El Comité Federal vota este domingo dos propuestas, una presentada por Elena Valenciano, favorable a la abstención, y otra por el socialista vasco Txarli Prieto, más proclive al ‘no es no’. En la reunión, ha habido 54 peticiones de turnos de palabra para defender ambas posturas, aunque desde Ferraz aseguran que el debate se ordenará para que sea “representativo pero no eterno”. Mientras que la primera de las propuestas apela a la “responsabilidad política” para evitar unas terceras elecciones y plantea la abstención en la segunda votación, la segunda mantiene que la abstención sólo «retrasaría unos meses la repetición electoral” y pide mantener el ‘no’.

Los dos documentos presentados contrastan ampliamente tanto en el tono como en el planteamiento. El de Valenciano habla con crudeza de los resultados del PSOE en las últimas elecciones, “los peores de la historia reciente”, según reza el texto. Un punto ante el que “no es posible articular un gobierno” puesto que necesitarían de fuerzas que “cuestionan abiertamente nuestro modelo constitucional”. En este extremo, resalta que “resulta incuestionable que no hay más de dos alternativas”: facilitar un gobierno del PP o unas terceras elecciones.

Además, esta propuesta fija algunos “objetivos inaplazables” para acometer en cuanto eche a andar la Legislatura, tales como la derogación de la reforma laboral, de la LOMCE o de la Ley de Seguridad Ciudadana. Además, asegura que exigirán las “reformas jurídicas necesarias para mejorar la articulación de nuestro modelo territorial y su financiación” y que defenderán “todos los derechos perdidos en el ámbito de la salud sexual y reproductiva y la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Con estos objetivos, el PSOE proclive a la abstención quiere hacer gala del poder que tendría en el Parlamento para, como ya afirmó Eduardo Madina, «acabar con la obra de Rajoy» y sacar a relucir, de paso, algunos de los principios que más firmemente han defendido los socialistas.

La ‘principal alternativa al PP’

En contraste con el derrotismo electoral que plantea Valenciano, el texto que opta por el no a Mariano Rajoy utiliza un tono más alentador y minimiza los daños que los socialistas sufrieron en los últimos comicios: “Aunque no obtuvimos los resultados esperados, cinco millones y medio de españoles nos otorgaron su confianza”, señala la propuesta, asegurando que tanto las elecciones de diciembre como en las de junio “situaron al PSOE como segunda fuerza de España, líder de la oposición y principal alternativa al PP”, y ensalzando como un triunfo el fracaso de Podemos de dar el ‘sorpasso’ a los socialistas en las segundas elecciones.

Este planteamiento acusa a Rajoy, por una parte, de no presentarse a la primera investidura, y a Podemos, de votar “no” tras el acuerdo que los socialistas alcanzaron con C’s. Además, la propuesta del ‘no’ quiere desmontar la disyuntiva  “falsa” entre “abstención o pérdida de escaños” en unas  hipotéticas terceras elecciones”, y asegura que “este partido tendrá que enfrentarse a unas nuevas elecciones” tarde o temprano, y en su opinión deben hacerlo “fieles a nuestros principios y con un proyecto”. Además, el texto apela a las resoluciones aprobadas en distintas agrupaciones socialistas, que «han lanzado un mensaje alto y claro de la militancia» pidiendo mantener la negativa a investir a Rajoy.