La que fuera vicesecretaria general del PSOE en la época de Alfredo Pérez Rubalcaba, hoy eurodiputada, defiende con vehemencia la necesidad de dejar gobernar al «partido más votado», esto es, al PP, porque llevar a los ciudadanos a unas terceras elecciones «me parece un insulto». En todo caso matiza que si se va a una abstención por la mínima «será justamente para enviar a Mariano Rajoy el mensaje de que nosotros no le apoyamos», no por un problema de disciplina de voto. Alineada al «bando» de los críticos contra Pedro Sánchez, desmonta, sin embargo, en esta entrevista que el líder socialista hubiera cerrado un pacto con los independentistas y pide tiempo hasta la celebración del congreso federal para abordar con profundidad «un gran debate de ideas con el que volvamos a reconocernos como socialistas».

Pregunta. -Del «no es no» a la abstención hay un triple salto mortal.

Respuesta. -Ha habido una evolución evidente desde diciembre. El “no” se decidió entonces pero ahora estamos en octubre. Entre medias hubo una investidura fallida de Sánchez porque la bloqueó Podemos. Es importante recordar que Sánchez no es presidente porque PP y Podemos votaron en contra. Fuimos a unas segundas elecciones y la izquierda perdió más de un millón de votos y el PP reforzó su posición. Tras el 26-J ya no hay más opciones que dejar gobernar al partido más votado o ir a unas terceras elecciones, y hacer que vuelva a votar la gente me parece un insulto para los ciudadanos. La anterior dirección socialista alimentó una idea difícil de materializar que era un gobierno alternativo cuando ya sabíamos que Podemos y Ciudadanos eran incompatibles entre sí. Parece que podría haber una opción apoyada en el independentismo de derechas y de izquierdas pero que no se concretó en nada. El Gobierno alternativo era una suerte de leyenda urbana.

P.-¿Entonces no es cierto que la crisis se desencadena porque tienen constancia de un pacto de Sánchez con el independentismo?

R.-Eso no es verdad. Hay rumores de todo tipo porque lo que no hay es información ni diálogo con ningún responsable político del PSOE. Hay sospechas, hay información que envían algunos partidos políticos de ese espectro… pero constatación ninguna. Quizá la contraria, pues en nueve meses no hubo capacidad de organizar un gobierno alternativo. En realidad se retira la confianza a un secretario general que quería ir a un congreso. El conflicto es el congreso.

El Gobierno alternativo era una suerte de leyenda urbana

P.-¿Le han hurtado a la militancia el debate sobre si el PSOE debe abstenerse?

R.-No, el PSOE ordena sus debates y toma de decisiones según reglas votadas por todo el mundo, de las que hasta ahora nos hemos sentido muy orgullosos. El PSOE tiene una cultura de democracia representativa, no es un partido caudillista ni plebiscitario. En diciembre el Comité Federal dijo que votaríamos “no” a Rajoy y no se consultó a la militancia porque era el órgano al que correspondía hacerlo. Y es exactamente el mismo comité federal, con las mismas personas sentadas en las mismas sillas, las que van a tomar otra decisión, si es que la toman. Por lo tanto, no hay ningún enfrentamiento de legitimidades.

P.-Pero sí se consultó el pacto con Ciudadanos.

R.-Pero aquí no hay ningún pacto, se trata de desbloquear la situación política. Y lo que le digo es que tan legítimo era el Comité Federal de diciembre como el de ahora.

P.-¿Se inclinarán por la abstención en bloque o “técnica”?

R.-Creo que el Comité Federal tiene que decidir entre ir a elecciones o desbloquear la situación política. Esa es la cuestión de fondo, y a partir de ahí la fórmula es algo que tendrá que verse entre la dirección del partido y el Grupo Parlamentario.

P.-Y a usted cuál le gusta.

R.-Carece de importancia, da igual. El tema es si vamos a dejar que arranque la legislatura o no. El resto me da exactamente lo mismo.

No hay un solo socialista que apoye a Rajoy

P.-Tiene su importancia en la medida en que pueda haber ruptura de la disciplina de voto.

R.-¿Por qué se va romper? Si es una abstención por la mínima será justamente para enviar un mensaje a Mariano Rajoy de que nosotros no le apoyamos. Por si no ha quedado claro: no hay un solo socialista que apoye a Rajoy. Lo que está haciendo el PSOE es desbloquear la situación política de España y eso se puede hacer con una abstención por la mínima, pero no por una cuestión de disciplina de voto. Todos los diputados deben cumplir con las decisiones que adopte el máximo órgano entre congresos, que es el Comité Federal.

P.-Hay quien ha decidido, como el PSC y otros diputados, que votarán no aunque el partido apueste por la abstención en bloque.

R.- Todos los diputados socialistas saben qué compromisos adquieren cuando entran en una lista del PSOE y luego, si incumples, el Grupo tiene sus mecanismos de sanción, como es lógico. Lo del PSC es un tema distinto. En todo caso lo importante es desbloquear.

