La entrada de Rishi Sunak en la residencia del número 10 de Downing Street coincidió con la celebración sij, jainista e hindú del Diwali, el festival de las luces. Sunak, como devoto hindú a quien siempre le acompaña el Bhagavad-gītā, la celebró en la residencia oficial y oficina del primer ministro como tal, e incluso encendió diferentes lámparas en la puerta, tal como indica la tradición. Pero más allá del hecho en sí, debemos ver su trascendencia. Hace menos de un siglo que desde ese mismo lugar se dictaban las ordenes de reprimir hindúes y musulmanes en el Raj Británico, actual India, Bangladesh y Pakistán. Y ahora un primer ministro del Reino Unido es hindú, nieto de indios del Punjab que emigraron, primero a Kenia y Tanzania, y luego a Southampton.

Este hecho no significa que ahora el gobierno británico busque crear unas buenas relaciones con la India per se, ni tampoco que vaya a haber una política de acercamiento a Tanzania o Kenia, ni tampoco que la situación de las minorías en el Reino Unido mejore. Es cierto que está lleno de simbolismo que las primeras espadas del Partido Conservador sean muchos de ellos hijos de migrantes de muchas partes del antiguo imperio. Si bien existe, dentro de la derecha política británica, posiciones de gente que se incomoda porque el primer ministro no sea blanco, o no sea anglicano. 

Sadiq Khan, antiguo miembro del Parlamento y actual alcalde de Londres, del Partido Laborista, proviene de una familia sunní paquistaní. Y sus abuelos fueron musulmanes que durante la partición del Raj Británico entre la India y Pakistán tuvieron que desplazarse. Y por su condición de venir de familia paquistaní musulmana ha recibido críticas e insultos incluso de Donald Trump en distintas ocasiones. 

En el último periodo conservador el peso de ministros procedentes de minorías ha cobrado especial relevancia: estos perfiles se han normalizado»

Si repasamos el gabinete de Sunak podemos encontrar a James Cleverly (madre de Sierra Leona), Suella Braverman (migrantes de Kenia y Mauricio) y Kemi Badenoch (migrantes nigerianos). En el gabinete de Truss estaba Kwasi Kwarteng (migrantes de Ghana) y Nadhim Zahawi (nacido en Bagdad) también. En el gabinete de Boris Johnson vimos a Alok Sharma (nacido en Agra), Priti Patel (migrantes indios e ugandeses) y Sajid Javid (migrantes del Punjab paquistaní). Es decir, en el último período conservador el peso de los ministros procedentes de minorías ha cobrado especial relevancia, por lo que se ha normalizado completamente en la derecha que existan dichos perfiles. 

Desde hace muchos años que existe una vinculación entre la comunidad hindú y el Partido Conservador. David Cameron invitó a Narendra Modi a dar una ponencia a la comunidad india que vivía en el Reino Unido, y además, por el perfil electoral, la sensibilidad de los tories alrededor de la religión y las costumbres hindúes y sijs es un hecho que la diferencia de los Laboristas, pues Jeremy Corbyn, ex líder, criticó el sistema de castas de la india. Y en el factor de rentas y perfil, los hindúes y sijs encajan dentro de las reivindicaciones tories sobre impuestos, derechos, libertades, etc. Existe, por la cuestión de Cachemira, la situación donde los paquistaníes votan principalmente laboristas y los hindús a los conservadores. 

El precedente que crea Rishi Sunak como primer ministro es importante, una persona que no sea blanca y perteneciente a una minoría puede llegar a Downing Street. Lo haga bien, o mal, pero ha llegado al 10 de Downing Street. Los demócratas de los Estados Unidos no supieron leer las repercusiones del efecto Obama, y siguieron viendo a las minorías como un grupo de gente desplazada, empobrecida y progresista. Las últimas elecciones presidenciales demostraron que las minorías son diversas, y los conservadores británicos lo supieron leer con Cameron y Theresa May, pero los demócratas con Hillary Clinton y con Joe Biden no. 

De la misma manera que, depende de como sea la respuesta de los laboristas sobre los asuntos de las minorías ahora que Rishi Sunak es primer ministro puede ser un desastre de campaña. Fácilmente desmontable. Pues Rishi Sunak no proviene de una familia rica, a pesar de su patrimonio, ni tampoco pobre. Era una familia más, donde llegó a trabajar él en un restaurante de curry durante las vacaciones. Superó los exámenes para entrar a Oxford, y empezó allí su carrera académica, y posteriormente la laboral. Y más adelante su carrera política como diputado, y fue ascendiendo dentro del partido. 

En conclusión, la celebración de Diwali en el nº 10 tiene una especial relevancia. La luz de las lámparas ha disipado cualquier norma no escrita que el primer ministro del Reino Unido tenga que ser anglicano o blanco. Como también demuestra que existe una revolución hindú dentro de los tories. Tendremos que ver si los Laboristas toman nota ahora que lo tienen casi todo a favor, y empiezan a dar relevancia, sin paternalismos de ningún tipo, a las minorías dentro del partido. 


Guillem Pursals es politólogo, máster en Seguridad, especialista en conflictos, seguridad pública y Teoría del Estado.