El ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol reivindica su legado político ya que considera que contiene «aspectos positivos» para la «reconstrucción de Cataluña» aunque, en un escrito, confiesa sentirse culpable más «por miedo y desidia» que por «codicia» en alusión al fraude fiscal cometido.

En un escrito publicado en su nuevo blog personal, en la web de la Asociación Serviol creada por él mismo, el ex presidente Jordi Pujol reconoce que le resulta difícil superar el estado de desánimo en el que se encuentra, si bien «intento resistir la ofensiva de desprestigio que me tiran encima».

Jordi Pujol reflexiona sobre su legado político y sobre su estado de ánimo tras publicar este escrito inédito hasta ahora aunque está fechado en octubre de 2015, y lo hace subiendo de nuevo a la cima del Tagamanent, una montaña desde la cual él se comprometió a luchar políticamente para «recuperar el país».

Pujol reconoce que le resulta difícil superar el estado de desánimo en el que se encuentra

Sobre su legado político, explica que «por más que digan y por más que yo mismo me azote» su obra de gobierno «tiene aspectos importantes positivos, y tengo derecho a decirlo». Pero también confiesa sus sentimientos actuales, tras el escándalo que supuso admitir que había cometido fraude fiscal: «el sentimiento de culpabilidad me viene, no por codicia, pero sí por miedo, desidia, ligereza y por debilidad» puesto que «he cometido una falta que no tendría que haber cometido, que creo que en su momento se reconducirá».

Jordi Pujol expresa su deseo de seguir hablando sobre tres cuestiones -«Cataluña, España y Europa»- sobre las cuales él dedicó una gran parte de su vida política porque le ilusionaban pero que ahora le resulta «difícil o imposible» hacerlo desde un punto de vista objetivo. «Y esto -explica- no sólo por el estado de ánimo y problemas personales» sino también porque le resulta complicado «trabajar con ilusión y eficacia, con entusiasmo y ambición».

Según Jordi Pujol, su primera fidelidad ha sido y sigue siendo Cataluña, y explica que siempre ha trabajado en favor del reconocimiento de una Cataluña en el marco español y europeo, y en este sentido, destaca su contribución al progreso del Estado español durante más de cuarenta años.