No se prevén grandes  convulsiones en el XVIII congreso del PP que se celebrará en el mes de febrero del año que viene. Todo apunta a que Mariano Rajoy no está por hacer una gran renovación en el organigrama popular y, por otro lado, los debates tampoco barruntan la revolución. El cónclave popular puede tener más de escaparate político que de reflexión de fondo con el protagonismo no sólo del líder del partido sino de otros valores consolidados como Alberto Núñez Feijóo y Cristina Cifuentes.

Los presidentes de Galicia -recién investido por tercera vez- y de Madrid, son las dos caras mas visibles del poder territorial del partido en el Gobierno y en los congresos del PP se aprovecha para dar juego a las baronías territoriales.  Aunque Feijóo es el único presidente de España que gobierna con mayoría absoluta, el hecho de que Cifuentes fuera capaz en su momento de retener el ejecutivo madrileño, de gran significado político e importante granero de voto popular, la convierte en uno de los rostros con mayor proyección. La idea inicial es que tengan bastante protagonismo en una cita ayuna de grandes debates, que parece casi de trámite una vez que Mariano Rajoy ha vuelto a ser elegido jefe del Ejecutivo y apuesta por la práctica continuidad de unos cargos que se renovaron en 2015, tras las elecciones locales y autonómicas.

Estatutos, ponencia política y social y defensa de la unidad de España, documentos para el debate

Lo previsible es que tanto Feijóo como Cifuentes se hagan cargo, en calidad de ponentes, de alguno de los textos que se debatirán en el congreso popular. Los pilares básicos en torno a los que girarán los documentos versarán sobre la organización interna del partido, esto es, sus Estatutos, la ponencia política y social y la institucional con una defensa de la unidad de España. Si bien a la hora de confeccionar su Gobierno Rajoy no ha tenido en cuenta cuotas territoriales, lo que ha supuesto, por ejemplo, que no haya ningún valenciano en el nuevo Consejo de Ministros tras la salida de José Manuel García Margallo, intentará equilibrar esas ausencias en la cita congresual.

Se trata de que nadie se sienta preterido ni de crear agravios comparativos al margen del mayor protagonismo de unos sobre otros. Cifuentes es, además, la anfitriona de la cita. A diferencia de 2008, que se eligió Valencia, o de 2012, que fue en Sevilla, esta vez se ha optado por la capital de España y se busca un sitio, posiblemente Ifema, donde reunir a cerca de tres mil quinientas personas en representación de 700.000 militantes.

El PP quiere celebrar entre febrero y mayo todos sus congresos regionales y provinciales para no tener «el partido abierto en canal»

La idea de la dirección nacional del partido es que entre febrero y mayo se celebren todos los congresos pendientes. Tras el nacional vendrán los regionales, salvo el gallego, que ya se celebró, y, luego, los provinciales, todos ellos con dos años de retraso. Volverá a ser el momento de Cifuentes, que, de presidenta de la gestora del partido en Madrid tras la dimisión de Esperanza Aguirre, pasará a aspirar a la presidencia del mismo.

Fuentes de la dirección popular admiten la necesidad de cerrar cuanto antes el capítulo congresual «para no tener el partido abierto en canal porque los congresos generan tensiones». Matiza que, en el caso del nacional «nadie le va a discutir a Rajoy lo que decida»,  aunque cree que este es el momento de «fortalecer el partido para afrontar cuatro años complicados» con un gobierno en minoría.

La gran cuestión de fondo es si Cospedal seguirá al frente de la secretaría general

La gran cuestión de fondo que subyace es si la ministra del Defensa, María Dolores de Cospedal, va a seguir al frente de la secretaría general. Comienza a extenderse la sensación de que la también presidenta del PP castellanomanchego puede continuar en el cargo o, al menos, así lo dio a entender ella misma el día de su toma de posesión en el Ministerio. Quizá la secretaría general sea la manera en que Rajoy equilibra el poder entre Cospedal y su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

El próximo lunes el máximo órgano del partido entre congresos, la Junta Directiva Nacional, convocará formalmente el cónclave y nombrará un comité organizador que estará presidido, salvo cambio de última hora, por el secretario de Organización, Fernando Martínez Maillo. Como ya hay cierta urgencia por iniciar los trabajos, la dirección quiere avanzar ya en el contenido de las ponencias y los ponentes. A Feijóo y Cifuentes se unirán el vasco Alfonso Alonso y la valenciana Isabel Bonig, entre otros.