José Luis Sáez Soto, hijo del ex presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB) José Luis Sáez, ha salido en defensa de su padre para defender la gestión económica y deportiva de éste durante sus casi 12 años de mandato: “Conciencia tranquila y cabeza alta”, ha proclamado en una carta publicada este martes en su perfil personal de Facebook.

La difusión de la misiva se produce a raíz de las informaciones periodísticas en las que se detalla el despilfarro y los gastos personales que Sáez imputó al presupuesto de la Federación durante su etapa como mandamás del baloncesto español, lo que investiga el Juzgado de Instrucción 36 de Madrid al apreciar indicios de la presunta comisión de delitos de apropiación indebida y administración desleal. Esas sospechas han quedado acreditadas en la auditoría complementaria a las cuentas de la FEB que encargó el Consejo Superior de Deportes (CSD) en diciembre del año pasado y cuyo contenido desveló Elindependiente.com hace un mes.

Como hizo un hijo del ex presidente de la Junta de Andalucía después de que la Fiscalía Anticorrupción pidiera para éste una pena de seis años de cárcel por malversación de caudales públicos en el caso ERE, Sáez Soto ha publicado una carta en las redes sociales para defender a su padre, al que atribuye “una de las gestiones más premiadas y reconocidas de la historia de nuestro deporte” por los éxitos conseguidos.

Sáez júnior achaca los abultados gastos de representación a una “efectiva labor de relaciones públicas”

“Siempre dije a mí mismo que no escribiría sobre estas cosas pero a veces en la vida hay que defenderse y no dejar que te pisen gratuitamente”, expone Sáez júnior para justificar el motivo de su misiva, en la que alaba especialmente la gestión económica realizada por su padre y justifica los elevados gastos que éste ocasionó a la Federación como una “efectiva labor de relaciones públicas y fidelización de clientes”. Ninguna alusión hace a sus propias comidas a costa de la FEB, la contratación de viajes para la familia, la compra de ordenadores o televisores…

“Se achaca a mi padre de manera global el supuesto gasto excesivo en  en representación y relaciones públicas durante su mandato, poniendo cantidades que asustan y que llaman la atención… sin poner a continuación que ese supuesto mal gasto ha servido para multiplicar de manera exponencial el presupuesto y los ingresos de la entidad durante los últimos 12 años. Una estrategia de fidelización de clientes que ha sido de manera acreditada y pragmática un éxito. Si tú te gastas X en atender a tus clientes o potenciales y pasas a ingresar X por 10, este gasto pasa a ser inmediatamente una inversión”, explica.

Es en la labor de captación de patrocinadores donde el hijo del ex presidente de la FEB pone el énfasis. “Fidelizar a alguien es ganarte su confianza y empezar a tratar con la persona más allá de con el cliente. Y esto, este trabajo, repercute luego en los beneficios de tu organización, de sus ingresos, de las nóminas de sus empleados y de la inversión en nuevos proyectos. Gracias a este trato empático que muy poca gente tiene capacidad de lograr. Sin embargo, si estos gastos no repercuten en crecimiento económico de tu compañía y te dedicas a vivir del dinero público mientras tu organización se arruina… tú eres un mal gestor y seguramente algo más. El polo opuesto de la realidad de la gestión de mi padre”, razona Sáez Soto antes de llamar la atención sobre el hecho de que el ejercicio en que “ha podido haber pérdidas sea el único” que su padre no ha gestionado.

El hijo dice en su carta que las pérdidas han llegado a la Federación cuando su padre ha dejado de gestionarla

A falta de que se reúna la asamblea y se apruebe la liquidación, se da por hecho que la FEB cerró el pasado año con unas pérdidas de unos tres millones de euros. Y ese ejercicio lo gestionó en su totalidad José Luis Sáez, que no abandonó el cargo hasta que el pasado 9 de julio el ex jugador internacional Jorge Garbajosa se impuso en las elecciones frente a los dos aspirantes en liza: Arturo Aguado y Alfonso Cabeza.

El hijo de Sáez considera que fue el “trato empático” de su padre y la confianza que éste consiguió transmitir a las empresas privadas que han sido patrocinadores de la FEB uno de los pilares de “una gestión financiera ejemplo de independencia y solidez”. “La Federación Española de Baloncesto ha logrado en 15 años multiplicar su presupuesto años tras año de manera exponencial como pocas entidades españolas han podido hacer en la historia de nuestro país, más si cabe en tiempos de crisis. Esta multiplicación por 5  se ha logrado atrayendo de manera continuada a capital privado, que ha hecho que más del 90% de los recursos federativos sean dinero privado, liberando a la Administración de tener que invertir (o rescatar, como en muchos casos) al baloncesto y dejando en cantidades mínimas la obligatoria subvención estatal”, comenta.

A sueldo de la FEB

José Luis Sáez Soto tuvo sueldo de la Federación Española de Baloncesto durante casi año y medio. En concreto, ejerció como adjunto a la dirección de Casa España -un proyecto de cooperación desarrollado por la FEB en Dakar (Senegal) a través de su fundación sociocultural y subvencionado por el Consejo Superior de Deportes (CSD- entre enero de 2011 y abril de 2012, según llegó a detallar en su perfil profesional de Linkedin.

“Conciencia tranquila y cabeza alta sobre una de las gestiones más premiadas y reconocidas de la historia de nuestro deporte, desde el punto de vista de éxitos continuados del baloncesto (¿dónde estaba el baloncesto y dónde está ahora?) y de una gestión financiera ejemplo de independencia y solidez. Quien quiera valorarlo, que lo valore; quien quiera recordarlo como lo que es, que lo recuerde; quien no, también. Uno tiene que aprender a vivir sobre su conciencia y no sobre la de los demás”, escribe antes de terminar: “Y aunque nuestra piel está herida, nuestra conciencia está tranquila”.

‘Doble contabilidad’

Entre los documentos que el Comité de Auditoría, Control y Seguimiento de las cuentas de la FEB aportó al CSD a finales de noviembre de 2015 figura un cruce de correos electrónicos en los que el entonces secretario general-director económico, Luis Giménez, reconoce que había una ‘doble contabilidad’ para camuflar las comidas realizadas por Sáez júnior a costa de la Federación.

“Ya lo sé. Hay dos pestañas, una la real que está el niño y otra la que te pongo en contabilidad, que he tenido que repartir entre todos, yo también estoy el domingo y no estuve en Madrid. Míralo… veremos lo que dura la regañina”, escribe Giménez a las 19.13 horas del 28 de noviembre de 2010 para explicar cómo repartió gastos en el restaurante Portobello entre directivos para tratar de ocultar que quien realmente hizo esas consumiciones fue el hijo del presidente y no ellos.