El embajador de Rusia en Turquía, Andrei Karlov, ha sido asesinado este lunes en un tiroteo mientras asistía a la inauguración de una exposición de arte en Ankara bajo el título Russia as seen by Turks (Rusia vista por los turcos). El diplomático ruso ha sido trasladado al hospital en estado grave, pero más tarde se ha confirmado su muerte.

Karlov habría recibido varios disparos tras pronunciar su discurso de apertura en una galería de arte en Ankara, según CNN Türk. Funcionarios turcos aseguran que el asesino, de entre 20 y 25 años, entró en el edificio afirmando que era un oficial de policía, según The Guardian. El alcalde de Ankara ha confirmado que se trataba de un agente de Policía.

Antes de disparar por la espalda a Karlov, el hombre disparó al aire al grito de «no olvidéis Alepo, no olvidéis Siria». Poco después, el tirador ha sido abatido por los agentes de seguridad. Las autoridades rusas hablan ya de un ataque terrorista.

Este acto, atribuido inicialmente a radicales islamistas, se produce en la víspera de una reunión en Moscú entre los ministros de Exteriores de Rusia, Irán y Turquía para tratar sobre el alto el fuego en Alepo, al norte de Siria. Turquía ha sido un firme opositor del presidente Bashar al-Assad, mientras que Rusia ha desplegado tropas y su fuerza aérea en apoyo del líder sirio.

Disparos contra la embajada norteamericana

Durante la madrugada, además, un hombre fue detenido después de haber descargado una ráfaga de disparos, con un rifle, contra la embajada de los Estados Unidos en Ankara. Pese a que el incidente no produjo heridos, tanto la embajada como los consulados norteamericanos en Estambul y Adana han sido inmediatamente cerrados.