El PSOE federal ha encontrado una fórmula para controlar el censo de militantes del Partido de los Socialistas de Cataluña de cara a las primarias de mayo. Tras la amenaza de que los 18.000 militantes del PSC no pudieran votar para elegir al nuevo secretario general, ambos partidos han alcanzado un principio de acuerdo. Se trata de establecer un registro de militantes del PSC en el que deben inscribirse para participar en las primarias.

Así se ha establecido este jueves en la reunión de la Comisión Gestora del PSOE, que se ha disculpado ante su representante del PSC, Teresa Cunillera, por  la filtración de su propuesta antes de que se formalice mañana. En la reunión del viernes se rematará ese acuerdo, que sentará las bases de la nueva relación entre PSOE y PSC para evitar el divorcio buscado por el PSOE andaluz para favorecer a Susana Díaz en las primarias socialistas.

El PSC equilibra la ventaja de votos de Díaz en el PSOE andaluz

Según los cálculos realizados por la federación andaluza y el sector crítico, Pedro Sánchez podría obtener unos 12.000 votos en Andalucía frente a los 20.000 que lograría Susana Díaz. La ventaja de 8.000 votos de la presidenta andaluza se compensarían con los militantes del PSC, que equilibrarían la balanza entre ambos candidatos. El resultado final dependería, de esta manera, del resto de federaciones, haciendo muy incierto cualquier pronóstico.

El PSOE-A considera que el censo de militantes del PSC está inflado y que finalmente se libran «5.000 votos» en esta batalla. No obstante, al obligar a los afiliados a inscribirse se conocerá exactamente su número y si realmente participan de forma activa en los procesos internos.

Por su parte, desde el sector crítico se ve innecesario hacer pasar a los militantes catalanes por un nuevo registro y se vuelve a señalar el interés de la federación andaluza en ese control del censo. En este sentido, los críticos recuerdan que el PSOE-A se volcó en su apoyo orgánico a la candidatura de Carmen Chacón frente a la de Alfredo Pérez Rubalcaba en 2012. Entonces no importó que ella fuera militante de otro partido, el PSC, ni se cuestionó la legitimidad de sus afiliados.

Un partido de «pactos amplios»

En su reunión, la Gestora también ha aprobado las bases para la elaboración de la ponencia marco del 39 Congreso Federal del PSOE. En su apartado de organización interna, el PSOE se define como «un partido de gobierno que lidera la oposición. Una legislatura para la oposición y control y para pactos amplios al servicio de la sociedad española». En esta línea, el documento debe definir la relación del PSOE con el resto de formaciones políticas, su «disposición a los pactos de estado», sus «líneas rojas» y su estrategia de comunicación.

La ponencia buscará cómo imponer mérito y capacidad en las ejecutivas socialistas

Las bases del documento sobre la modernización del PSOE señalan, entre otros puntos, la necesidad de cualificar sus ejecutivas. «Si aspiramos a una sociedad donde el mérito y la capacidad sean ingredientes importantes, nuestra organización también debe regirse por estos principios. Nuestras direcciones y los cuadros del partido tienen que enriquecerse con el mayor talento posible. Para ello, los principios de mérito y capacidad también deben ser importantes a la hora de configurar las distintas direcciones del partido en los diferentes niveles territoriales», asegura el texto.

El documento señala como problemática la convivencia de tres formas de ejercer la democracia interna. Las primarias para el secretario general, establecidas en 2014 , de carácter presidencialista; las ejecutivas regionales y provinciales, direcciones colegiadas más al estilo «parlamentario», y las agrupaciones locales, que tiene un carácter más asambleario. La forma de compaginar estas tres fórmulas es uno de los principales retos internos del PSOE. Ese debate se realizará en una propuesta de Estatutos que elaborarán los responsables de Organización en los diferentes niveles del partido.