En el Libro Blanco sobre Inteligencia Artificial (IA) publicado por la Unión Europea podemos ver distintas definiciones del concepto. La más general define la IA como «un conjunto de tecnologías que combinan datos, algoritmos y capacidades de cómputo». Precisamente esos tres elementos son los pilares del proceso de transformación digital en el que Repsol está inmerso. Veamos cómo.

Repsol es una compañía multienergética global, presente en toda la cadena de valor, y que comercializa una amplia gama de productos en más de 100 países. En la actualidad, Repsol se encuentra inmersa en una ambiciosa apuesta por un futuro más eficiente, más sostenible y con el gran objetivo de ser una compañía cero emisiones netas en 2050. El Plan Estratégico 2021-2025 así lo refleja, y coloca como máxima prioridad la apuesta por las energías renovables y la investigación de nuevas tecnologías como el hidrógeno, combustibles renovables, economía circular o sumideros de carbono. 

Estrategia digital

Así, en 2020 se definieron los segmentos de operación para alinearlos con la renovada visión estratégica de los negocios y con su compromiso de ser neutrales en emisiones de CO2 en 2050. La compañía impulsa sus actividades comerciales con una nueva oferta multi-energía, una estrategia focalizada en el cliente y el desarrollo de nuevos negocios de generación eléctrica de bajas emisiones.

Unas 1.200 personas en más de 20 países están involucradas en las iniciativas digitales y de IA del grupo

En toda esta transformación destaca el papel que está teniendo la aplicación de la Inteligencia Artificial. En 2017 iniciamos nuestro ambicioso proceso de transformación digital, que nos ha permitido poner en marcha más de 400 iniciativas digitales, de las cuales más del 60% tiene componentes de Data y Analytics. El nivel de madurez de la compañía en este ámbito es muy alto, ya que más del 30% se encuentran en un estado de operación avanzada. En estas iniciativas se generan equipos multidisciplinares en los que están involucradas alrededor de 1.200 personas en cuatro continentes y más de 20 países. Nuestros objetivos están asociados a las estrategias digitales europea y española y, por ello, estamos impulsando las capacidades digitales de nuestros empleados, en particular en Data y Analytics, a través de nuestra DataSchool, recientemente galardonada por AMETIC.

Una organización ‘data-driven’

Nuestros algoritmos están ofreciendo impactos importantes no sólo económicos sino también técnicos. A modo de ejemplo, hemos reducido un 7% el tiempo de construcción de pozos con una herramienta que aplica técnicas de analítica prescriptiva. Siguiendo con las reducciones, optimizamos en 800 toneladas de CO2 por año el consumo energético, combinando modelos de simulación con técnicas de aprendizaje automático. Más de tres millones de clientes están recibiendo ofertas híper-personalizadas con algoritmos que nos permiten predecir su comportamiento. Por último, cerca de 14.000 empleados utilizan chatbots apoyados con técnicas de Procesamiento del Lenguaje Natural (PLN).

En cuanto a nuestras capacidades de cómputo, que nos sirven para dar respuesta también a las necesidades de nuestros datos, nuestra plataforma multicloud ARiA, por la que hemos sido reconocidos internacionalmente, ha sido el primer paso en nuestro camino para transformarnos en una organización data-driven. Es el pilar sobre el que comenzamos a construir nuestras capacidades de IA y sobre la que se construyen la mayor parte de los casos analíticos. La plataforma ofrece a toda la compañía una fuente única de datos con un gobierno sólido, robusto y seguro. Ofrece 80 componentes técnicos, integra 100 fuentes de datos y da respuesta a 80 terabytes requeridos por 50 millones de operaciones semanales. Todo ello siendo un Data marketplace securizado para encontrar valor a los datos y visualizar rápidamente resultados. 

Julia Díaz García es Head of Data Science de Repsol