jinping sería el tercer líder en superar los diez años consecutivos, pues Jiang Zemin estuvo frente al PCC 13 años consecutivos, entre 1989 y 2002, pero esto sucedió porque en 1987 el PCC nombró a Zhao Ziyang como secretario general, y en 1989, debido a su apoyo a las protestas de Tiannanmen fue expulsado del partido. Entonces subió a media legislatura, pero igualmente se sometió a dos mandatos. Aunque lo más importante recaerá en la Inspección Disciplinaria o CCDI. 

Además de los cargos de la CCDI, también se elegirán los nuevos integrantes del Comité Central del Partido, y es en este punto en el que tendremos que ver si los miembros del actual Comité Permanente del Buró Político son elegidos de nuevo, y para qué cargos. Poniendo nombre y apellido, en qué rol quedarán Li Keqiang, actual primer ministro, Wang Huning, director de la Oficina de Investigación de Políticas, y Zhao Leji, actual director de la CCDI.

Como consecuencia de este tercer mandato de Xi Jinping, que muy posiblemente despierte críticas internas pero consiga los apoyos para el mismo, tendremos que ver en quién recae el cargo de primer ministro, así como también el de director de la Oficina de Investigación de Políticas.

Los nuevos retos de China se enfocan hacia la reforma energética, militar, económica, administrativa e ideológica»

El Partido Comunista de China no solamente es Xi Jinping, a pesar de que algunos lo crean. Los nuevos retos de China se enfocan hacia: la reforma energética, la reforma militar, la reforma económica, la reforma administrativa, como también en la reforma ideológica. Cargos actualmente vinculados también a dos de los citados anteriormente, Li Keqiang y Wang Huning. Y si hay cambios importantes en el gobierno, tendremos que estar también atentos a lo que pueda suceder con Wang Yi, ministro de Asuntos Exteriores desde 2013 y Consejero de Estado desde 2018. 

Recordemos que actualmente se ha introducido la idea de regeneración y rejuvenecimiento, siendo la edad media de los participantes del XX Congreso Nacional del PCC unos 52 años, y el 59.7% tiene menos de 55 años, tal como informó el Diario del Pueblo

Xi Jinping tiene 69 años, para ponernos en contexto, y muchos de los cargos del Comité Permanente superan los 65 años. 

En conclusión, habrá que fijarse en todo, pues algunos detalles que parecen menores como la edad de los delegados son síntoma que estamos a las puertas de una nueva generación, y será esta la que evalúe y decida sobre el Partido Comunista de China. 

También habrá que seguir lo que surja de los debates entorno a la CCDI, y quien la dirigirá. O si surge algún debate interno, o una carta abierta, como la que existió en el 16º Congreso Nacional en 2002, y cuyos redactores, activistas principalmente, fueron juzgados por subversión. Veremos.


Guillem Pursals es politólogo, máster en Seguridad, especialista en conflictos, seguridad pública y Teoría del Estado.