El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha criticado este martes el apoyo de Unidos Podemos a la manifestación convocada por la Coordinadora 25-S para ‘rodear el Congreso’ al mismo tiempo que se produzca la investidura de Mariano Rajoy, este fin de semana. «Por supuesto que es compatible ser diputado e ir a manifestaciones, yo lo he hecho», ha afirmado Rivera, «lo que no es posible es estar en dos sitios a la vez». Así, ha afeado que destacados miembros de la coalición de izquierdas, como Alberto Garzón, hayan confirmado que estarán presentes en la marcha, valorando que no es posible «estar rodeando el Congreso y dentro de la Cámara al mismo tiempo para votar».

A Rivera se le ha escapado que su discurso será ‘mañana’, lo que apunta al sábado como fecha para la segunda votación

Aún no está claro cuándo se producirá esta manifestación, puesto que aún no se conoce el calendario de sesiones, aunque Rivera ha dado pistas involuntarias durante su comparecencia. Preguntado por el contenido de su discurso en el Debate, el líder de Ciudadanos ha rechazado dar detalles sobre su intervención de «mañana». Ante el revuelo de los periodistas, ha matizado que aún no conoce el calendario, pero el desliz apunta hacia el sábado como fecha más probable para la segunda votación de investidura y el consiguiente desbloqueo en la formación de Gobierno.

Que las intervenciones arrancasen mañana supondría que la primera votación, presumiblemente fallida puesto que necesita de mayoría absoluta de síes, se produciría el jueves por la tarde. Transcurridas 48 horas, el sábado por la tarde podría celebrarse la segunda votación, donde la abstención del PSOE, parcial o total, ya sí sería decisiva.

«Yo pienso y espero que el discurso será mañana», ha insistido en este sentido Rivera, que ha manifestado un optimismo «forzoso y relativo» respecto al futuro de las 100 reformas pactadas en común, aunque por separado, con PP y PSOE. «Quien quiera que esto salga adelante va a tener que tener cintura, capacidad de diálogo y de cesión», ha vaticinado, antes de asegurar que el éxito y la duración de la legislatura «dependen de la voluntad de los grupos».

Si alguien piensa más en su partido y en sus pugnas internas, a lo mejor esto no llega al final del puerto», ha asegurado en referencia al PSOE

En esa línea, ha insistido en la necesidad de que el Gobierno «cumpla los acuerdos» y que el PSOE «se sume a aquello que ya ha firmado con Ciudadanos». «Si la dinámica es sectaria, seguiremos igual que siempre», ha avisado, antes de cerrar su comparecencia con un dardo especialmente venenoso para los socialistas: «Si alguien piensa más en su partido y en sus pugnas internas, a lo mejor esto no llega al final del puerto».

En todo caso, el líder de la formación naranja ha asumido que «cuando las expectativas son bajas, a veces pasan cosas mejores de las que nos esperamos» y ha subrayado el rol clave del Congreso durante la próxima legislatura. «Tenemos una gran oportunidad, con un Gobierno que no podrá hacer lo que le da la gana, sino lo que este Parlamento decida y controle», ha afirmado, antes de recordar el «gran esfuerzo» que, en su opinión, ha realizado su partido para pactar un acuerdo de investidura «de un Gobierno y un candidato que no es el que queríamos ni apoyábamos».