El marido de Susana Díaz, José María Moriche, y los otros 45 trabajadores de la cadena de librerías Beta cuyos contratos ha declarado extinguidos un juez cobrarán una indemnización equivalente a 20 días de salario por año de servicio prestado con un máximo de 12 mensualidades, las condiciones que fija la reforma laboral aprobado por el Gobierno de Rajoy en 2012 y contra la que la baronesa andaluza se ha mostrado muy crítica. Atendiendo a su antigüedad en la empresa, al esposo de la presidenta de la Junta le corresponden 4.598,16 euros.

Como avanzó Elindependiente.com el pasado viernes, el Juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla ha autorizado la extinción de las relaciones laborales de la totalidad de la plantilla de Beta Galería Sevillana del Libro SAU, compañía sevillana participada al 100% por el grupo audiovisual ZZJ y en la que Moriche trabajaba con la categoría de «auxiliar administrativo» desde hace casi cuatro años. La autorización de la extinción de las relaciones laborales se produce al constatarse la inviabilidad económica de la empresa, «al disponer de ingresos muy reducidos y no disponer de suficiencia patrimonial para hacer frente a un fuerte endeudamiento financiero».

En la resolución, fechada el pasado 11 de enero, el juez Francisco Javier Carretero Espinosa de los Monteros da plena validez a los términos del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) extintivo pactados entre la dirección de la empresa y la representación de los trabajadores el pasado 16 de noviembre, entre ellos la indemnización legal de 20 días de sueldo por año trabajado con un tope de 12 mensualidades. La mayoría de los miembros de la comisión representativa de la plantilla mostró su conformidad, al llevar más de ocho meses sin percibir sus salarios, y la autoridad laboral no se opuso al ERE.

Se trata de las condiciones económicas que fija la reforma laboral que aprobó el Gobierno vía decreto-ley y que entró en vigor el 12 de febrero de 2015. La norma generalizaba la indemnización por despido improcedente en 33 días -frente a los 45 días que se aplicaba hasta entonces- con un máximo de 24 meses y facilitaba que las empresas puedan despedir a razón de 20 días por año de servicio prestado y un tope de 12 meses cuando concurran razones económicas objetivas.

Susana Díaz ha sido uno de los pesos pesados del PSOE que más duramente se ha mostrado en contra de la reforma laboral, que califica como «infame» y cuya derogación completa exige al haber «precarizado el empleo» en España.

El marido de Susana Díaz, uno de los cuatro trabajadores que gozaban de reducción de jornada por guarda legal en el momento del despido, entró a trabajar en la cadena de librerías ahora desmantelada el 2 de abril de 2013  y tenía un sueldo como auxiliar administrativo de 22.886,28 euros brutos al año. Era el segundo salario más alto de la empresa, sólo superado por el encargado (25.540,32 euros) y ligeramente superior al de la supervisora (22.883,40 euros).

A Moriche, que llevaba casi cuatro años en la empresa, le corresponden 4.598,16 euros

En el caso de Moriche, le corresponde exactamente una indemnización de 4.598,16 euros. Es el resultado de multiplicar su salario medio diario (62,70 euros) por los 73,33 días que supone la aplicación de 20 días por año de servicio. Esa cantidad es ligeramente inferior a la que percibe mensualmente Susana Díaz como presidenta de la Junta (5.370,53 euros).

No ha trascendido si el marido de Díaz maneja ya alguna oferta de trabajo o, por el contrario, engrosará la cifra de demandantes en el Servicio Andaluz de Empleo (SAE). La comunidad autónoma que gestiona su esposa cerró el pasado año con 883.077 parados, cifra que representa casi el 24% del total registrado en España (3.702.974).

La desvinculación laboral del marido de la secretaria general del PSOE andaluz y presidenta de la Junta se produce en vísperas de que Susana Díaz decida si opta a la dirección del partido a nivel federal en el congreso que se celebrará a mediados del próximo mes de junio, lo que le llevaría a ser la cabeza de cartel socialista en las próximas elecciones generales.

«Inhumano cúmulo de trabajo»

En el auto por el que se declara la extinción de los contratos de la plantilla de Beta, el magistrado de refuerzo del Juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla lanza un mensaje de desesperación y denuncia el «inhumano cúmulo de trabajo» que presenta este órgano judicial y su «situación de colapso».

De acuerdo con los datos que ofrece Francisco Javier Carretero Espinosa de los Monteros, este juzgado tramitó durante 2015 un total de 4.952 asuntos, cifra superior en un 450% al indicador de entrada que establece el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como cifra máxima recomendable. Lejos de la mejoría, ese porcentaje superaba al registrado en 2014 (300%) y propició que los jueces de los Mercantil de Sevilla pidieran al Poder Judicial el 1 de abril de 2016 que se aplicara el plan piloto de funcionamiento del tribunal de Instancia en esta jurisdicción en Sevilla como se hizo en Barcelona «con gran éxito de funcionamiento y resultados» y la creación de una tercera sección para agilizar la resolución de los asuntos.