El sector que aboga por un Gobierno alternativo a Mariano Rajoy y evitar unas terceras elecciones aumenta en Podemos. Tanto, que la opción de que Pedro Sánchez se acabe postulando como candidato amenaza con romper un partido abierto en canal. Relevantes dirigentes de Podemos ya se han manifestado a favor de hacer presidente al líder socialista a través de un pacto de investidura que contase con la abstención de Ciudadanos. Muchos de ellos aseguran, en privado, que el sentir mayoritario en la organización es “regalar” la investidura a Pedro Sánchez. Así se evitaría un escenario desalentador: terceras elecciones con el partido fracturado en Madrid, Andalucía, Extremadura y doce ciudades, con el telón de fondo del enfrentamiento Iglesias-Errejón.

El último en propiciar el debate ha sido el senador y diputado autonómico en Madrid Ramón Espinar, que ha abierto la puerta este miércoles a un acuerdo de Gobierno que incluya al PSOE y a Ciudadanos. Preguntado sobre la posibilidad de alcanzar un pacto a tres como el que pretende Pedro Sánchez, Espinar ha asegurado en la Cadena Ser que esa opción “es mejor que repetir las elecciones”. En declaraciones a El Independiente, Espinar explica que la posición de Podemos respecto al partido de Albert Rivera sigue siendo la misma: “Ciudadanos comparte las políticas económicas del PP y es el socio de Mariano Rajoy. Estamos en posiciones muy alejadas”. Por este motivo, ve muy complicado alcanzar un acuerdo entre las tres fuerzas políticas. No obstante, recuerda a Albert Rivera los argumentos que utilizó para apoyar la investidura de Rajoy y defiende su vigencia en el caso de que el candidato socialista alcance un acuerdo programático con Podemos. “Ciudadanos habló de la necesidad de desbloquear la situación política del país y de grandes acuerdos de estado. Si ésa es su motivación puede abstenerse”, asegura.

Hay más ganas de hacer presidente a Sánchez en Podemos que en el PSOE”

En este sentido, Espinar mantiene las mismas exigencias básicas para alcanzar un acuerdo político con el PSOE que siempre ha defendido Podemos: atajar la desigualdad de renta y de género; afrontar la cuestión territorial y favorecer la regeneración democrática. “En la anterior legislatura, Podemos tomó la iniciativa para intentar formar gobierno y no gustó. Ahora, la voluntad mayoritaria del país es que no haya terceras elecciones. La iniciativa corresponde al PSOE, que es quien debe presentar unos ejes programáticos y una aritmética parlamentaria para que la investidura sea posible”, explica, mostrando su escepticismo sobre la capacidad de Pedro Sánchez de hacer frente a los barones socialistas que abogan por la abstención. “Pablo Iglesias está esperando su llamada”, aclara.

Por el momento, el dirigente socialista sigue instalado en la constitución de un gobierno “transversal”, es decir, que cuente con los votos a favor de Podemos y Ciudadanos. Para lograrlo propondría la entrada en su gabinete de independientes de “reconocido prestigio” nombrados por ambos partidos. Además, está dispuesto a someterse a una moción de confianza en un plazo de dos años. No obstante, el diálogo entre ambas fuerzas emergentes está rota y los vetos mutuos siguen vigentes. Por este motivo, dentro de Podemos crece la opinión de que el bloqueo se rompería con un Gobierno en solitario apoyado por ambos o con la abstención de Ciudadanos.

Iglesias se inclina por la repetición de elecciones frente a Errejón, Colau y Teresa Rodríguez

El mayor obstáculo a esta posibilidad es Pablo Iglesias. Fuentes de Podemos señalan que el secretario general se ha marcado como objetivo entrar en el Gobierno y en el caso de que no fuera posible se inclina más por la repetición de elecciones que por facilitar la investidura de Sánchez. Como el propio Iglesias explicó en una conferencia este verano en El Escorial, el “desafío” parlamentario le “acojona”, ya que duda del futuro que puede tener Podemos “como partido normal” en el Congreso. Dentro de la excepcionalidad que hizo nacer el partido -la crisis institucional y la decepción ciudadana- Podemos no ha dejado de crecer en dos años. Unas terceras elecciones mantendría ese contexto. Por el contrario, la rutina parlamentaria de juntas de portavoces y ruedas de prensa le “asusta” porque puede ser el camino al “cretinismo político”. Una tesis similar defendió el martes en A Coruña, durante un mitin que derivó en un encontronazo con Íñigo Errejón a través de la red social Twitter. En ese enfrentamiento acusó al ‘errejonismo’ de domesticación y abogó por mantener la rebeldía originaria de Podemos.

