El fiscal Daniel Campos no tiene ninguna duda de que Virginia López Negrete es una más en la organización criminal que durante años han dirigido Miguel Bernad en Manos Limpias y Luis Pineda en Ausbanc por lo que pidió al juez Santiago Pedraz que la prohíba salir del país y la obligue a presentarse quincenalmente en el juzgado. La letrada compareció ante el juez durante dos horas en las que ofreció una versión plagada de embustes, según fuentes jurídicas. El magistrado comunica hoy su decisión.

López Negrete se presentó como «una letrada honrada»  y aseguró que no tenía relación laboral con Ausbanc aunque sí admitió que trabajó con Luis Pineda. También negó que tuviera firma autorizada en cuentas bancarias con Bernad, a pesar de que en esta causa se ha incorporado una investigación tramitada por un juzgado de Madrid sobre una supuesta apropiación indebida de ambos a los clientes de Afinsa por un importe de 100.000 euros.

Fruto de la casualidad

En relación a su actuación contra el BBVA en la que intentó sin éxito imputar a uno de sus directivos Antonio Ballabriga en el ‘caso Noos’ manifestó que todo fue fruto «de la casualidad». «Fue casualidad que presentara el escrito unos días antes de la celebración de la junta de accionistas del banco, también que ella y Pineda viajaran en el mismo avión y durmieran en el mismo hotel», explicaron fuentes presentes en la declaración.

El juez sostiene que López Negrete se «concertó» con Pineda para desprestigiar al banco porque se negó a pagar los convenios de publicidad a Ausbanc. Ella aseguró que asistió a la junta de accionistas porque se lo pidió su cliente, Manos Limpias. Y sostuvo que reclamó la imputación del directivo porque obtuvo nuevas pruebas en los correos de Diego Torres, el socio de Iñaki Urdangarín.

En el banco del público

Sus explicaciones tampoco fueron coherentes sobre su presencia en el proceso que llevó en dos ocasiones a la cárcel al expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa. Al juez le contó que ella era una simple invitada de piedra en este proceso que dirigía Pineda y matizó que estuvo presente en los interrogatorios al banquero: «No me senté en estrados sino en los bancos del público», puntualizó.

La versión más sorprendente fue que se enteró por la prensa de que Bernad negoció con la Caixa la retirada de la acusación a la Infanta Cristina y también se desmarcó del escrito que redactó un directivo de este banco para exculpar a la hermana del Rey. Y se mostró muy ofendida «por estos negocios» porque «se había sentido muy utilizada después de haber trabajado tanto». En el sumario consta una copia de ese escrito con su firma en blanco a pie de página.

Asimismo, negó haber tenido conocimiento «de ofrecimientos económicos» para retirar querellas presentadas por Manos Limpias. «Si lo hubiera sabido habría ido al juzgado inmediatamente», apuntó. Aunque admitió»que había tenido muchas recomendaciones para retirarme del ‘caso Noos'». La letrada tampoco quiso buscarse más enemigos y se negó a facilitar los nombres de los jueces y fiscales que asistieron a una fiesta de Navidad organizada por Pineda en el hotel Velázquez de Madrid.

Tras estas explicaciones el ministerio público pidió la adopción de medidas cautelares que hoy acordará el juez al considerar que forma parte de una «organización criminal» formada por Ausbanc y Manos Limpias «que se financia en interés de sus dirigentes mediante la comisión de una amplia gama de delitos como la extorsión».

La grabación

Al término de su declaración ante los periodistas se desmarcó de la grabación de una conversación que mantuvo con su jefe, Miguel Bernad en la que este le comentó que el Rey Emérito le había ofrecido dos millones de euros para retirar la acusación a la Infanta Cristina y que apareció publicada en el Mundo. «No me ha dado tiempo a leerla y no puedo comentar nada porque al ser mi cliente está protegida por el derecho profesional», espetó.