La primera batalla a campo abierto entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón se ha saldado con una victoria a medias de la propuesta oficialista. La consulta sobre el sistema de votación para Vistalegre II se ha convertido en un pulso en el que ambas facciones miden sus fuerzas, y en la que Iglesias ha obtenido un 41,57% de los votos. Errejón se ha quedado en un 39,12%, 2.411 votos por detrás, en lo que los errejonistas interpretan como una victoria política. Tras darse a conocer el desenlace de la consulta, Pablo Iglesias ha reconocido sentirse respaldado como secretario general por el resto de corrientes y ha zanjado el debate sobre su liderazgo, dado lo ajustado de su victoria, en la que casi el 60% de los votantes han apostado por otras opciones. «A veces la democracia se toma por mayoría absoluta y otras veces por mayoría relativa», ha apostillado.

En una rueda de prensa posterior a los resultados, el secretario general, Pablo Iglesias, se ha mostrado «satisfecho» por los y ha destacado que «no hay ni vencedores ni vencidos». «Pienso que todas las propuestas eran buenas pero pienso que ha ganado la mejor», ha destacado. Así, como secretario general ha asumido la «responsabilidad» de intentar entablar acuerdos amplios. «He podido hablar con Iñigo Errejón y Miguel Urbán y los dos me han transmitido su apoyo para que sea secretario generla y o que tengo que buscar es acuerdos», ha reseñado.

Iglesias asume así su liderazgo y, al no verse amenazado por más aspirantes dentro del partido, se ha marcado el objetivo de conseguir una «integración que respete la diversidad». Se refiere así al periodo precongresual antes de la Asamblea Ciudadana, en el que es previsible que se establezcan alianzas, aunque ha dejado claro que el sistema de votación DesBorda, que ha ganado la consulta por la mínima, no se verá alterado para ajustar la proporcionalidad de los errejonistas, que han denunciado el efecto sándwich que les perjudicaría en la elección de los miembros del Consejo Ciudadano Estatal, el órgano de dirección del partido. Eso, sí, ha advertido que «cuando uno tiene el apoyo de todos hay que buscar el acuerdo» y que «si hubiera compañeros que quisieran disputar el liderazgo tendríamos un debate diferente». Sobre lo ajustado de los resultados y a preguntas de los periodistas, elk secretario general

El líder de Podemos ha admitido que la imagen del partido estos días «no ha sido la mejor», y que «los inscritos de Podemos no están totalmente satisfechos con nosotros» tras la campaña que se inició para la consulta sobre le sistema de votaciones de Vistalegre II. Así, ha asegurado que tratará de llegar a acuerdos como «resultado de un debate», y no ha cerrado la puerta a aliarse también respecto a los equipos de dirección de Podemos, aunque lo ha condicionado a los acuerdos políticos, algo que dificultaría pactar con los errejonistas. «Si nos ponemos de acuerdo en cuestiones políticas principales va de suyo que intentemos un acuerdo sobre equipo», ha señalado, para matizar que «eso no es intentar secuestrar un debate que tienen que darse entre los inscritos de Podemos».

Por su parte Juan Carlos Monedero, ideólogo y ex dirigente del partido, que ha hecho campaña por la propuesta de Iglesias con más de un sobresalto, ha difundido un artículo en el que acusa a los de Iñigo Errejón de lanzar una campaña que «no dice toda la verdad», en relación con una imagen que comparaba los resultados en términos de proporcionalidad utilizando los distintos sistemas en liza.

Errejón ve un resultado «magnífico» y cree que «acerca el acuerdo»

«Estamos profundamente orgullosos y satisfechos por el resultado obtenido». El número dos de Podemos ha calificado así el resultado de la consulta, el primer escenario en el que ambos líderes miden sus fuerzas a nivel estatal. Errejón ha definido como «magnífico» el desenlace, y lo ha interpretado como un paso que acerca el acuerdo con Pablo Iglesias. «Hay dos proyectos muy equilibrados que tienen que entenderse», ha zanjado.

Lo igualado de los resultados permite a Errejón mirar de tú a tú al secretario general, defender sus propuestas y mantener el perfil propio en los documentos que presentará a votación. «La única manera de llegar a un acuerdo es que cada uno presente sus proyectos y sus ideas», ha comenzado el secretario político. En caso de no alcanzar acuerdos en los documentos políticos y organizativos, darían un paso adelante y presentarían su propio equipo para el órgano de dirección ya que, según el sistema elegido, las propuestas tienen que ir vinculadas a las listas del Consejo Ciudadano.

Errejón ha destacado que el resultado «acerca el acuerdo» debido al gran peso que han tenido las propuestas alternativas a Iglesias (casi un 60%); algo que ha interpretado como una victoria contra la «lógica del plebiscito». «Quiero destacar el enorme peso, claramente mayoritario, con el que cuentan las propuestas de una mayor descentralización, proporcionalidad y democratización del modelo de organización interna», ha asegurado. Con este margen, Errejón quiere negociar para sacar adelante sus propuestas, pero no quiere hacerlo a cualquier precio. Espera que sus resultados le permitan influir verdaderamente en caso de negociar con el programa del secretario general.

En este sentido, el número dos ha invitado a la fuerza ganadora a escuchar «una sensibilidad ampliamente mayoritaria» a la hora de aplicar el sistema de votación ganador, DesBorda. «Es una opinión personal», ha defendido, aunque lo ha dejado a criterio de Iglesias, del que ha vuelto a reafirmar su figura: «No creo que la figura de Pablo salga desgastada, lo que sale desgastado es la lógica del plebiscito. Nuestros inscritos nos han enviado un mensaje claro de integración, pluralidad y democracia».

Los afines a Iñigo Errejón ven lo ajustado de los resultados como una victoria política, puesto que interpretan el planteamiento de Pablo Iglesias en clave de un plebiscito con el que querría arrinconarles y ponerles en la coyuntura de «o conmigo o contra mí». Así, entienden que las normas de la consulta han sido impuestas desde el sector oficialista, con unos plazos breves que no permitieron la alianza con los anticapitalistas, y creen que los resultados de la consulta evidencian una victoria política en la que, lejos de ser una «corriente errejonista» -tal como se ha referido el propio Iglesias en rueda de prensa- son una fuerza mayoritaria en el partido. Un partido en el que ya hay dos grandes voces, en vez de una.