Luis Bárcenas ha admitido este lunes en la Audiencia Nacional la existencia de una caja B en el PP que ha denominado «contabilidad extracontable», pero ha negado que la misma se haya nutrido de comisiones cobradas a empresarios a cambio de adjudicaciones públicas. Además, ha salvado a su antiguo partido y sus dirigentes de haber cobrado dinero de Francisco Correa, jefe de la trama de corrupción.

El ex tesorero del PP ha asegurado que no ha recibido «absolutamente nada de Francisco Correa ni para mí ni para el PP». También ha manifestado que Mariano Rajoy dio la orden de prescindir de Correa en el 2003 cuando le chivaron que estaba intermediando «usando el nombre del partido». Además, ha explicado que el entonces presidente del partido lamentó esta ruptura porque tenía una buena relación con Pablo Crespo, el lugarteniente del jefe de esta trama de corrupción.

Ha reconocido, asimismo, la existencia de una caja B en el PP: «Eran recursos que no estaban en la contabilidad oficial. Era una contabilidad extracontable». Y ha manifestado que el PP empezó a pedir donativos a los empresarios tras el asesinato de Gregorio Ordóñez a manos de ETA, por lo que necesitaron recursos para pagar la seguridad de los concejales. «Querían echar una mano», ha apostillado.

No obstante, ha declarado que estos donativos no tenían «un carácter finalista», más allá de lograr que se les abriera «alguna puerta», y ha defendido con gran contundencia a Álvaro Lapuerta al que ha tildado de «honesto y honorable».

El que fuera tesorero del PP ha asegurado que conoció a Correa por su actividad profesional, pero que su relación no era buena porque «se le subió a la cabeza su nivel de relaciones, él pensaba (Correa) que el partido era suyo y había que hacer lo que él quisiese».

También ha declarado que se le despidió cuando el presidente de Licuas, que era amigo de Álvaro Lapuerta, le denunció ante Rajoy porque se «dedicaba a actividades ilícitas». Y ha afirmado que Correa «nunca le dio dinero para el partido ni para mí tampoco». Bárcenas ha explicado su currículum profesional y ha admitido que guardaba en su casa todos los años entre 25.000 y 30.000 euros para sus gastos personales. También ha asegurado que «iba poco a la compra» y que él «no tiene gastos personales».

Petición de suspensión

La fiscal Conchita Sabadell ha aportado al inicio de la vista una autorización de Suiza para que usen la información que han facilitado sobre las cuentas bancarias del ex tesorero en este país. La defensa del ex dirigente popular, Joaquín Ruiz, ha pedido la suspensión hasta que examine esta documentación, pero el tribunal ha aplazado hasta mañana su decisión sobre si incorpora este escrito.

Bárcenas tiene previsto contestar a las preguntas de la fiscalía anticorrupción y luego decidirá si responde al resto de las acusaciones y de abogados defensores. En este juicio, el ex tesorero no será interrogado por los llamados papeles de Bárcenas, ya que estos documentos, es decir, la caja B del PP, se verán en otro juicio que se celebrará este año.

Con esta declaración se reanuda este juicio que empezó el pasado 4 de octubre. Hasta ahora la sorpresa de esta vista la ha protagonizado Francisco Correa, el jefe de esta trama de corrupción, que ha reconocido la mayoría de los hechos que le imputa el ministerio público con el fin de lograr una reducción de su condena. El resto de los acusados, salvo tres empresarios, han negado formar parte de esta red que se montó en Comunidades Autónomas y ayuntamientos gobernados por el PP y que se nutrió con comisiones que cobraban a empresarios que obtenían adjudicaciones públicas.