Frente a esta postura, referentes internos como Íñigo Errejón, Ada Colau y Teresa Rodríguez, así como sectores como Anticapitalistas, apuestan por hacer presidente a Pedro Sánchez.

Desde la noche del 2 de septiembre, cuando fracasó la investidura de Mariano Rajoy en su segunda votación, el secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, no deja de lanzar el mismo mensaje: hay dos opciones, el PP o un pacto entre PSOE y Podemos. En esta línea ha llegado a defender que es factible un Gobierno en solitario del PSOE con sólo 85 diputados, si cuenta con el apoyo parlamentario de ambos partidos. “Es más complicado, pero es verdad que con un acuerdo político no es una posibilidad a descartar”, ha asegurado, apuntando a distintas vías de pacto: acuerdo de investidura, de Gobierno o de presupuestos. “Ojalá contáramos con esa posibilidad”, ha sentenciado.

En los mismos términos se ha pronunciado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha comparado su gobierno en minoría con el que tendría Pedro Sánchez. “Se tiene que poder gobernar con 85 diputados. Yo estoy gobernando con 11 de 41 concejales y estamos aprobando las principales políticas que nos habíamos marcado”, ha explicado en una entrevista en La Sexta. “Por supuesto que es posible, pero requiere mucho más diálogo”, ha defendido.

Colau no quiere elecciones

En este sentido, fuentes internas explican que Colau es una de las más firmes opositoras a la repetición de elecciones generales. Ante los comicios que se avecinan en Cataluña, la alcaldesa prepara la creación de un nuevo partido con el que optar a la presidencia de la Generalitat. Una nueva campaña electoral le dificultaría ese objetivo y un Gobierno de Mariano Rajoy le cerraría las puertas a cualquier negociación sobre las aspiraciones soberanistas de Cataluña. Por el contrario, un Gobierno del PSOE con el apoyo de Podemos facilitaría el mensaje de que tiene interlocución en Madrid para avanzar en la vía de la autodeterminación.

Por su parte, la secretaria general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, fue la primera en defender un Gobierno en solitario de Sánchez tras las elecciones del 26-J. Ya el 5 de julio apostó, a título personal, por que Podemos alcance un acuerdo de mínimos con el PSOE para que se cumplan una serie de exigencias básicas. Esas condiciones son la derogación de la reforma laboral, de la Lomce, de la Ley Mordaza, de la Ley Montoro y de la reforma del aborto; el cambio del artículo 135 de la Constitución, una reforma fiscal progresiva, la subida del salario mínimo interprofesional y el blindaje de servicios públicos como la salud, la educación y la dependencia. Prácticamente el programa electoral del PSOE. “Cosas que se suponen que defienden y que luego no suelen cumplir”, según fuentes internas de Podemos. Cualquier acuerdo en materia económica con Ciudadanos contrario a estos principios impediría el apoyo de Podemos. Para el PSOE, todas esas exigencias son “asumibles”.

La postura de Teresa Rodríguez está en sintonía con la organización Anticapitalistas, que en su Universidad de Verano, celebrada a comienzos de septiembre, planteó la opción de pactar una investidura con el PSOE y los nacionalistas, pero sin entrar en el Gobierno. “Podemos debe impedir que gobierne el PP y facilitar un gobierno del PSOE, pero nunca formar parte del mismo, sólo apoyarles en la investidura”, defendieron.

Sin fecha para la cita Sánchez-Iglesias

En Ferraz la interlocución con Podemos se realiza a través del gabinete de Pablo Iglesias, por lo que la postura oficial que reciben es el interés del secretario general por un Gobierno conjunto. No obstante, hasta después de las elecciones vascas y gallegas no está prevista la cita entre ambos. El lunes de la semana pasada, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, hizo volar por los aires la reunión que tenían previsto mantener los dos secretarios generales. En una rueda de prensa, Echenique anunció que ambos mantendrían un “contacto sustantivo” que iría más allá de una mera llamada telefónica. El anuncio se producía mientras los jefes de gabinete de ambos líderes negociaban los términos del encuentro, así como la fórmula de hacerlo público. Por ese motivo, el PSOE volvió a sentirse traicionado por Podemos y suspendió, de momento, la cita. En el gabinete del líder socialista dudan sobre si la revelación de Echenique se debió a una mera indiscreción o fue intencionada. En ese caso, el PSOE constataría la faltade voluntad real de Pablo Iglesias por dialogar para evitar unas terceras elecciones.