Oleguer Pujol, el hijo menor del clan Pujol, ha reconocido ante el juez que cobró 2,5 millones de euros por el pelotazo en la compra venta de 1.152 sucursales del Banco Santander en el 2007, pero ha asegurado que ya ha regularizado este dinero en varios escritos mandados al juzgado por lo que lo más probable es que este jueves ratifique esta versión ante el togado José de la Mata. Javier de la Rosa, que actuó como intermediario en esta operación, también explicó este miércoles al magistrado que ha regularizado la comisión que percibió por sus labores de intermediación en este negocio.

De la Mata ha reactivado el caso Pujol con la declaración de Oleguer, que hasta ahora no ha declarado ante ningún juez, a pesar de estar bajo sospecha desde el 2014. El miércoles interrogó a los hijos de Javier de la Rosa, Gabriela y Javier, y a José María Villalonga y su hijo que participaron en el pelotazo por la compra venta de oficinas del Banco Santander.

Comisiones millonarias

Este negocio les reportó unas comisiones de 11,5 millones de euros. En su declaración, Javier de la Rosa ha desvinculado a Oleguer de gestionar esta operación. Y ha explicado que actuó como intermediario y se ha ofrecido a presentar los correos electrónicos para demostrar que su trabajo fue real. Por su parte, Villalonga y su hijo han explicado que eran los representantes del Banco Santander.

Fuentes jurídicas han informado de que el juez no se ha interesado por el origen del dinero para llevar a cabo este pelotazo. El juez Santiago Pedraz remitió la investigación contra el hijo menor de los Pujol ante la sospecha de que este negocio se financió con la caja común que controlaba Jordi Pujol Ferrusola. El juez de la Mata asumió esta tesis y sostiene que la familia Pujol actúa como una organización con «una estrategia compartida y coordinada para desarrollar distintos negocios económicos, generar réditos, ocultarlos y distribuirlos entre todos para conseguir el lavado de los activos conseguidos».