Francisco Correa ha explicado este lunes el sistema que empleaba Luis Bárcenas para cobrar las comisiones a los empresarios. «El sistema no es directamente al ministro, es ir a la persona que lleva el tema económico del partido y él sabrá con quien tenía que hablar. Yo no lo hacía. Toda la relación la llevaba Bárcenas. Yo no sé con quién hablaba», ha señalado. Asimismo, ha exculpado al ex ministro de Fomento Francisco Álvarez Cascos, con el que lleva 18 años sin hablarse y al que nunca ha pagado una comisión.

Estas respuestas las ha ofrecido en el turno de interrogatorio con su letrado, Juan Carlos Navarro. Correa estaba muy enfadado y nervioso por el tono de las preguntas que le habían formulado los defensores de los otros acusados sobre todo el de Luis Bárcenas, Francisco Maroto, que ha puesto en duda la capacidad mental del jefe de esta trama y que se ha alineado con el PP para poner en duda la credibilidad del acusado.

Correa enfadado

El jefe de esta red corrupta ha interrumpido en varias ocasiones a su letrado y con un tono vehemente ha asegurado que llevaba el dinero que le pagaban los empresarios a Bárcenas en Génova o en su casa. Y ha señalado que entraba «directamente por el parking de la sede nacional porque tenía una tarjeta como los miembros de la ejecutiva».

También ha explicado que Bárcenas decidía en unas ocasiones y en otras no compartir sus comisiones con otros imputados como Jesús Sepulveda o Jesús Merino y que lo sabe porque se «veían todos los días».

Asimismo, ha manifestado que no aparece ningún documento escrito por él en el sumario porque tiene «una memoria privilegiada» y que dio órdenes para que le dieran facturas de los viajes que pagó al ex tesorero del PP. Y ha afirmado que no se relacionaba con Álvaro Lapuerta. Correa, previamente, ha renunciado este lunes «por consejo de su abogado», Juan Carlos Navarro, a contestar a las preguntas de las acusaciones, a pesar de que el pasado viernes se comprometió a responder a las del representante del PSOE, Virgilio De la Torre.

Las acusaciones han renunciado a formularle preguntas. Fuentes jurídicas han explicado que la defensa ha tomado esta decisión ante un supuesto acuerdo de las acusaciones para realizar a Correa preguntas que están fuera de este procedimiento.

Las defensas leen las preguntas

Las defensas han iniciado la sesión leyendo sus preguntas, pero Correa se ha negado a responder. El más prolijo ha sido el letrado de Bárcenas hasta el punto de que el presidente del tribunal, Ángel Hurtado, le ha dicho que «le sobran preguntas». En su turno ha solicitado que declaren en la causa Florentino Pérez, presidente de ACS, Juan Miguel Villar Mir, de OHL, y tres ministros de Fomento de la etapa de José María Aznar: Rafael Arias Salgado, Elvira Rodríguez y Jaume Matas. La defensa del ex tesorero del PP no ha pedido, en cambio, la comparecencia de Francisco Álvarez-Cascos, también ex ministro de Fomento entre los años 2000 y 2004. El tribunal  ha rechazado esta petición.

Tras esta declaración, que se ha prolongado durante tres jornadas, le seguirá el turno el lugarteniente de Correa, Pablo Crespo el próximo lunes. El tribunal había alterado el orden y el pasado viernes informó de que iba a tomar asiento Álvaro Pérez, pero ha rectificado esta decisión.

Asimismo, los jueces han decidido ampliar el calendario de sesiones de este juicio y ha habilitado la primera semana de noviembre para seguir interrogando a los acusados.

Correa en su declaración ha asumido los hechos que le imputa Anticorrupción, pero ha salvado a sus antiguos empleados y ha cargado contra Luis Bárcenas con el que, según su versión,  montó un chiringuito para repartirse las comisiones que cobraban a empresarios a cambio de adjudicaciones públicas.