El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha confirmado este lunes que los diputados socialistas catalanes «desobedecerán» la consigna de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy y se ha mostrado dispuesto a «asumir las consecuencias», incluso si eso acaba conllevando un cambio de relación con el PSOE. En declaraciones a RAC 1, Iceta ha asegurado que el PSC quiere «seguir con la relación» que mantiene con el PSOE. Iceta, que ha citado el modelo de los democristianos alemanes de la CDU y sus aliados socialcristianos de Baviera, la CSU, ha recalcado que la voluntad del PSC no es marcar distancias siempre con el PSOE: «Nuestra intención es votar con el PSOE tantas veces como podamos».

Para Ibarra, la actual crisis es «la más profunda» que ha vivido su partido porque es la «más desleal»

Iceta ha comentado también que a Pedro Sánchez, después de haber prometido durante meses que en ningún caso facilitará la investidura de Rajoy, «no se le puede pedir que se abstenga». Para Iceta, Sánchez puede optar por votar ‘no’, o no participar en la votación, o entregar el acta de diputado, aunque esta última opción no es recomendable si su intención es presentar «batalla» para ser el próximo secretario general del PSOE dentro de unos meses.

El ex presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ha mostrado su disconformidad ante la postura de Iceta y ha asegurado que entendería que el PSOE rompiera definitivamente la relación con el PSC si los socialistas catalanes incumplen la disciplina de voto en el Congreso y ha aprovechado para decir que su estrategia no les está dando unos resultados «brillantísimos». «Están bajando en votos constantemente en Cataluña y nos hacen perder votos en el resto de España», ha dicho en una entrevista en ‘La Sexta’. Además, ha remarcado que el PSC tiene ahora sólo 7 diputados en el Congreso, «casi lo mismo que Extremadura» -los socialistas extremeños son cuatro-. «Que encima nos esté perjudicando me parece una broma que hay que terminar cuanto antes», ha añadido.

A su modo de ver, todos los diputados tienen que cumplir la disciplina de voto. «Ya sé que cada uno tiene sus intereses, pero para eso somos un partido», ha advertido, subrayando que uno no se presenta a las elecciones diciendo a la gente que formará un grupo que vote «lo que les dé la gana». «Y si no se puede gobernar, pues no se gobierna, en 137 años hemos gobernado 22 y no pasa nada», ha añadido.

Para el ex dirigente socialista, la actual crisis es «la más profunda» que ha vivido su partido porque es «la más desleal». Es más, ha recordado que cuando después del 20D todos afirmaron que no querían ni elecciones, ni PP ni pacto con los que quieren romper España «todos estaban mintiendo». Preguntado si le sorprendería que el ex ministro Josep Borrell optase a la Secretaría General del partido, ha señalado que cualquier militante del partido tiene derecho a intentarlo, pero se ha preguntado si podría optar siendo del PSC y no del PSOE. «Yo sólo apoyaría al candidato de mi partido», ha dicho.

El ‘seny’ del PSC

Minutos antes, el portavoz de la gestora del PSOE, Mario Jiménez, había pedido al PSC que actúe con «seny» y obedezca el mandato del Comité Federal de abstenerse ante Mariano Rajoy, porque si opta por el desacato, la dirección socialista deberá evaluar cómo queda la relación entre ambas formaciones.

Jiménez ha insistido en que «no hay ningún tipo de mecanismo alternativo» al cumplimiento del mandato aprobado el domingo por el Comité Federal, por lo que no cabría una abstención mínima, y que todos los diputados, también los del PSC, deberán obedecer y actuar en bloque.

«Si los órganos del PSC toman una posición que es contradictoria y suponen un desacato o una posición radicalmente diferente a la del Comité Federal, tendremos que evaluar la situación que se produce a partir de ese momento. Pero confío, y a ello nos vamos a poner, que impere el ‘seny’ catalán», ha asegurado Jiménez. En declaraciones a la Cadena SER, el dirigente andaluz ha opinado que si el PSC se mantiene en el voto en contra de Rajoy, «sería malo para el proyecto socialista y malo desde el punto de vista democrático», porque sería una posición «inexplicable».

