Los poderes no quieren verme como secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid». Ramón Espinar, el candidato de Juntas Podemos a las primarias del partido en la capital, asegura que los intereses de los «poderes económicos de este país» son los que han sacado a relucir la compraventa de un piso protegido que llevó a cabo en 2010, en una operación por la que obtuvo 35.000 euros20.000 descontando los gastos adheridos-.

La actitud que ha presentado estos días Espinar, considerado afín al oficialismo de Pablo Iglesias, ha sentado mal en Adelante Podemos, la candidatura hasta ahora favorita en la carrera por Podemos Madrid, que ha criticado que el senador fomente la división entre dos sectores de Podemos y se autoproclame como la facción «dura» del partido, una clasificación que podría jugar a su favor entre los inscritos en la fase final de las primarias, cuya votación comienza hoy y termina el miércoles 9 de noviembre.

Desde otras candidaturas lamentan el «victimismo» adoptado por el candidato de Juntas Podemos, por el que se considera objeto de una campaña mediática, y alega que tuvo que vender la casa porque «no tenía dinero para pagarla» y que el beneficio lo empleó en «comprar un ordenador y pagar un máster».  Esta tesis, que aboga por que la información forma parte de una «campaña mediática» para influir en las primarias y en un «ataque» expreso contra Espinar, ha sido la adoptada por el sector oficialista de Podemos, cercano al secretario general, Pablo Iglesias.

Esta candidatura ha pisado callos a los poderosos», defiende Espinar

Desde la candidatura liderada por Rita Maestre, ganadora de la primera fase de votaciones y considerada afín a Iñigo Errejón, creen que Espinar, con estas declaraciones, quiere sacar réditos electorales de la situación, posicionándose como la facción más dura del partido y fomentando la división del partido para este fin. En este sentido, lamentan que desde su entorno intenten trasladar la idea de que hay un sector temido por los «poderes económicos» y, en consecuencia, otro más transigente con lo establecido.

«Tengo la sensación de que esta candidatura ha pisado callos en los pies de los poderosos», aseguró este viernes Ramón Espinar; una afirmación que días antes había defendido Irene Montero a través de un tuit, donde aseguraba que «hay un Podemos que preocupa». En este sentido, Espinar animaba este jueves a «darle a los inscritos la oportunidad de votar contra una ofensiva del poder económico», es decir, pedía que votaran a favor de su candidatura como forma de «rebelión» contra la supuesta campaña orquestada contra él.

Fuentes de la dirección nacional, cercanas a esta candidatura, se reafirman en la idea de que «hay un Podemos que no gusta», y lo definen efectivamente como «más intransigente con el PSOE»; una descripción que va en la línea con la del secretario general de la formación morada, Pablo Iglesias, que aboga por un viraje a la izquierda en la formación; una apuesta que trajo consigo la diferenciación de expresiones entre él, que apostaba por «dar miedo» a los poderosos, frente a la «seducción» que defendía su secretario político, Iñigo Errejón.

Critican que Espinar fomente la división para enmarcarse en el sector ‘duro’ del partido

Mientras que el perfil del votante de Podemos es más plural y puede provenir de otras formaciones políticas, en el partido creen que los inscritos formalmente en Podemos, los únicos con derecho a voto en el proceso de primarias, pueden estar más alineados con las tesis de un partido más radical hacia la izquierda y que, por esta razón, Ramón Espinar y la primera línea del oficialismo estarían interesados en marcar esta división. Fuentes de Adelante Podemos creen que Espinar se proclama como el Podemos más «duro» puesto que se vería beneficiado por la existencia de dos «etiquetas» en el partido. Una división que, critican, el propio Espinar está fomentando para enmarcarse a sí mismo y a su candidatura como el sector más combativo, frente a otra menos exigente con los partidos tradicionales en una referencia que, si bien no es explícita, va referida al proyecto de Rita Maestre.

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En este sentido, desde Adelante Podemos han aclarado, a través de un comunicado, que es «esencial que los medios de comunicación ejerzan con plena libertad su trabajo» y han defendido que ninguna información debe arbitrar los procesos internos, «ni en un sentido ni en otro», argumentan, en relación con la postura adoptada por Espinar. El documento critica también la creación de estas etiquetas, ahora fomentadas por miembros de la propia formación, según denuncias fuentes de la candidatura: «Podemos nació obligando a nuestros adversarios a usar nuestros términos: nunca comprando sus caballos de Troya», remacha, a la vez que apunta a que «lo que realmente debilitaría a Podemos» sería «que nuestros adversarios lograsen dividirnos».

Maestre pide un proceso sin injerencias «externas o internas», en referencia al posicionamiento de dirigentes nacionales

En el texto, Maestre pide que no haya injerencias por parte de ningún «agente externo o interno» en un proceso autonómico que, consideran, no debe estar «tutelado» por la organización a nivel estatal. Esto viene referido a otro de los puntos de fricción que ha surgido tras el posicionamiento adoptado por algunos miembros de la dirección estatal de Podemos, como Pablo Iglesias o Irene Montero, a favor de Espinar. Desde Adelante Podemos critican que han entrado en escena con la «excusa» del caso Espinar y que -critican- parecen haber aprovechado el momento para posicionarse del lado del que ha sido el candidato apoyado públicamente por Iglesias.

Detrás de la carrera por las primarias madrileñas, que abre un periodo en el que se renovarán otras formaciones territoriales como la de Andalucía o Extremadura, está la guerra soterrada entre los considerados oficialistas y errejonistas; unas diferencias «de matices», según han reconocido en alguna ocasión, que se están haciendo más pronunciadas con motivo de la renovación de Podemos en la Comunidad de Madrid. La entrada de Juan Carlos Monedero en campaña, para apoyar la candidatura de Espinar tras el revés en la primera fase de votación, ya embarró el proceso y fue visto como un «intento desesperado» de atraer el voto.

Sin embargo, en uno de sus mensajes, Monedero daba una clave: «El Podemos que elijamos en Madrid decanta qué Podemos [a nivel estatal] habrá», aseguraba el ex dirigente de la formación. En esto coinciden fuentes de la organización, que creen que si Espinar gana las primarias, la dirección de Podemos convocará el Vistalegre II en el corto plazo para aferrarse a esa victoria y poder incluir a más miembros cercanos a Pablo Iglesias en el Consejo Ciudadano y en los órganos de dirección, mientras que, de resultar Rita Maestre la ganadora, no tendrían tanta prisa por convocar al máximo órgano del partido.