La reforma constitucional se ha colado con verdadera fuerza en la agenda política. Aquel melón que el PP se negó reiteradamente a abrir ante la falta de consenso y de concreción de la propuesta socialista está a punto de convertirse en uno de los platos fuertes de la próxima legislatura. Así se deduce del doble movimiento de ficha protagonizado por La Moncloa y por algunos partidos de izquierda, en el que se ha visto involucrada la propia Zarzuela. Anoche mismo, fuentes oficiosas del Gobierno en funciones informaban de la disposición de Mariano Rajoy a incluir dicha reforma entre los puntos a negociar con el PSOE. Eso sí, las mismas fuentes añadían que «se puede hablar de todo, salvo de la unidad de España, de la soberanía nacional, y de la igualdad de todos los españoles».

El Rey ha «desdramatizado» la reforma, según el portavoz de Compromís, Joan Baldoví

Pero ha sido la celebración de la segunda jornada de ronda de consultas en La Zarzuela lo que ha situado al propio monarca en explícita disposición hacia una reforma de ese calado. El Rey ha «desdramatizado» la reforma, ha declarado el portavoz de Compromis, Joan Baldoví, en el Congreso, tras su despacho con Felipe VI. Unas declaraciones -«se ha referido a que no hay que tener miedo a abordar determinados temas, siempre desde un punto de vista de sentido común», ha afirmado, complacido, Baldoví- que han venido acompañadas por las del portavoz de En Comú Podem. Si bien sólo se ha referido a rondas anteriores, Xavier Doménech ha afirmado que «el Rey hablaba del debate de abordar la reforma de la Constitución».

Claro que a partir de ese momento, el curso de las ruedas de prensa ha tomado una dirección distinta. Advertido o no de la incomodidad de la jefatura del Estado, lo cierto es que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha asegurado que no había hablado con el Rey acerca de la reforma de la Carta Magna. Eso sí, se ha apuntado a su favor la posibilidad de que se abra dicho melón al afirmar que se trata de una de las primeras exigencias que él mismo arrancó a Rajoy en su negociación para el apoyo de Ciudadanos a su investidura. A continuación, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, sí ha admitido haber hablado con el monarca acerca de la mencionada reforma constitucional.

Sin embargo, sólo ha aceptado comentar lo que él mismo le ha trasladado -su «pesimismo» hacia una reforma auspiciada en este sentido por la «triple alianza» PP-C’s-PSOE- y ni una sola palabra sobre los comentarios del Rey. Más aún, Iglesias -que sin llegar a ponerse traje, como Baldoví, ha renunciado a la camisa arremangada de sus anteriores audiencias- ha puntualizado: «El jefe del Estado es inteligente y es consciente del carácter simbólico de sus funciones. No se mete en política». Unas palabras que han sido singularmente aplaudidas en La Zarzuela hasta el punto de calificarlas de «esclarecedoras».

Pablo Iglesias ha confirmado que no participará en la movilización promovida por ‘Rodea el Congreso’

Según las fuentes consultadas en la Casa, que lleva un año distinguiéndose por subrayar la neutralidad política del monarca, «el Rey es respetuoso con las competencias que la Constitución atribuye a cada uno». En este sentido, Felipe VI nunca ha declarado resistencia alguna a la reforma de la Carta Magna; y aunque pudiera ciertamente haber llegado a transmitir una disposición favorable, lo que nunca aceptaría es situarse como promotor de ésta o cualquier otra reforma.

Iglesias, por cierto, tampoco ha querido confirmar que el Rey le habría advertido frente a su participación en la movilización promovida por ‘Rodea el Congreso’. No obstante, a su salida de Zarzuela ha confirmado que no participará en ella. Tras calificarla de «saludable», ha afirmado que, como mucho, el día de la investidura saldrá del hemiciclo para «saludarles».