Enemistado a muerte con Podemos, referente moral del partido y sin atisbo de ser un derechista de los que quiere entregar el PSOE a Mariano Rajoy, los críticos con Pedro Sánchez ven en el presidente asturiano, Javier Fernández, el mejor responsable de la comisión gestora que pueda montarse en el partido si fuerzan la salida del secretario general, según ha podido saber El Independiente.

Barón crítico con Sánchez, pero muy discreto en sus manifestaciones públicas, sin haber entrado a fondo en el debate fraticida de Ferraz, puede ser la persona que conduzca al partido hacia el próximo congreso, que encumbraría a la andaluza Susana Díaz.

Fernández, al igual que el extremeño Guillermo Fernández Vara tiene, además, una especie de «pacto de no agresión» con el PP en su tierra, y ha sido promovido por los socialistas andaluces, al frente de los cuales, está Susana Díaz en la que es la única federación monolítica en su oposición a Sánchez. No es así en Asturias. Fernández tiene un sector que era partidario de Sánchez, encabezado por Adriana Lastra, lo que limitaba también los movimientos de este barón territorial, siempre discreto.

La hoja de ruta de los críticos tiene tres hitos: gestora, abrir la puerta a que haya gobierno en España y, posteriormente, congreso socialista «en el que se presenta Susana Díaz», aseguran los mismos consultados a pesar de los amagos inconclusos que ha protagonizado la todopoderosa presidenta andaluza en otros momentos. Pero todos parecen coincidir en que se ha llegado a «un punto de no retorno» en el que no se hace prisioneros.

De momento, le corespondería a la secretaria general del PSOE andaluz y, por tanto, mano derecha de Susana Díaz, Verónica Pérez, dirigir de urgencia la gestora en caso de que se produjera un vacío de poder. Como presidenta del actual comité federal, recaería en ella esta responsabilidad de forma interina.