El ex magistrado Juan Pedro Yllanes es el número tres de la lista de Iñigo Errejón, su segundo hombre y uno de los fichajes estrella de Podemos para las elecciones del 20-D. Después de un año largo, el diputado por Baleares irrumpe en la vida interna del partido tras ser elegido miembro de la dirección en la Asamblea Ciudadana Estatal, Vistalegre II, este fin de semana.

El sábado, Yllanes explicaba en su discurso una de las renuncias que implicó su entrada en política: «Antes que el juicio más mediático de este país -el caso Nóos o caso Urdangarin-, preferí estar con vosotros en Podemos», aclamaba entonces. Pocas horas después, y una vez conocidos los resultados de la votación, el dirigente no oculta la decepción inicial del resultado: una derrota que da a los errejonistas 23 miembros en el Consejo Ciudadano frente a los 37 de Iglesias. Pese a todo, se reconoce «sereno». La aceptación del desenlace marca su discurso, como también lo hace otra idea: a tenor de lo salido en las urnas, Podemos será lo que Pablo Iglesias decida que sea.

Pregunta.– ¿Esperaban estos resultados?
Respuesta.– Sinceramente, no. No esperábamos tanta diferencia. Sabíamos que era probable que la lista de Pablo [Iglesias] acabase siendo la más votada, pero quizá tanta diferencia no nos la esperábamos.

P.– ¿Por qué no se han cumplido estas expectativas?
R.-Es lo que han decidido los inscritos de Podemos y hay que aceptar que es lo que quieren para el partido. Hay que aceptar los resultados.

P.– Con Iglesias con una mayoría en la dirección del partido, ¿cómo cree será el nuevo Podemos?
R.– No sé cuáles serán las ideas de Pablo para la Ejecutiva ni su composición. Me resulta enormemente complicado ponerme en las decisiones del secretario general.

P.– ¿Cree que habrá pluralidad?
R.– Si hay un mensaje claro en Vistalegre II, es el mensaje de la unidad. Por lo tanto, confío. El discurso de Pablo [Iglesias] ha ido en ese sentido de recoger el mandato de los inscritos, y si ha afirmado que va a procurar la unidad pedida por las bases, supongo que al final actuará de conformidad con lo dicho.

Estoy casi convencido de que Iglesias respetará la petición unánime de unidad»

P.– ¿Lo supone o lo cree?
R.– Supongo que Pablo estará dispuesto a seguir el sentir unánime. Si ha habido una idea fuerza en toda la Asamblea, ha sido la de la unidad. Estoy casi convencido de que el secretario general respetará esa petición unánime.

P.– ¿Cree que va en esa dirección el gesto final de Iglesias en Vistalegre, abrazando a su equipo y alejado de Iñigo Errejón?
R.– Irene Montero y Rafa Mayoral forman parte del equipo más cercano a Iglesias y que se abrace a ellos para celebrar es natural. No sacaría conclusiones de si se ha abrazado o no a Iñigo Errejón, o si ha preferido abrazar a otras personas.

P.– Tras los resultados, Irene Montero aseguró que Errejón tendrá un «papel fundamental» en Podemos, «como también Carolina Bescansa o Juan Carlos Monedero», dos miembros que han salido de la dirección. ¿Cree que Errejón ocupará un papel similar?
R.– Me considero incapaz de sacar conclusiones. Yo creo que Iñigo Errejón es una figura importante en el conjunto de Podemos y, si lo quiere situar a la misma misma altura de Monedero o Bescansa, está en su derecho, pero es la opinión de Irene Montero.

P.– ¿Qué papel le corresponde ahora a Errejón?
R.– Es una decisión del secretario general y de alguna forma tendrá que opinar el Consejo Ciudadano Estatal. No me pongo en sus papel. Será la que decida la dirección de Podemos.

P.– Juan Carlos Monedero, afín a Iglesias, ha asegurado que Errejón tiene que dar un paso atrás, ¿usted lo cree así?
R.– Nadie tiene que dar un paso atrás en Podemos. A mí los pasos atrás no me gustan. No me interesan demasiado las declaraciones de Juan Carlos Monedero, pero no entiendo por qué va a tener que dar un paso atrás.

P.– Respondía a la lógica que planteaba Iglesias, que advirtió que no continuaría de no vencer en Vistalegre.
R.- Eso lo ha planteado Pablo Iglesias, yo nunca he oído a Iñigo Errejón decir ‘si no gano, me voy’. Ése era el planteamiento de Iglesias para convertir la Asamblea en un plebiscito y no hay por qué trasvasarlo a Iñigo Errejón. No tiene razón de ser.

Me resulta difícil valorar qué puede ocurrir en Podemos a partir de ahora»

P.– ¿El equipo de Iglesias estaría más cómodo sin Iñigo Errejón?
R.- No soy capaz de valorar esta dinámica interna de Podemos porque yo no estoy en ella, y me resulta difícil hacer una valoración de lo que pueda ocurrir a partir de ahora. Realmente no lo sé.

P.–  Con el 37% de la dirección, ¿estarán incluidos en el partido?
R.– El hecho de que representamos un porcentaje de los inscritos nos legitima para estar representados; estoy seguro de que tendremos nuestro hueco y nuestro espacio en el Consejo Ciudadano Estatal [dirección del partido].

P.– ¿Y en la Ejecutiva?
R.-No lo sé, es una decisión que le corresponde al secretario general y habrá que estar a lo que él decida, ni más ni menos.

P.– ¿Que Iglesias tenga la mayoría absoluta en la dirección le legitima para tomar cualquier decisión?
R.– El secretario general tendrá que ejercer esa función de la manera que sea más favorable para los intereses de Podemos en atención a lo que ha recibido de la Asamblea Ciudadana. A partir de eso, no me imagino cualquier otro escenario de su actuación.