La policía turca ha detenido en Estambul a ocho personas por supuesta implicación en el ataque terrorista en el club Reina, en el que murieron 39 personas, según informan los medios turcos. Horas antes, el grupo terrorista Estado Islámico reivindicó este lunes el atentado perpetrado durante una fiesta de Nochevieja.

La organización ha reconocido la autoría del ataque en un comunicado y lo ha enmarcado dentro de su lucha «contra los protectores de la cruz». «Un heroico soldado del califato atacó una de las discotecas más famosas, donde los cristianos celebraban su fiesta apóstata», reza la nota.

El responsable de la masacre se dio a la fuga y las autoridades turcas aún no han logrado determinar su identidad. Sin embargo, este lunes el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, ha asegurado que la identificación será rápida gracias a las huellas obtenidas en la escena y a la descripción física del fugado.

Duro golpe

El atacante entró en el club Reina, a orillas del Bósforo, pasada la 1 de la madrugada, cuando alrededor de 500 personas celebraban la llegada del Año Nuevo. El local, frecuentado habitualmente por celebridades del país, estaba abarrotado en esos momentos.

Según confirmó el ministro del Interior del país, Suleyman Soylu, entre los fallecidos hay al menos 16 ciudadanos extranjeros, además de un policía. Entre los heridos, al menos cuatro se encuentran en estado muy grave, por lo que el balance de víctimas mortales podría aumentar.

El Gobierno turco ha puesto en marcha una gran operación policial para detener al atacante, que según parece actuó en solitario. Las fuerzas de seguridad rastrean el barrio donde se produjo el atentado, en busca de nuevos indicios que ayuden a capturar al autor de la matanza.

“El atacante es una única persona”, precisó el ministro en declaraciones a la prensa frente al hospital al que han sido trasladados los heridos. Según ha indicado, el sospechoso “viste un abrigo y pantalones”, precisando que “hay información de Inteligencia de que intentó escapar usando ropa distinta”, lo que coincidiría con las informaciones de que el sospechoso iba disfrazado de Papá Noel.

“La evaluación de la información por parte de la Policía aún está en curso, así como el trabajo para detener al sospechoso”, ha añadido, citado por el diario Hurriyet. Soylu, que ha visitado el lugar de los hechos, no ha dudado en hablar de “masacre”.

Víctimas extranjeras

Por otra parte, el Ministerio del Interior de Israel ha confirmado que hay una ciudadana israelí entre las víctimas. Según la prensa local, se trata de Lian Nassar, de 19 años y natural de Tira, en el sur de Israel. Otro israelí de 22 años ha resultado herido en el ataque, según la prensa. Al parecer los dos estaban junto con otras dos jóvenes israelíes más en la discoteca celebrando el Año Nuevo cuando se ha producido el ataque.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha apuntado hacia el terrorismo islámico en sus declaraciones al inicio del consejo de ministros. Según ha dicho, el atentado en Estambul es otro ejemplo del terrorismo extremista que “supone la mayor amenaza para el mundo”.

Alrededor de 300 personas murieron en 2016 en distintos atentados cometidos en Turquía por el autodenominado Estado Islámico (ISIS) o por el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).