Juan Ignacio Zoido formará su propio equipo en Interior y renovará tres de los puestos clave en el organigrama del Ministerio: la Secretaría de Estado de Seguridad y las direcciones generales de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. El magistrado en excedencia marcará así distancias con su antecesor en el cargo, Jorge Fernández Díaz, reprobado por el Parlamento once días antes de la investidura de Mariano Rajoy.

Zoido se tomará un margen de tiempo antes de designar a su núcleo duro en Interior, pero acometerá una renovación importante que alcanzará a los principales pilares del departamento. El ex alcalde de Sevilla quiere rodearse de personas de su confianza para gestionar la difícil herencia de Fernández Díaz y los retos que le esperan en una legislatura que no se presenta apacible precisamente para el Gobierno.

Después de casi cuatro años en el puesto, Francisco Martínez saldrá de la Secretaría de Estado de Seguridad y dejará de ser el número dos de Interior. Martínez juró el cargo el 14 de enero de 2013 en sustitución de Ignacio Ulloa, letrado del Tribunal Constitución que había sido nombrado el 30 de diciembre de 2011 y que dos años después presentó su renuncia alegando motivos personales.

El escándalo del espionaje al ministro ha marcado la recta final del mandato en el Ministerio del Interior

El todavía secretario de Estado de Seguridad fue promocionado por Jorge Fernández Díaz tras ejercer durante un año como director de su gabinete y ha sido un pilar fundamental en la gestión de los últimos años, marcada por la creciente amenaza yihadista -las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han detenido a 193 personas en el curso de 89 operaciones policiales desde 2012- y por el escándalo de las grabaciones de al menos dos de las reuniones mantenidas por el ministro saliente en su despacho oficial con el ex jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña Daniel de Alfonso.

Letrado de las Cortes Generales, el nombre de Francisco Martínez era uno de los que figuraba en las quinielas como posible sustituto de Fernández Díaz, pero Rajoy optó finalmente por un hombre de confianza de María Dolores de Cospedal. El nombramiento de Zoido se interpreta como un premio por asumir durante dos años –en contra de su voluntad– la presidencia del PP andaluz tras la dimisión de Javier Arenas después de no poder gobernar éste en Andalucía pese a ganar las elecciones autonómicas de 2012.

El secretario de Estado de Seguridad albergaba alguna esperanza de que lo nombraran ministro tras el rodaje de estos casi tres años como número dos. Martínez ha reconocido en su entorno que lo natural es que Juan Ignacio Zoido designe a alguien de su confianza y él sea relevado. La duda es si Rajoy le confiará otra responsabilidad o, por el contrario, permanecerá solamente como parlamentario. Logró acta de diputado en las últimas elecciones generales -iba en el puesto 15 en la lista por Madrid del PP, el último escaño que obtuvo esta formación en dicha circunscripción- y curiosamente es vecino de ubicación de Zoido en el Congreso.

Martínez, ‘número dos’ desde 2013, albergaba alguna esperanza de suceder a Fernández Díaz

En el caso de que Francisco Martínez hubiera alcanzado la jefatura del Ministerio del Interior, algunas fuentes daban por hecho que incorporaría como secretario de Estado de Seguridad a Antonio Sanz, actual delegado del Gobierno en Andalucía y persona muy cercana a Arenas. El nombramiento de Zoido, cuya relación con el ex presidente del PP-A se ha enfriado notablemente en los últimos años, desbarata ese plan.

Ignacio Cosidó y Francisco Martínez, pasando revista a la Policía Nacional en un acto en Gerona.

Ignacio Cosidó y Francisco Martínez, pasando revista a la Policía Nacional en un acto en Gerona. INTERIOR

También se da por segura la salida de Ignacio Cosidó y Arsenio Fernández de Mesa como directores generales de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, respectivamente. Ambos ocupan el cargo desde el 30 de diciembre de 2011 -días después de que Mariano Rajoy fuera investido por primera vez presidente del Gobierno-, cuando sustituyeron a Francisco Javier Velázquez. Éste, que había sustituido a Joan Mesquida, ejerció como mando único de ambos cuerpos.

El pasado sábado, con motivo de su participación en la III Escuela de Formación de Nuevas Generaciones celebrado en Palencia, Cosidó ya dejó en el aire su continuidad a la espera de tener una reunión esta semana con el nuevo ministro en la que previsiblemente se aclararía su futuro. El director general hizo un balance positivo de estos casi cinco años, que calificó de “muchísima intensidad”, y dijo que su puesto estará donde sea más útil para el país.

Cosidó dice que han sido años muy intensos y que su puesto estará donde sea más útil para el país

La ‘guerra de comisarios’ y el episodio del espionaje al ministro Fernández Díaz en sus reuniones con el ex jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña empañan la hoja de servicios de Ignacio Cosidó, quien ha tenido que gestionar unos años de gran dificultad debido a los ajustes presupuestarios a los que ha obligado la crisis económica. Ello ha conllevado un notable deterioro de relaciones con las organizaciones sindicales con representación en el cuerpo.

De esta forma, será el nuevo director general de la Policía quien previsiblemente nombre a su número dos. Desde que el pasado 23 de junio se jubiló Eugenio Pino al cumplir los 65 años, las funciones propias de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) las desempeña de manera provisional el subdirector general de Recursos Humanos, el comisario principal Antonio Rodríguez Martín.

La renovación que Zoido acometerá en el organigrama de Interior también alcanzará a Arsenio Fernández de Mesa, el alto cargo que ha regido los designios de la Guardia Civil durante los últimos casi cinco años. Zoido fue delegado del Gobierno en Andalucía (2002-2004) cuando Fernández de Mesa ocupaba el mismo puesto en Galicia (2000-2004).