Los 37 acusados en el juicio Gürtel han escuchado sin mucha atención los resúmenes de los escritos de acusación, es decir, las penas de cárcel a las que se enfrentan y la petición de sus defensas que reclaman la absolución. La gran ausente de esta vista es Ana Mato que debe responder civilmente por los delitos cometidos por su exmarido Jesús Sepúlveda. En su lugar ha mandado a su abogada, Julia Muñoz.

La secretaria judicial ha dado por comparecida a Mato hasta que la han corregido: «no ha comparecido, pero ha sido citada perfectamente», ha puntualizado. Por su parte, el representante del PP tampoco se ha presentado ni el de una empresa imputada también como responsable a título lucrativo.

La sede de la Audiencia Nacional está al completo. En la planta baja se juzga el caso Gürtel y en la primera, las tarjetas black. Y quizá todo sea casualidad, pero los acusados de la primera mantienen su glamour de empresarios y banqueros y los de abajo parecen más subalternos de los  de arriba.

Menos trajeados en la planta baja

Francisco Correa, su lugarteniente, Pablo Crespo, y el extesorero del PP Luis Bárcenas han acudido a la vista con sus mejores trajes, pero al menos un tercio de los imputados han optado por un look más informal como un neutro polo beige (Álvaro Perez, él bigotes) o el clásico jersey de lana azul.

En lo que coinciden ambos juicios es en el número de abogados. Casi medio centenar en las dos vistas, pero también hay diferencias. En las black hay casi un catedrático de derecho por metro cuadrado, mientras que en Gürtel los defensores pertenecen a despachos medios aunque hay algunas excepciones.

Dos exjueces ocupan estrados en la trama de corrupción: Javier Gómez de Liaño y José Antonio Martín Pallin, que representa a un empresario y que se ha incorporado en el último momento a esta vista y explica a quién le quiere oír que su cliente es «de izquierdas», de la antigua ORT.

Correa ha cambiado de abogado y ha pasado del de oficio por un letrado de Valencia Juan Carlos Navarro y el testaferro Luis de Miguel va a defenderse a sí mismo, así que se ha puesto la toga y se ha colocado en estrados.

Más imputadas en Gürtel

Otras de las diferencias entre ambas vistas es el número de mujeres que se sientan en el banquillo. En Gürtel hay siete y en las black solo tres. Las que se sientan en la vista de la trama de corrupción lucen cuidadas melenas rubias como Teresa Gabarra, mujer del ex consejero de la Comunidad de Madrid Alberto López Viejo o Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas.

Tras un receso, han comenzado las cuestiones previas de las defensas. Un cajón de sastre en el que cabe casi todo: nuevos documentos, nuevos testigos y peticiones de nulidad u otras solicitudes para mejorar la posición de sus clientes en este juicio. Este trámite puede durar lo que quieran los abogados, que se emplean a fondo aunque muy pocas veces, por no decir ninguna, el tribunal atiende sus pretensiones y lo más que logran es que algunas cuestiones se resuelvan en sentencia.

Tres días de cuestiones previas

El tribunal ha informado de que quiere acabar con el trámite de cuestiones previas el jueves y ya ha anunciado que hoy habrá sesión de tarde. Sobre la marcha irá atendiendo otras peticiones de los acusados.  ‘El Bigotes’ ha pedido ausentarse de la vista por problemas de salud al igual que Isabel Jordán que también ha alegado que debe cuidar a su hija.

Durante el receso se han producido encuentros ocasionales entre Bárcenas, Jesús Sepúlveda y Jesús Merino y afortunadamente para los 30 hombres de este juicio el descanso no ha coincidido con los de la Black y los cuartos de baño no estaban a rebosar.