El fantasma de unas terceras elecciones está dejando de ser incorpóreo  para convertirse en un escenario cada vez más factible, más real. Tal es así, que tanto desde Moncloa como desde el cuartel general de los populares admiten que «ahora estamos con la campaña gallega y vasca, pero empezaremos enseguida con la de las generales». Desde Génova señalan que «tardamos dos segundos en poner la maquinaria en marcha, siempre está preparada», una maquinaria que, desde antes de las elecciones del 20-D no se ha desmantelado.

«Tardamos dos segundos en poner la maquinaria en marcha, siempre está preparada»

La propia vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha respondido a preguntas de los informadores, en la rueda de prensa que sigue a la reunión del Consejo de Ministros, que «no convienen unas terceras elecciones, pero no está en nuestra mano evitarlas». En este sentido  ha añadido que el Ejecutivo «está preparado» para afrontar una nueva cita ante las urnas, «otra cosa -matiza- es que al país le convengan».

Los populares parecen cada vez más desesperanzados en que el comité federal del PSOE tuerza el pulso a su líder, Pedro Sánchez, para que se abstenga y permita la investidura de Mariano Rajoy. Y como el presidente en funciones ha descartado, por su parte, cualquier intento de acercamiento con los nacionalistas vascos resulta que «sin el PSOE no podemos lograr la investidura», ha afirmado Sáenz de Santamaría.

Asimismo ven muy complicado que Sánchez consiga un «gobierno Frankenstein», en palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba, eso es, que se alíe con Podemos y los independentistas, dado que la puerta hacia Ciudadanos está completamente cegada. Por eso, a partir del lunes trabajarán con la eventualidad de una repetición electoral el próximo 18 de diciembre, dando por buenos los intentos que van a realizar los distintos grupos parlamentarios de la Cámara Baja para evitar una confrontación electoral el día de Navidad.

Equipos «mixtos» para estudiar estrategias

Desde la preparación de los comicios del 20-D funcionan equipos «mixtos» Moncloa-PP para estudiar mensajes y estrategias. El hilo conductor sigue siendo el director de gabinete de Rajoy y responsable de sus dos últimas campañas, Jorge Moragas, que tiene todas las papeletas, a decir del PP, para volver a asumir el encargo de su jefe de filas.

Moragas puso en marcha en octubre del año pasado un «equipo de unidad de mensaje» dirigido por otro miembro del gabinete de Moncloa, el periodista José Sanchez Arce. Lo copió de los conservadores británicos dado el gran éxito conseguido con la última mayoría absoluta de David Cameron. Lo de su estrepitoso fracaso con el referéndum de salida de la Unión Europea ya es otra historia.

Existe hoy por hoy cierto desconcierto sobre el diseño de la campaña

Es una de especie de «equipo en la sombra» que no se desmanteló tras el 20-D. Sigue activo a la espera de que haya gobierno en España. También están de guardia los equipos electorales regionales, aunque existe hoy por hoy cierto desconcierto sobre el diseño de una campaña para afrontar una tercera cita electoral consecutiva. Aunque no se dejarán de hacer actos públicos, –incluso se rumoreaba que el PP había iniciado la búsqueda de locales para mítines– el acortamiento de los plazos, los debates televisivos, la cartelería, ya eliminada para el 26-J, son cuestiones que hay que entrar a abordar.

Otro capítulo son los sondeos. «Resultan muy caros», confiesan en Génova y hasta que no pasen este domingo las elecciones vascas y gallegas no comenzarán a realizar algún tracking, «aunque los importantes son los que se vayan aproximando a la fecha electoral». En todo caso, resulta imposible de evaluar el ánimo de unos ciudadanos empujados a las urnas por tercera vez en un año.