Los diputados saben qué compromisos adquieren y el Grupo tiene sus mecanismos de sanción

P.-¿Qué tiene que decir de esos compañeros suyos que han denunciado un golpe contra Sánchez?

R.-No es cierto. Cuando la mitad de tu dirección no está de acuerdo con tus decisiones me parece razonable que dimitas. La frase de Rubalcaba es perfectamente asumible: los que califican de golpistas a los compañeros no merecen ser llamados compañeros.

P.-¿Ha jugado Rubalcaba un papel esencial en todo este proceso?

R.-No, no, sólo responde cuando le preguntan.

P.-Hay una sensación de vuelta de la vieja guardia socialista: Fernández, Jáuregui, Álvarez Areces…

R.-No, son situaciones distintas. Cuando las cosas salieron como salieron en el anterior Comité Federal todas las cabezas se volvieron hacia Javier Fernández, no porque sea vieja guardia sino porque es un tipo respetado por todo el mundo, incluido por los que perdieron. Por su parte, Jáuregui, que es una persona completamente desaprovechada en Bruselas, es un nombre que surge en boca de todo el mundo. Una vez dimite Irache García, es verdad que me preguntan si quiero dirigir la delegación pero estoy más interesada en trabajar en la estructura europea, y surge el nombre de Jáuregui.

Antes del congreso, el PSOE necesita un modelo de partido consensuado, una elaboración teórica  y un liderazgo

P.-¿Cuánto tiempo debe alargar la gestora su mandato?

R.-Hacemos muchas cosas en clave estratégica o táctica pero antes hay que hacer una reflexión sobre qué pasa y cuál es el papel de la socialdemocracia europea, qué ha ocurrido para que hayamos desconectado gravemente de nuestro electorado más dinámico: capas urbanas, clases medias, la gente más joven… Dudo que ese análisis se pueda hacer en uno o dos meses. Merece la pena que todo el partido entre en un proceso de reflexión, maduración y propuesta. Veo más un gran debate de ideas durante un tiempo hasta que volvamos a reconocernos como socialistas. Debe ser un plazo que nos permita tener una elaboración teórica puesta al día, un modelo de partido acordado por todos y un liderazgo. No se puede salir en dos meses con una decisión de marketing. Vamos a pensar el papel del PSOE para los próximos 20 años.  Eso no se hace en 24 horas.

P.-¿Y les va a dar tregua Podemos por su izquierda y el PP por la derecha?

R.-Vamos a hacer una buenísima oposición y no es fácil que Podemos compita con el PSOE en el Parlamento. Han demostrado con creces que se les da mejor la calle que las instituciones. Sabemos perfectamente cómo trabajar en el Parlamento.

Díaz está en su derecho de aspirar a la secretaría general del PSOE, pero no obligada

P.-¿No temen que Rajoy convoque en mayo para pillarles con el pie cambiado?

R.-No lo creo para nada porque tendría un problema para explicárselo a los ciudadanos. Dudo mucho que después de un periodo de inestabilidad tan enorme, que es culpa de Rajoy, asumiera la responsabilidad de convocar otras elecciones.

P.-¿Quién ejercerá el liderazgo de la oposición en el Congreso?

R.-Antonio Hernando es el presidente del Grupo y el portavoz hasta nueva orden. El congreso es soberano luego para tomar otro tipo de decisiones. Hasta ese momento no preveo ningún cambio en la dirección Grupo Parlamentario,  otra cosa es que habrá muchos portavoces en el  Parlamento.

P.-¿Está obligada Susana Díaz a presentarse al congreso del PSOE?

R.-Obligada no está, otra cosa es que lo quiera hacer. Es una de las políticas más importantes del PSOE, no puede jugar más que a dirigir Andalucía como lo está haciendo. Que luego quiera dar el salto, no sólo está en su derecho, es que es una de las líderes más reconocidas del partido. Está haciendo lo que debe hacer, dirigir la Junta, el partido andaluz y contribuir decisivamente al sostenimiento del PSOE. Si el PSOE andaluz no hubiera sacado más del 30% del voto en las pasadas elecciones, el PSOE se habría quedado en 70 diputados o menos.

Si en Andalucía el PSOE hubiera tenido el mismo resultado que Madrid o Cataluña habríamos sacado 70 diputados

P.-En las últimas generales el PSOE no ganó en Andalucía.

R.-No, pero contribuyó decisivamente al número de escaños. Si hubiera tenido el mismo resultado que Madrid o Cataluña el PSOE estaría completamente hundido. El papel del partido en Andalucía y de Susana Díaz es fundamental en el conjunto de la organización. Si ella en un momento decide optar a la secretaria general está en su perfecto derecho, pero no obligada.

P.-Cree que Sánchez se presentará a primarias para secretario general.

R.-No tengo ni idea. Dependerá mucho de cómo salgan las cosas, qué posición gana, cómo va a estar el partido…