José Luis Peñas, el arrepentido del caso Gürtel, ha afirmado que Francisco Correa, el jefe de la trama de corrupción, era «archiconocido» en el PP porque «era la persona que se sentaba a la derecha del presidente» en una nueva sesión del juicio contra esta red que se celebra en San Fernando de Henares (Madrid) . También ha explicado que empezó a grabarle porque estaba «en las antípodas» de la organización del jefe de la red y «tenía que hacer algo».

Este imputado, que fue concejal en Majadahonda, ha comentado que comenzó a grabar «su vida», sus conversaciones » y lo que «la gente decía». Y que conoció a Correa en el 2001 en su boda, ya que invitó a su ex mujer, Carmen Rodríguez, por indicación del alcalde de esta localidad Guillermo Ortega. Después coincidió con él en un cumpleaños, en el bautizo del ex edil y en las fiestas de Majadahonda.

Las grabaciones

Las grabaciones las inició en el 2006 y presentó una denuncia por estos hechos en el 2007 aunque la justicia no le reclamó sus 80 horas de grabación hasta el 2013. También ha admitido que destruyó algunas grabaciones porque afectaban «a la vida personal y tenían carácter íntimo».

Peñas ha asegurado que las empresas de Correa funcionaban como «una pantalla», a pesar de que organizaban actos «magníficos» para conseguir «amaños» en contratos con las administraciones públicas. «Ellos hacían de intermediarios» porque «el dinero no venía de los actos sino de la compraventa de suelo».

«Al estar integrados en el PP los negocios le salían redondos», ha apostillado. Y ha recordado que Correa «era el amigo del presidente del Gobierno en aquel momento» (José María Aznar). También ha asegurado que el jefe de esta trama de corrupción «tiene una cuadra de empresas y en la intermediación gana el PP, él y todo el mundo».