La juez Carmen Lamela ha aceptado investigar la agresión a dos agentes de la Guardia Civil en Alsasua (Navarra) al considerar que la misma fue un acto de terrorismo. Además ha decidido indagar el acoso que las fuerzas de seguridad sufren en Navarra al sospechar que forma parte de una campaña de la izquierda abertzale para expulsar a la Benemérita del País Vasco.

La togada ha tomado esta decisión tras «la brutal agresión» sufrida por dos agentes de la Benemérita que se encontraban en una bar en Alsasua (Navarra) junto a sus parejas, donde fueron «rodeados e increpados» para que abandonaran el local «por un grupo numeroso de personas» el pasado 15 de octubre. Después se llevó a cabo una concentración en la que se intentó «desmentir la versión oficial» en la que los manifestantes portaban pancartas con el «logo de ETA».

Hechos delictivos

La togada considera que estos hechos «son delictivos» porque han atentado «contra la integridad de las personas» y han buscado «atemorizar a miembros de las fuerzas de seguridad» por no compartir sus ideas. También que han «generado una grave alteración para la paz pública».

Asimismo, recuerda que Batasuna, ilegalizada en 1997, ya defendía la alternativa Kas en la que se abogaba por la expulsión de las fuerzas de seguridad del País Vasco. Por ello, la juez reclama a la Guardia Civil un informe sobre el acoso que sufre este cuerpo en Navarra y que se identifique a las personas que participaron en la concentración.

Esta causa se inició tras una denuncia de la asociación Covite y ha contado con el visto bueno de la fiscalía de la Audiencia Nacional, que ayer mismo reclamó esta investigación.