«No pretendemos dar lecciones a nadie, pero tenemos claras las ideas y vamos a ser fieles a nuestro compromiso con los lectores». Casimiro García-Abadillo ha desgranado este viernes en Sevilla las claves del nacimiento de El Independiente y ha explicado cuáles son las señas de identidad del nuevo diario digital bajo su dirección, que aspira a convertirse en auténtico vigía del poder para denunciar sus excesos y a «buscar la verdad por encima de todo, sin importar a quién afecte».

Ha sido durante la conferencia ofrecida en el Club Antares bajo el título ‘El Independiente y la situación política de España’, a la que ha asistido un centenar de personas que han tenido la ocasión de preguntar al ponente temas de candente actualidad como la victoria de Donald Trump en EEUU o la situación que atraviesa el PSOE. García-Abadillo ha sido presentado por Victoria Prego, adjunta al director de El Independiente, quien ha definido al nuevo medio como el «sueño» de un grupo de periodistas unidos por una misma pretensión: la búsqueda y presentación de la información de una manera «honestamente subjetiva» e «independiente».

Casimiro García-Abadillo ha explicado que El Independiente es «el resultado de convertir en virtud la necesidad» en una coyuntura marcada por la pérdida de influencia de los grandes periódicos y el avance del sensacionalismo en la prensa. «Creíamos que, en este contexto, era posible y necesario apelar a las esencias del periodismo, armándonos de la mejor tecnología y con una estructura empresarial que permitiera el control. No queremos ser identificados con ningún partido, sino con una sociedad civil madura que permita construir un país de vanguardia», ha razonado.

Creíamos que, en la coyuntura actual, era necesario recuperar la esencia del periodismo»

En ese sentido, el periodista ha recordado que el 51% del capital social de la empresa editora del diario está controlado por la propia redacción, una de las circunstancias que ha resaltado en la introducción de la conferencia el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero. «Es un ejemplo de adaptación a los nuevos tiempos, una nueva forma de hacer periodismo», ha destacado Herrero.

García-Abadillo ha recordado que algunos de los grandes defectos que tiene hoy la prensa ya los diagnosticó Theodore Peterson a mediados de los años 70 del pasado siglo, como la subordinación a las grandes empresas, haber permitido a los anunciantes controlar los contenidos editoriales, haberse resistido al cambio social o haber prestado más atención a aspectos superficiales y sensacionalistas que a los verdaderamente significativos.

Francisco Herrero, Victoria Prego, Casimiro García-Abadillo y el periodista Antonio Salvador, antes de la conferencia.

Francisco Herrero, Victoria Prego, Casimiro García-Abadillo y Antonio Salvador, antes de la conferencia. CÁMARA DE COMERCIO DE SEVILLA

«Estos males parecen endémicos y no parecen de fácil solución. En parte explican la victoria de un político como Donald Trump», de quien -parafraseando a Thomas Jefferson, el tercer presidente de Estados Unidos- ha asegurado que prefiere un Gobierno sin periódicos. «Al populismo no le gusta que los medios cuenten los hechos como son», ha enfatizado.

«El problema es cuando la opinión cruza la línea roja de los hechos», advierte García-Abadillo

También ha advertido del riesgo del sectarismo: «Hace dos semanas, Pedro Sánchez dijo [en la entrevista a Jordi Évole en La Sexta] que El País y un grupo de empresarios le habían condicionado para que no pactara con Podemos. Sea o no cierto, lo sorprendente es que a los ciudadanos les pareciera normal. A la población le está pareciendo normal el sectarismo. El problema es cuando la opinión cruza la línea roja de los hechos y cuando los medios sensacionalistas contagian a la prensa», ha advertido.

Para García-Abadillo, «los medios de comunicación somos, en teoría, la base que hace posible el derecho a la información de los ciudadanos, uno de los pilares de la democracia. Pero la percepción de los ciudadanos es que los medios no son meros testigos, sino agentes activos del sistema, posicionándose, no sólo editorialmente, sino primando u ocultando informaciones por intereses inconfesables».

Demasiada «propaganda»

El director de El Independiente ha lamentado que muchos medios de comunicación hagan hoy «propaganda» y ha asegurado que el diario que él dirige «huye del sensacionalismo» y del «click fácil» para ofrecer, en cambio,»análisis y opinión diversa alejada del ruido». «Creemos que los medios tienen una responsabilidad social y deben responder a principios como ser voz de alarma contra la corrupción y los abusos de poder, buscar la verdad a pesar de todo, sin importar a qué grupo económico o político afectará. Calidad y credibilidad para competir con los grandes medios».