‘El divorcio, con que lo pida una parte vale’

En esa misma línea se ha manifestado también el presidente de Castilla-La Mancha y secretario del PSOE en la región, Emiliano García-Page, que ha asegurado que su partido va a intentar «por todos los medios» que el Partido Socialista de Cataluña no rompa con la formación nacional, pero ha avisado de que «en España, si alguien quiere el divorcio, con que lo pida una de las partes vale».

«Me gustaría que por simple concepto democrático se asuman y se acaten los resultados. Es de sentido común, de perogrullo que cuando se acude a un órgano de un partido o al Congreso de los Diputados y una mayoría toma una decisión se tiene que acatar», ha defendido García-Page. Dicho esto, ha afeado el comportamiento de Iceta y de los socialistas catalanes, alegando que le «suena mal y no fraternal» que el planteamiento previo que han mantenido desde las últimas semanas es «decir que haga lo qué haga el Comité Federal van a hacer lo que quieran», una postura, ha añadido que no suena con «fundamentado».

«Conozco a Iceta, que es una persona inteligente y creo que muchos dirigentes del PSC lo son, y si deliberadamente el PSC quiere no desobedecer, que no es el concepto propicio aunque alguno lo ha manejado, sino romper con el PSOE vamos a intentar por todos los medios que no, pero si alguien quiere el divorcio, como saben en España, con que lo pida una de las partes vale», ha defendido.

Los irreductibles

Del mismo modo que el PSC, algunos diputados especialmente críticos con la posición de la abstención se han apresurado a confirmar que se mantendrán firmes en el ‘No’ a Mariano Rajoy, sean cuales sean las consecuencias. Es el caso, por ejemplo, del donostiarra Odón Elorza, que anunció este lunes a través de Twitter que votará No «en conciencia» y «desde una ética responsable, por respeto al compromiso electoral y al proyecto de cambio del PSOE». Elorza ya rompió la disciplina de voto del PSOE en la votación sobre la Ley de Abdicación de Juan Carlos I, cuando optó por la abstención frente al Sí de su partido.

Del mismo modo, la que fuera número dos de las listas por Madrid, Margarita Robles, ha asegurado que «por coherencia» tendrá que «mantenerse en el No» y se ha mantenido al margen del «mandado imperativo» con la abstención ordenado tras el Comité Federal por la gestora que preside Javier Fernández. «Mi mandato imperativo es con la gente que me votó», ha afirmado la parlamentaria, que ha valorado además las posibles medidas disciplinarias como «fuera de lugar».

A esas medidas se expone también la aragonesa Susana Sumelzo, que ya en la tarde del domingo anunció que no acataría la decisión del Comité. «Seré coherente con mis principios y con los votantes. Adquirí un compromiso y lo cumpliré», manifestó, en un mensaje publicado en Twitter y firmado con la etiqueta #NoalPP.

Otras federaciones, como la balear, se plantean también desoír la resolución del Comité Federal, aunque la presidenta Francina Armengol buscará la fórmula de oponerse a Rajoy sin romper la disciplina de voto. Armengol, que cree que facilitar el Gobierno de Rajoy es un «error histórico», ha avisado de que hacerlo en bloque sería «doblemente un error», así que va a intentar convencer a la gestora de que no imponga un «mandato imperativo» que, además, no existe.

‘En el PSOE no hay disidentes’

El diputado socialista por Vizcaya, Patxi López, apuesta igualmente por la «abstención técnica» y ha afirmado que en el Partido Socialista no hay «disidentes», sino «gente que tiene una opinión y gente que tiene otra».

En declaraciones a los medios, López ha considerado que, tras aprobar el Comité federal del PSOE este domingo, por 139 a favor y 96 en contra, abstenerse en la próxima sesión de investidura, «lo que tiene que hacer la gestora es buscar la fórmula que, más allá de los estatutos, impida que sigamos haciéndonos más daño». Asimismo, ha apostado por una fórmula que «impida que sigamos fracturando al Partido Socialista», y que, además, «evidencie el mínimo apoyo posible al aval al Gobierno del PP». «Y eso se puede hacer con la abstención técnica», ha apuntado.