Las primarias del PSOE se juegan en Andalucía. Después de dificultar el voto de los militantes del Partido de los Socialistas Catalanes (PSC) -que deberán pasar una serie de requisitos como inscribirse en un censo y estar al día en el pago de las cuotas- la primera comunidad en número de afiliados es la baza de Susana Díaz para llegar a Ferraz.

Las visitas de la presidenta andaluzas a otras comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha o Valencia le ha mostrado un nivel de movilización mucho más bajo al que está acostumbrada en Andalucía, por lo que los esfuerzos deberán centrarse en su comunidad. Los ‘pinchazos’ de asistencia en estos actos ha sido constante y se contrarrestarán con el gran acto de los socialistas andaluces el próximo sábado en Sevilla.

El equipo de la presidenta confía en ganar las primarias a Pedro Sánchez y Patxi López gracias al PSOE-A. Con una estimación que sus adversarios consideran inalcanzable, colaboradores de Díaz señalan los 30.000 votos andaluces como su pasaporte a la Secretaría General del PSOE.

Andalucía registró mayor participación que el resto de España en las primarias de 2014

Para lograr esa cifra, la movilización del PSOE-A debe ser total y superar el 69,4% que votó en las primarias de 2014. Al ser su líder una de las candidatas, el equipo de Díaz confía en superar esa cifra.

Andalucía cuenta con 45.655 militantes y registró mayor participación que en el resto de España durante el último proceso nacional, en julio de 2014, cuando Susana Díaz movilizó su federación a favor de Pedro Sánchez. Entonces votó el 69,44% de los afiliados andaluces frente al 66% de la media nacional. Sánchez se impuso en la comunidad con el 60,95% de los sufragios (18.850 militantes). Los otros dos candidatos, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias, sumaron un 29% de votos a pesar de remar en contra del aparato andaluz (12.046 votos).

Sánchez logró 11.000 votos de ventaja sobre Madina en Andalucía

De esta manera, de los 127.000 votos registrados a nivel nacional, Sánchez logró 62.411, seguido de los 46.836 apoyos a Madina y los 19.380 registrados por Pérez Tapias. De los 13.000 votos de diferencia entre Sánchez y Madina, 11.000 se produjeron en Andalucía.

El equipo de Díaz quiere convertir esos casi 20.000 votos de apoyo a Pedro Sánchez en 30.000 para la presidenta andaluza, gracias a un esfuerzo de movilización. De esa manera obtendría una ventaja difícil de contrarrestar en el resto de federaciones, una vez que se divida el voto alternativo entre los otros dos aspirantes.

Por su parte, las candidaturas de Sánchez y López rechazan esas cuentas. Aseguran que con un 70% de participación, en Andalucía se emitirían unos 31.000 votos, que no irían a parar únicamente a la presidenta. Según sus estimaciones, con la división entre tres opciones, Díaz obtendría poco más de los 20.000 votos logrados por Pedro Sánchez en 2014. Lograría así un 75% de los apoyos, dejando en Andalucía un 25% restante para el resto de candidatos.

Patxi López ya cuenta con estructura en las ocho provincias andaluzas

Conscientes de la importancia de Andalucía en las votaciones, las candidaturas de Sánchez y López construyen estructuras en la comunidad. El ex lehendakari ya cuenta con equipos en todas las provincias que están trabajando de forma discreta. Por su parte, Sánchez reforzará su presencia en Andalucía a partir del día 11 de marzo, cuando visitará Cádiz. “Susana Díaz se va a llevar una sorpresa desagradable en su tierra. No va a ganar en las ocho provincias andaluzas”, vaticinan sus adversarios.