Pedro Sánchez lo tiene claro: no se plantea dimitir. Así lo ha confirmado en una entrevista concedida a la Cadena Ser, en la que a su vez ha afirmado estar asumiendo su responsabilidad política con la celebración de un congreso tras los resultados obtenidos en las elecciones gallegas y vascas. El secretario general del PSOE ha reconocido la falta de “una autoridad, una sola voz” dentro de su partido y cree que ese es uno de los elementos que han influido en los «malos resultados» que lleva cosechando el PSOE durante los últimos años. Por ello quiere que sea la militancia la que decida quién debe ser esa autoridad: «Como líder del PSOE, lo que no se puede es intentar imponer una decisión que yo no quiero tomar», ha lamentado.

Sobre la “pluralidad de voces” entre los que defienden la abstención que facilite el gobierno de Rajoy y los que están en contra, Sánchez cree que se trata de una “cuestión esencial que el PSOE tiene que abordar de una vez por todas”. Asegura que ha llegado la hora de “poner las cartas sobre la mesa” y decirle a la militancia cuál es la intención del PSOE para que puedan hablar con su voto.

Además de lamentar la falta de apoyo de su equipo, ha criticado los eufemismos utilizados para apoyar un gobierno de Rajoy, ya que “gente de mi partido habla de reflexión cuando lo que quieren decir es abstención”. Con este comportamiento, entiende que parte del electorado pueda creer que «el PSOE se ha acercado al PP», mientras que defiende que no se le puede tachar a su partido de irresponsable por «impedir un gobierno en el que no cree».

Durante su intervención, Sánchez ha insistido en su discurso aludiendo que las únicas posibilidades para su partido son: apoyar un gobierno de Rajoy, a lo que se niega rotundamente; formar un gobierno alternativo apoyado por Podemos y Ciudadanos o ir a las terceras elecciones. “Para un país unas elecciones nunca son una mala solución, es mala solución que con el voto de la izquierda se intente indultar a Rajoy”, ha justificado. Además, cree que el PP no va a cambiar su postura «si intuye que el PSOE se puede abstener».

Para favorecer un gobierno alternativo ha asegurado que su partido «será generoso» y que está dispuesto a «hablar de todo» con Podemos y Ciudadanos.