El Real Madrid ofreció al Santos 36 millones de euros en el 2013 para hacerse con los derechos federativos de Neymar jr, pero el club ya los había cedido al Barça por un importe de 17 millones de euros. Por ello, la Audiencia Nacional reabre este caso en el que el astro brasileño, su padre, el expresidente del club blaugrana Sandro Rosell y el club brasileño están imputados por un delito de estafa y corrupción de particulares.

El juez José de la Mata archivó este proceso el pasado 8 de julio al considerar que la contratación del delantero no fue delictiva, aunque consideró que la misma podía ser objeto de una sanción administrativa por la FIFA porque este organismo impide negociar a un futbolista con otro club su traspaso salvo cuando queden, como mínimo, seis meses para que finalice su contrato.

Mercado de Fichajes

Sin embargo, en este caso el Barça firmó un contrato con el Santos en el 2011 para que Neymar jugara en el club blaugrana en el 2014 y le pagó 40 millones de euros. Por ello, según los jueces, el club y el jugador alteraron el «mercado de fichajes» y se perjudicó a la sociedad DIS que tenía que percibir un 40% del traspaso de los derechos federativos del astro brasileño.

Además, el tribunal asegura que el Barça y el jugador «eran conscientes de que el precio acordado por el traspaso era anormalmente bajo según las reglas al uso». Y también les reprocha «que no comunicaron por escrito» que habían abierto las negociaciones.

Los jueces analizan los múltiples contratos firmados por el club y Neymar que en su opinión son «simulados» y concluyen que los suscritos en el 2011 son constitutivos del delito de corrupción y los del 2013 del delito de estafa.

Bartomeu se queda fuera

El tribunal afirma que el club brasileño y DIS desconocían que el delantero había sellado su contratación con el Barça y la estafa se perpetró porque se anticipó la contratación al 2013 sin esperar a que «fuera agente libre» en el 2014. Y revela que el Madrid quiso comprar los derechos federativos del jugador por el «doble de lo ofertado» por el Barça que el 31 de mayo de ese año pagó 17 millones al Santos por dichos derechos.

En esta causa ha sido excluido el actual presidente del Barça, Josep María Bartomeu, porque el fiscal considera que no participó en estas negociaciones que fueron dirigidas por Rosell.

El club blaugrana cerró el pasado mes de julio un acuerdo con la fiscalía de Barcelona para archivar otro proceso por la contratación del jugador abierto por delito fiscal al abonar cinco millones de euros.