Nueve policías nacionales han resultaron heridos en la cuarta fuga consumada en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Sangonera la Verde, en Murcia, en lo que va de año. En los cuatro episodios, 85 inmigrantes lograron abandonar las instalaciones, de los que casi la mitad (43) continúan ilocalizados.

El último incidente se registró en la noche de este lunes, cuando nueve inmigrantes -aún fugados- consiguieron salir del complejo. Según fuentes de la Delegación del Gobierno de la Región de Murcia, los hechos ocurrieron en torno a las 21 horas cuando internos provocaron un conato de incendio en una de las salas de ocio como parte del plan de fuga, lo que requirió la intervención policial. Nueve agentes resultaron heridos, de los que cinco tuvieron que ser trasladados inmediatamente al Hospital Virgen de la Arrixaca al presentar heridas de consideración. Las fuentes dijeron que fueron dados de alta de madrugada.

A preguntas de Elindependiente.com, el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en la Región de Murcia, Juan Ramón Martínez Navarro, ha asegurado que a un policía «le han abierto la cabeza con un hierro» y que otro podría perder la visión por un ojo. «No estamos lamentando una situación más grave porque no ha querido la providencia», ha declarado.

El SUP dice que a uno de los policías que intervino «le han abierto la cabeza con un hierro»

La Delegación del Gobierno se apresuró a negar que la fuga se haya debido a un exceso de internos -había 90 sobre una capacidad de 138- o a un déficit de funcionarios policiales. En este sentido, dijeron que la plantilla se ha reforzado con agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) tras los últimos incidentes registrados.

Las citadas fuentes dijeron que la Secretaría de Estado de Seguridad envió a técnicos tras la fuga consumada a principios de octubre para que elaboraran un informe sobre el estado de la instalaciones y la dotación de personal del centro murciano y que en este momento se estudia la adopción de medidas de refuerzo.

La de esta semana es la tercera fuga consumada en el CIE murciano en tan sólo 40 días, que han supuesto la salida de 74 internos. De éstos, 32 no han sido todavía reintegrados a las instalaciones. La primera tuvo lugar el pasado 5 de octubre, cuando abandonaron el centro más de 60 inmigrantes, de los que 18 continúan sin ser localizados, y se saldó con varios policías heridos.

La plantilla demanda refuerzos y la mejora de las instalaciones desde hace varios meses

La segunda se produjo el 30 de octubre. Entonces, cinco internos de nacionalidad argelina -aún fugados- lograron escapar del complejo tras acceder al muro del patio y perforar la valla metálica, sin registrarse heridos. En esa ocasión no resultó herido ningún funcionario.

Ese incidente irritó a los sindicatos policiales, que demandan desde hace semanas un refuerzo de la plantilla y que se acometan con urgencia obras de mejora en las instalaciones para garantizar la seguridad de extranjeros, personal civil y agentes.

El SUP mantuvo una reunión el pasado 27 de octubre con el Delegado del Gobierno en Murcia, Antonio Sánchez-Solís, para conocer qué planes tenía el Ministerio del Interior para este CIE y exponerle las actuaciones que -en opinión de esta organización sindical- hay que acometer sin más dilación para garantizar la seguridad a inmigrantes y al personal que trabaja en estas instalaciones. Sánchez-Solís dijo que les convocaría para una segunda reunión, pero ésta aún no tiene fecha de celebración.

Los funcionarios exigen a Interior que haya una dotación mínima de ocho policías por turno

En un documento de 19 puntos, el sindicato consideraba “apremiante” que haya una dotación mínima de ocho policías por turno (casi el doble de lo que llega a ocurrir ahora), que se proporcione a los agentes todo el material de protección “reglamentario y necesario”, levantar un valla anti-trepa en los exteriores del cerramiento perimetral de los patios, la reposición de las cámaras de seguridad existentes en el interior del centro, la colocación de tornos anti-avalancha y la instalación de un sistema de puertas automáticas. Ello obligaría al cierre temporal de las instalaciones, periodo de tiempo que -según el SUP- debería aprovecharse para impartir formación específica a los funcionarios que desarrollan su trabajo en este CIE.

“Para esta organización, es imprescindible una serie de actuaciones con carácter urgente, tanto en materia de personal e infraestructuras como en protocolos eficaces de actuación que permitan garantizar la seguridad de los funcionarios, internos y personal civil que concurren en el CIE de Sangonera”, concluye el escrito entregado a Sánchez-Solís.

Un frente para Zoido

A la vista de que la reunión con el Delegado del Gobierno en la Región de Murcia no se ha sustancia aún en medidas concretas, Juan Ramón Martínez Navarro ha anunciado este martes que le enviarán el documento con las 19 medidas inaplazables al propio Secretario de Estado de Seguridad para que se haga frente a esta situación y evitar que en el futuro «tengamos que hablar de alguna desgracia».

La situación de los CIE es uno de los problemas que ha encontrado Juan Ignacio Zoido a su llegada al Ministerio del Interior. El incidente registrado en el de Aluche el pasado 18 de octubre reabrió el debate sobre la falta de seguridad en este tipo de instalaciones -hay siete operativas en España- y la desproporción entre funcionarios policiales e internos.