La Guardia Civil ha detenido este martes en la ciudad de Segovia a un hombre nacido en Irún, condenado por asesinar con los GAL, por su reciente autoadoctrinamiento en el yihadismo, hasta el punto de que «tenía la determinación de cometer un atentado terrorista».

El arrestado, con antecedentes psiquiátricos, pasó 18 años en la cárcel tras ser condenado en 1985 por el asesinato del trabajador ferroviario francés Jean-Pierre Leiva en la localidad francesa de Hendaya cuando era miembro de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). Tras su radicalización y conversión, han subrayado las mismas fuentes, Fernández Aceña inició su adoctrinamiento hasta el punto de convertirse en un actor solitario con disponibilidad para llevar a cabo acciones violentas.

Según ha informado Interior, se trata de uno de los supuestos yihadistas más peligrosos detenidos por los servicios de información de la Guardia Civil, aunque los investigadores tendrán que analizar ahora la documentación incautada para constatar si tenía planes avanzados de atentado. Su peligrosidad viene avalada, según las fuentes consultadas, por su perfil, puesto que ya había asesinado antes, había estado en prisión y tenía antecedentes psiquiátricos, entre otras características.

La agentes de la Guardia Civil están realizando registros en el domicilio del arrestado en Segovia y en otra vivienda de la localidad de La Granja (Segovia), donde esperan obtener elementos que ayuden a reconstruir posibles planes para atentar, y si para su ejecución contaba con ayuda de terceras personas, ya sea en España o en otros países. También se investiga si mantenía algún tipo de conexión con personas integradas dentro de la dinámica del Daesh.

Difusión de propaganda de Daesh

El detenido se había autoadoctrinado «en el extremismo religioso de carácter yihadista, que realizaba labores de difusión de propaganda de Daesh y tenía la determinación de cometer un atentado terrorista». Había viajado a zonas de conflicto en Afganistán, Siria y Palestina, donde dijo haber estado dispuesto a cometer atentados suicidas si hubiera tenido la ocasión.

La investigación de la Guardia Civil permitió detectar la presencia de este individuo radicalizado, muy activo en redes sociales que actuaba en favor de organizaciones yihadistas. Desde el verano de este año había acelerado su proceso de radicalización, manifestando su apoyo a las acciones terroristas cometidas en Europa a lo largo de los últimos meses.

Según Interior, su alto nivel de radicalización le llevó, presuntamente, a intentar conseguir los medios para cometer un atentado terrorista, «estando dispuesto a realizar acciones suicidas de carácter indiscriminado contra medios de transporte».

Desde 2015, año en el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA-4), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a un total de 173 presuntos terroristas yihadistas.