Quince diputados del PSOE han roto la disciplina de voto en el Congreso y han votado no a la investidura de Mariano Rajoy. Los rebeldes asumen las sanciones y los expedientes disciplinarios que les pueda imponer la Gestora por no acatar el mandato del Comité Federal, que estableció la abstención en bloque. Se trata de Meritxell Batet, Margarita Robles, Susana Sumelzo, José Zaragoza, Zaida Cantera, Manuel Cruz Rodríguez, Odón Elorza, Rocío de Frutos, Lidia Guinart, Marc Lamuá, Mercé Perea, Joan Ruiz y Carbonell, Sofía Hernanz, Pere Joan Pons y María Luz Martínez Seijo.

Con su renuncia al escaño, Pedro Sánchez ha intentado hacer de “escudo protector” de los diputados díscolos, y ha apelado al Reglamento del grupo parlamentario y a la Constitución para defender el voto en conciencia de los mismos. La imposición de sanciones a los rebeldes sería “un grave error”, según ha reiterado Sánchez.

  • Margarita Robles: magistrada en excedencia que estuvo en el Ministerio de Interior en la última etapa de Felipe González. Volvió a la política en junio cuando fue fichada como número dos de la lista de Pedro Sánchez por Madrid. Asegura que el Comité Federal no le ha dado un motivo solvente para cambiar de criterio.
  • Susana Sumelzo: de la federación aragonesa, formó parte de la Ejecutiva Federal de Pedro Sánchez y considera que, por coherencia, debe mantener su no a Rajoy. En Aragón ya denunció que el partido trató de marginarla por discrepar con el entorno del presidente Javier Lambán.
  • Meritxell Batet: colaboradora de Eduardo Madina en las primarias de 2014, fue la única a la que Pedro Sánchez repescó para su Ejecutiva Federal y en las elecciones de 2015 la situó como ‘número dos’ del PSOE por Madrid. En los comicios de junio pasó a ser cabeza de lista del PSC por Barcelona y se incorporó a la dirección del Grupo Socialista. Vota no a Rajoy atendiendo al Consell Nacional del PSC.
  • Zaida Cantera: ex comandante retirada tras denunciar acoso en el Ejército, fue fichada por Pedro Sánchez para su lista de Madrid para los comicios de 2015 y repitió en junio. De familia socialista, aunque no milita en el partido, propuso que sólo fuera la dirección parlamentaria quien aplicara la abstención, pero, al decidirse una posición global, votará ‘no’.
  • Manuel Cruz Rodríguez: catedrático de Filosofía fichado como independiente por el PSC para la lista por Barcelona y ahora portavoz socialista en la Comisión de Educación. También asume el criterio del Consell Nacional del partido que lidera Miquel Iceta.
  • Odón Elorza: el ex alcalde de San Sebastián, que ya había roto la disciplina del grupo socialista en alguna ocasión anterior como con la abdicación de Juan Carlos I, argumenta que el partido debe atender la voz de la militancia que, según ha constatado en el PSE-EE, es contraria a permitir la reelección de Mariano Rajoy. Es uno de los que pidió sin éxito una abstención limitada.
  • Rocío de Frutos: Cabeza de lista por Ourense, considera que no se afilió al PSOE para dejar gobernar a la derecha y asume las sanciones que se decidan. Si el partido la castiga con la expulsión se irá “sin armar ruido” porque no quiere causar problemas.
  • Lidia Guinart Moreno: diputada del PSC desde las elecciones de diciembre y antes teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet. Como miembro del PSC, seguirá las directrices del partido que lidera Miquel Iceta.
  • Marc Lamuà Estañol: diputado del PSC por Girona desde las elecciones de diciembre, seguirá el ‘no’ a Rajoy acordado por su partido.
  • Mercè Perea i Conillas, diputada del PSC por Barcelona y dirigente del partido en Hospitalet. Es portavoz en la Comisión del Pacto de Toledo. Vota no siguiendo la decisión del Consell Nacional del PSC.
  • Pere Joan Pons, diputado por Baleares desde las elecciones de junio. Es el secretario de Programas del PSOE balear, una de las federaciones más activas en el rechazo a la investidura de Rajoy, ya que peligra el Gobierno en su comunidad, presidido por Francina Armengol. El partido Mes, uno de los que lo sustentan, han amenazado con dejar de apoyarlo si el PSOE respalda al Gobierno del PP.
  • Sofía Hernanz: diputada en el Congreso de los Diputados por las Islas Baleares y funcionaria de carrera en situación de excedencia por servicios especiales con plaza de letrada en el Ayuntamiento de Ibiza. Ha sido concejal del Ayuntamiento de Ibiza, consellera del Consell Insular de Ibiza y Formentera, diputada autonómica y directora insular de la Administración General del Estado.
  • Joan Ruiz i Carbonell: diputado desde 2008, en junio fue cabeza de lista del PSC por Tarragona y ahora es portavoz de la Comisión sobre políticas integrales de la Discapacidad.
  • José Zaragoza: histórico responsable de Organización del PSC con Pasqual Maragall y José Montilla y diputado en el Congreso desde 2011. Remitió su voto a lo que decidiera el PSC.
  • María Luz Martínez: diputada por Palencia. Profesora de inglés de instituto desde el año 1993.

Por su parte, el portavoz socialista, Antonio Hernando, hizo un discurso sin apasionamiento para defender la abstención. Ha justificado el cambio de criterio en que es necesario acabar con el “bloqueo político que ha durado un año” y los ha revestido de “responsabilidad” institucional:”Para que no se deterioren más las instituciones y no se deslegitime más nuestra democracia”.

No obstante, ha insistido en que Rajoy no tiene la confianza del PSOE, que realizará una oposición rigurosa y que se constituirá como “alternativa”. “Creemos que no es el presidente que España merece pero mucho menos necesitamos unas nuevas elecciones. No lo hacemos para convalidar sus odiosas reformas, ni para perdonar la corrupción de su partido o permitirle deteriorar más los derechos de los trabajadores o de las mujeres. No lo hacemos para que usted pueda ahondar en la quiebra de la cohesión social y territorial de España”, ha explicado.

A la salida de la sesión de investidura el portavoz de la gestora socialista, Mario Jiménez, ha reconocido que el partido no tiene ninguna capacidad para tomar decisiones que afecten a los independientes, pero que esperarán “hasta tener toda la información” antes de valorar posibles sanciones contra aquellos que han roto la disciplina de voto.