Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias y en prisión provisional desde el pasado mediados de abril por orden del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, permanecerá durante una semana en una cárcel de Valladolid para poder visitar a su madre, centenaria y enferma. Bernad está acusado de la comisión de los delitos de extorsión, amenazas y de formar parte de una organización criminal por su colaboración con Ausbanc.

Según ha podido confirmar Elindependiente.com en fuentes de su entorno, Bernad fue trasladado en la tarde de este lunes desde el centro penitenciario de Navalcarnero (Madrid) -donde permanece desde el pasado 18 de abril- hasta un penal cercano a la capital vallisoletana después de que Pedraz accediera a la petición. El magistrado ya le concedió un permiso con el mismo fin, pero las rígidas medidas impuestas por Instituciones Penitenciarias -la visita a su progenitora tendría que hacerla esposado y escoltado- llevó al preso a rechazarlo.

Las fuentes consultadas reconocieron que esa negativa molestó al juez, al que la defensa de Bernad presentó recientemente un escrito explicándole los motivos que le habían llevado a tomar esta determinación.

Segunda salida

Se trata de la segunda vez que el líder de Manos Limpias abandona la cárcel de Navalcarnero. La primera tuvo lugar el pasado a finales del pasado mes de mayo, cuando Pedraz autorizó su salida para someterse a una operación de desprendimiento de retina.

Miguel Bernad ha pedido en tres ocasiones la excarcelación, pero el magistrado las ha rechazado. Las fuentes dijeron que el líder del colectivo de funcionarios volverá a solicitarlo «cada 15 días», al entender que ya no hay motivos que justifiquen su continuidad en la prisión.